lunes, 25 de mayo de 2015

¿Dónde quedaron nuestros héroes de Estambul?


El paradero de aquellos héroes, una década después.


Ya se han cumplido 10 años desde aquella mítica e inolvidable noche en Estambul, y el último de sus grandes protagonistas, Steven Gerrard, ha jugado su último partido para el club de Merseyside para poner rumbo hacia otro continente, pero… ¿Qué rumbos tomaron el resto de nuestros héroes de aquella noche?

Jerzy Dudek

El portero polaco que obró la que quizás sea la atajada más impresionante y crucial en finales de Champions League, no en una, sino en dos ocasiones; a quemarropa, ante un killer y en el último minuto de una prórroga, para luego  regalarnos una vuelta al pasado con sus acciones en la tanda de penales. Jerzy se embarcó rumbo al Real Madrid en 2007 donde pasó a ser el suplente de Iker Casillas tras perder el puesto con Pepe Reina; allí pasaría 4 años antes de retirarse en 2011.

Djimi Traoré

Un héroe de culto para la afición Red. De esos jugadores que más alegrías nos producía angustias y hacía que nos lleváramos las manos a la cabeza, pero que tras el título conseguido se convirtió en una referencia para bromear con fans rivales. En 2006 sería traspasado al Charlton tras ver sus minutos reducidos en los Reds gracias a Riise y Warnock y allí estaría solo 6 meses donde tras cometer un penal ante los Reds, sería condenado al banco hasta que Alan Pardew permitió que saliera al Portsmouth en enero del 2007. Su estadía en el sur de Inglaterra lo llevaría a dos seciones, una en Francia, al Rennes, y la otra al norte de las islas, en Birmingham. En 2009 volvería a Francia, esta vez con el Mónaco entre 2009 y 2011 para luego pasar al Marsella donde estaría una temporada ganando la Copa de la Liga antes de saltar el charco hacia los Estados Unidos donde terminaría su carrera en el Seattle Sounders en el 2014 ganando una US Open Cup.


Steve Finnan

En el deadline day de septiembre del 2008, Finnan era trasnferido al Espanyol de Barcelona donde las lesiones mermarían su participación para que en 2009 llegara a un mutuo acuerdo con los directivos del club para pactar su salida. De España volvió a Inglaterra con el Portsmouth que le ofreció un contrato de un año; allí jugaría su último partido como profesional: la final de FA Cup donde caería derrotado ante el Chelsea. Ante los problemas económicos y posterior descenso del club, no se le ofreció una renovación y así decidió retirarse. Una de las curiosidades en el caso del lateral irlandés se dio cuando recientemente se planeaba una reunión con los protagonistas de la mítica final del 2005 y el único jugador al que los organizadores no pudieron contactar fue el irlandés, lo que llevó a una búsqueda en las redes sociales iniciada por el Liverpool Echo con el hashtag #FindSteveFinnan. Días después se dio con el paradero del irlandés al que le causó gracia la campaña. En una entrevista contó que no está involucrado en el mundo del fútbol y que vive en Londres trabajando en un negocio inmobiliario.
Sami Hyypia.
El icónico central finlandés dejaría Anfield entre lágrimas en una emotiva despedida en 2009 con rumbo al Bayer Leverkusen alemán donde colgaría las botas un año después para ser nombrado asistente del entrenador. En 2012 tomaría las riendas del equipo donde metería el equipo en Champions League. En 2014 fue despedido y regreso a las islas para tomar las riendas del Brighton en la Championship, y tras un decepcionante arranque fue cesado tras solo 6 meses.

Jamie Carragher
El ‘one club man’, ese con el que sufrimos sus calambres en aquella final, jugaría con los Reds hasta la temporada 2013 donde se despidió con un casi gol que hubiese tirado Anfield abajo con un disparo de más de 30 metros ante el QPR. Hoy en día trabaja como comentarista deportivo para cadena Sky haciendo una gran dupla con un ‘odiado’ rival, Gary Neville. Desde su ausencia, muchos consideran que su voz de mando no ha sido reemplazada en la plantilla.

John Arne Riise 

Tras su salida de Anfield en 2008, Riise pasaría 3 temporadas en la Roma donde marcaría goles cruciales ante Inter, Milán y Juventus para darle la victoria al equipo de la capital y convertirse en un favorito de la afición. En 201, como tantos otros, volvería a Inglaterra a jugar con el Fulham donde estaría entre 2011 y 2014 antes de pasar al fútbol chipriota con el APOEL. Allí volvió a disputar la Champions League y recientemente marcó un tiro libre con su potencia característica para ayudar a su equipo a ganar la final de la Copa Chipriota 4-2 ante el AEL Limassol.

Xabi Alonso

El tolosarra dejaría al Liverpool en la temporada 2009 tras una fracturada relación con Rafa Benítez. Con los blancos ganaría una liga, una supercopa de España, una Copa del Rey y una Champions League antes de salir por distintos problemas internos al Bayern de Munich donde ha sido recibido con brazos abiertos por la afición y donde acaba de coronarse campeón de la Bundesliga.


Steven Gerrard

El capitán es el último eslabón de los héroes de Estambul en dejar al club. En enero de 2015 sorprendió al mundo anunciando que no seguiría con el Liverpool y que iría a los Estados Unidos a probar nuevos aires con su familia para jugar en el LA Galaxy. Stevie alegaba que aún siente que tiene para aportar y no quería verse disminuido a un rol de jugador de plantilla como se vio en su última temporada en Anfield. El capitán se despidió de una forma triste, marcando 3 de los últimos 4 goles de los Reds en un decepcionante final de liga donde sufrió la peor derrota de su carrera en su último partido donde cayó derrotado 6-1 ante el Stoke en el Brittania, marcando su último gol como jugador del Liverpool.


 Vladimir Smicer

El último toque de balón del checo como jugador Red sería su penal en la tanda que lo coronaría campeón de Europa. Su beso al escudo reconociendo a la afición era la despedida soñada en un final de cuento de hadas. Smicer partió al fútbol francés en el verano del 2005 para recalar en el Burdeos. En la temporada 2006-07 el cuadro francés quedaba emparejado con el Liverpool en la fase de grupos de la Champions, pero una lesión aparto al checo de los terrenos en ambos encuentros ante su ex equipo. En 2007 el centrocampista haría su última parada en el club que lo vio nacer, el Slavia Praga checo donde ganaría el primer título de liga del club en 12 años en la primera temporada de su llegada. En 2009 colgaría sus botines. Tan solo un día después de anunciar su retiro fue nombrado Director Deportivo de la Selección Nacional de su país.


Dietmar Hamann

El kaizer introducido tras el descanso en Estambul en el cambio táctico crucial para Benítez, dejó el Liverpool en el año 2006 para firmar con el Bolton pero tan solo un día después de haber llegado a un acuerdo con los wanderers, cambió su decisión y se unió al Manchester City donde jugaría hasta el final de la temporada 2008-09. A pesar de contar con oferta de clubes como el Preston North End y el Notts County dirigido en ese entonces por Sven-Goran Eriksson, el alemán no firmó por ningún equipo sino hasta mayo del 2010 donde se unió al MK Dons como jugador-entrenador asistente. En febrero del 2011 pasaría a ser asistente de Sven-Goran Eriksson en el Leicester hasta el final de temporada. En julio de ese mismo año firmaría como entrenador del Stockport County de la Conference Premier, pero en noviembre de ese año renunció alegando falsas promesas de la directiva dejando a su equipo en la posición 17 habiendo conseguido solo 3 victorias y 10 empates en 19 partidos.


Harry Kewell

La sorpresiva selección de Benítez en el Ataturk, el australiano Harry Kewell, vio su carrera como red plagada de lesiones hasta el punto de que los chicos encargados de guiarte por Anfield en el tour del estadio bromeaban que la camilla dentro del vestuario local era el lugar fijo del soceroo. En 2008 finalmente cambiaba de aires para firmar por el campeón turco, el Galatasaray, donde coincidiría con otro ex red, Milan Baros. Tras 3 temporadas en Turquía donde fue apodado como “el Mago Harry” por su afición, se vio envuelto en una novela de rumores con distintos clubes australianos que negociaban su pase y donde se habló de ciertas exigencias descabelladas que fueron desmentidas posteriormente. En agosto de 2011, Melbourne se encendió con la “Kewell Fever” luego de que el Melbourne Victory firmara al atacante por 3 años, pero al final de su primera temporada Harry volvería a Europa para acompañar a su suegra en su batalla contra el cáncer. En abril del 2013 firmaba por el cuadro Qatarí Al-Gharafa como sustituto de su compatriota lesionado Mark Bresciano, tras solo 3 partidos y un gol finalizó la temporada y regresó a Australia donde firmaría con el Melbourne Heart y tras una temporada llena de lesiones, colgaría los botines en 2014 a los 35 años.


Luis García

El pequeño Luis acerca del cual The Kop aun canta semana a semana jugaría su último partido como Red en 2007 en una dura derrota en casa ante el Arsenal (3-6) donde se rompería el ligamento cruzado anterior de su rodilla. Ese verano sería vendido al Atlético de Madrid con la llegada de Fernando Torres. En su primera temporada jugó dos veces ante los Reds en Champions League recibiendo una sentida ovación en Anfield. En agosto de 2009 llegaba a un acuerdo con el Racing de Santander donde jugó 19 partidos sin convertir goles. Un año más tarde jugaría para el Panathinaikos griego. En 2011 viajaba al otro lado del mundo al firmar por el Puebla mexicano, marcando 12 goles en su primera temporada en México. En la 2012-13 sería traspasado a los Pumas de la UNAM también de México, donde no tuvo un buen año marcando solo 4 goles.  En enero del 2014 anunciaría su retiro del fútbol pero meses más tarde firmaría por el equipo de la Superliga India, Atletico Kolkata donde ganaría el título de liga.


Milan Baros

El delantero checo, al igual que su compatriota Smicer, dejó los Reds inmediatamente tras e triunfo en Estambul para unirse al Aston Villa donde tras dos temporadas y solo 9 goles dejó Inglaterra para unirse al Lyon francés en enero de 2007. En Francia ganaría una liga bajo el mando de Gerard Houllier y se vería envuelto en polémicas y acusaciones de racismo de las cuales fue declarado inocente pero se vio suspendido por conducta antideportivo. En noviembre del 2007 su relación con el nuevo entrenador del Lyon, Alain Perrin, se vio fracturada y en enero del 2008 llegó cedido al Portsmouth donde ganó la FA Cup. En agosto de ese año sería traspasado al Galatasaray donde coincidiría con Harry Kewell siendo el máximo goleador de la Superliga turca en su primer año; adicionalmente ganaría la liga en la 2011-12 y la supercopa turca en 2012. En febrero del 2013 firmó por el club que lo vio nacer, el Banik Ostrava de la República Checa donde donaría su salario a las categorías inferiores del club. En julio de ese año firmaría por el cuadro turco Antalyaspor donde marcaría dos goles antes de romperse el ligamento cruzado de su rodilla. Finalmente en 2014 volvía al Banik Ostrava donde firmó un contrato hasta el final de la temporada 2014-15.

Djibril Cissé

El atacante francés se convirtió en un nómada del fútbol tras su triunfo en Estambul. En 2006 iniciaría su andadura con una cesión al Marsella antes de hacer el pase permanente en 2007. En agosto del 2008 volvía a la Premier League con una sesión al Sunderland donde marcaria 10 goles y a pesar de expresar su deseo de quedarse, los black cats no ejercieron la opción de compra.  En 2009 su aventura lo llevaría al Panathinaikos griego donde se convirtió en la estrella y capitán del equipo, en especial tras marcar dos goles en el derbi ante el Olympiacos que ganaron 2-1. En febrero del 2011 tuvo problemas con el presidente del Olympiacos y sus aficionados quienes lo atacaron, lo que llevó al francés a presentar una denuncia ante la UEFA y declarar que estaba harto del arbitraje griego. Ese año se despidió del Panathinaikos con una fiesta con los aficionados en la que él fue el DJ y prometió que volvería. En julio 2011 llegaba a Italia de la mano de la Lazio donde solo marcaría un gol en liga para irse en enero del 2012 al QPR, de vuelta a la Premier, y donde marcaria en victoria de los Hoops sobre el Liverpool. En enero del 2013 se iría cedido al cuadro Qatarí Al-Gharafa hasta el final de la temporada donde marcaría 5 goles. En junio del 2013 dejó el QPR por mutuo acuerdo para unirse al Kurban Krasnodar de Rusia donde anotaría 4 goles en 15 encuentros. Finalmente en enero del 2014 llegaba al Bastia francés donde acaba contrato este año.


Rafa Benítez

El arquitecto de aquella noche heroica vería su ciclo en el Liverpool acabar en 2010 tras diversos enfrentamientos con los dueños del club y una campaña donde dejó escapar el título de liga. En junio de ese año firmaba por el campeón de Europa, el Inter de Milán, donde lesiones de jugadores claves, falta de refuerzos y revueltas en el vestuario vieron su período neroazzurri terminado en diciembre de ese año a pesar de ganar la supercopa italiana y el Mundial de Clubes. En noviembre del 2012 tras el despido de Di Matteo en el Chelsea, los blues contrataron a Benítez como entrenador interino hasta el final de temporada. Su relación con la afición del Chelsea fue hostil y tras asegurar el Top 4 y ganar la Europa League, Rafa dejó al Chelsea al finalizar su contrato. En mayo del 2013 Benítez fue apuntado como entrenador del Napoli donde ganó una Copa Italia en su primera temporada y la supercopa italiana en 2014.

Spot Esto es Anfield: Décimo Aniversario Estambul 2005

Diez años después, 
seguimos sin irnos al descanso




domingo, 24 de mayo de 2015

Leyendas de la Premier "La Noche más roja de Estambul"


LA NOCHE MÁS ROJA DE ESTAMBUL



Damos las gracias a Alberto Fernández y Juan Esteban Rodríguez por cedernos el capitulo de Gerrard de “Leyendas de la Premier” para conmemorar los diez años de aquella hazaña.

La noche de Estambul desapareció. Todo se diluyó en el aire. Se disolvió Santa Sofía. Se apagaron las luces de los barcos del Bósforo. El Gran Bazar quedó abolido. Y todo fue rojo. Instantáneamente rojo. La antigua Bizancio había desaparecido como ciudad, se había vuelto un sentimiento. Un sentimiento rojo. El rojo del Liverpool. El rojo de la sangre de Steven Gerrard.

La mejor final de la historia

“Leed la historia. Ved
a ejércitos invencibles en fuga enloquecida.
Por todas partes
se derrumban fortalezas indestructibles,
y de aquella Armada innumerable al zarpar
podían contarse
las naves que volvieron.”
(“Loa a la duda”. Bertolt Brecht)

Tiene sentido. Juro que tendrá sentido. Dadme unas líneas de confianza. Lo pasaremos bien...

Estambul, capital histórica de Turquía.. Bizancio, Constantinopla, nombres que resuenan en la noche de los tiempos. Inmejorable marco para pasar a la eternidad. Si John Paul hubiera vivido, sin duda habría estado allí el 25 de mayo de 2005. “I play for John Paul”, muy bien, hazlo por él. Te toca Steven.

Dida; Cafú, Nesta, Stam, Maldini (en pie todos los hombres de buena voluntad); Gattuso, Pirlo, Seedorf, Kaká; Shevchenko y Crespo. Ese era el once del Milan (que no Milán, ya que el club fue fundado por unos ingleses que lo llamaron así). Seis copas de Europa les contemplaban en ese momento.

Dudek; Finnan, Hyypiä, Carragher, Traoré; Xabi Alonso, Gerrard, Kewell, Risse; Luis García y Baros. Sonaba a menos pero había que jugar.

¿Qué vamos a contar? Pareció un entrenamiento contra los juveniles de Milanello. Apenas nos habíamos sentado cuando Maldini (cuando escribo su nombre, vibra el teclado) remató con la derecha un centro de Pirlo a balón parado. Uno a cero. A los treinta y ocho minutos, una contra conducida por Kaká (qué bueno fue el brasileño cuando era bueno...) acabó con Crespo empujando a puerta vacía el dos a cero. ¿Pero dónde estaba el Liverpool? En el 43´ una nueva maravilla de Kaká, que mete un pase de treinta y cinco metros para dejar sólo a Crespo, acaba con el argentino picando el balón por encima de Dudek. Tres a cero al descanso y los operarios de la UEFA poniendo las cintas rossoneras a la copa más deseada.

Nunca sabremos qué pasó en el descanso. Qué espíritus se invocaron. Quizá apareció Bill Shankly por el vestuario inglés. O lo vieron tan imposible, tan ridículamente imposible, que se convencieron de que podían.

Once tipos distintos salieron a jugar la segunda mitad. Ya no eran once jugadores de fútbol. Eran once locos que creyeron en remontarle un tres a cero al AC Milan. La locura es un sentimiento curioso. Te fagocita o te impulsa, a veces ambas cosas. Y en la cresta de esa locura, Steven Gerrard.

Minuto cincuenta y tres, Riise centra desde la izquierda y Stevie salta más que nadie para cabecear el tres a uno. ¿Su celebración? Dirigirse a los suyos agitando frenéticamente los brazos arriba y abajo mientras aullaba “come on !!, come on !!”. Como para no correr después de ver al capitán en ese estado. Se desató la locura. Os pedí paciencia, vuelve Bertolt Brecht, ahora sí, cargado de sentido: “Leed la historia. /Ved a ejércitos invencibles en fuga enloquecida. /Por todas partes/ se derrumban fortalezas indestructibles... Eso fue el Milan durante unos minutos, una fortaleza indestructible derrumbándose al paso de un ciclón rojo que todo arrasaba.

Dos minutos después, Smicer conecta un zapatazo cruzado que entra pegado al palo derecho de Dida. La bendita locura de remontar el partido se rozaba ya con la punta de los dedos... Cinco minutos más tarde, un penalti cometido por Gattuso sobre Gerrard fue lanzado por Xabi Alonso. Lo paró Dida pero el español recogió el rechace para marcar con la izquierda. A los quince minutos de la segunda parte, el Liverpool había levantado el desastre de la primera. Los italianos se miraban incrédulos.

¿Pero qué había pasado? La desbordada fe en el peso de su propia leyenda puso a volar a los mismos jugadores que se habían arrastrado silenciosos durante los primeros cuarenta y cinco minutos. De repente, entre el fango de una actuación irrespetuosa con la historia de un club mítico, nació una flor roja. Gerrard la vio, se la puso en el pecho, miró a sus compañeros y no dijo nada. No hacía falta.

La cosa acabó en prórroga. Pudo ganar el Milan pero entre Traoré, que sacó una de Shevchenko bajo palos, y, sobretodo, Jerzy Dudek que estuvo inmenso en sendos cabezazos de Stam y Sheva, la cosa se fue a los penaltis. Un epílogo antológico para una final que ya estaba en la historia.

Fue el momento del portero polaco, tan discutido en muchas ocasiones. Recordando a Grobelaar  en 1984, comenzó a ejecutar una extraña danza. Daba pequeños saltos laterales, desplazándose de izquierda a derecha y de derecha a izquierda por la línea de gol, mientras agitaba inquietamente los brazos. La estampa era casi ridícula pero lo cierto es que consiguió poner muy nerviosos a los lanzadores del Milan. Fallaron Serginho y Pirlo los dos primeros, mientras que Hamann y Cissé convirtieron los suyos. El milagro de los “Benitles” (así llamaba la prensa inglesa a estos muchachos) se iba a producir. Tomasson marcó el suyo y Riise erró para el Liverpool. Un poquito más de incertidumbre, la final lo merecía. Anotaron Kaká y Smicer el cuarto penalti de la tanda. Cada vez más cerca... Turno para Shevchenko y...

Recordemos el comienzo de este artículo: La noche de Estambul desapareció. Todo se diluyó en el aire. Se disolvió Santa Sofía. Se apagaron las luces de los barcos del Bósforo. El Gran Bazar quedó abolido. Y todo fue rojo. Instantáneamente rojo. La antigua Bizancio había desaparecido como ciudad, se había vuelto un sentimiento. Un sentimiento rojo. El rojo del Liverpool. El rojo de la sangre de Steven Gerrard.

Amamos el fútbol.


John Aldridge. “Estambul, una de las mejores noches de mi vida”


John Aldridge "Es algo que siempre vivirá conmigo"



La leyenda del Liverpool estuvo pasando unos días en una ciudad que considera su segunda casa, San Sebastián, no perdimos la oportunidad de preguntarle por aquella noche de Estambul, nadie mejor que él para hablarnos de aquel sentir en la ciudad del Mersey.


Gracias a @Oneclubman por el documento, a @jorge_decastro por los subtitulos y a John Aldridge por su simpatía y por prestarse a la pregunta en este decimo aniversario de tan gran noche.


sábado, 23 de mayo de 2015

Entrevista a Eduardo Esteve sobre Rafa Benítez (Segunda parte)


"Rafa volverá a Liverpool porque es su casa"



Segunda parte de la entrevista sobre Rafa Benítez con el periodista Eduardo Esteve, jefe de deportes de Onda Cero Valencia.

EEA: ¿Cómo puede explicarse que Rafa 'cayese tan de píe' en Liverpool? ¿Porqué cuajó tan bien con la afición del Liverpool?

EE: Porque si algo tiene Rafa es que es respetuoso y educado como son allí en el fútbol inglés. Asimiló pronto sus tradiciones y encima fue capaz de darle unos años gloriosos al equipo red.

EEA: ¿Crees que ha sido en el lugar dónde más feliz ha sido como entrenador?

EE: Creo que en todas partes lo ha sido pero por el tipo de fútbol, Inglaterra, es el país que más le va. Allí el 'manager' lo controla todo y a él le gusta tenerlo todo controlado. Es un trabajador incansable.

EEA: Y, personalmente, su familia quedó marcada por la ciudad, sus hijas son casi 'scouse' y Rafa habla de Liverpool casi como su hogar.

EE: Es que es su hogar. Se compró una casa preciosa al lado del mar y su mujer y sus hijas, pese a estar él en Nápoles, siguen viviendo allí. Recuerdo de las primeras veces que fui a visitarle. No paraba de llover y hacía un frío espantoso. Le dije: “no sé cómo has podido cambiar el clima de Valencia por este”. Y me respondió: “no te creas Eduardo, donde yo vivo (a unos 30 minutos de centro de Liverpool) tenemos un microclima especial que no tiene nada que ver”. No se lo cree ni él (risas).

EEA: ¿Aquellas lágrimas en el memorial de Hillsborough (estando ya fuera del club) definen muy bien como es Benítez interiormente?

EE: Sí. Es una persona que rara vez exterioriza sus sentimientos pero no por ello deja de tenerlos. Es más por timidez que otra cosa. Le da vergüenza a veces celebrar las cosas que gana y por eso no lo hace de manera efusiva. Pero lo que él siente por Liverpool estoy seguro que es lo que le llevó a derramar esas lágrimas.

EEA: Todos sabemos, más o menos, el porqué de su salida del Liverpool, pero ¿cuáles fueron las claves de su marcha?

EE: Tuvo un año duro con los americanos que en aquel entonces tenían la propiedad del club. Pensó que necesitaba aire fresco y nuevo porque de hecho tenía contrato para varios años más.

EEA: ¿Volverá algún día a Anfield? ¿y a Valencia? ¿Cómo ves su futuro en los banquillos?

EE: De lo primero estoy seguro. Rafa volverá a Liverpool porque su casa. De lo segundo si algún día se le da la oportunidad también estoy convencido que lo haría. La prueba de lo primero es que su familia sigue residiendo allí y de lo segundo es que rara vez que hablo con él no sale Valencia, el Valencia CF y me pregunta cómo van las cosas por aquí. Le guarda un gran recuerdo a la ciudad, al club y a los aficionados. Lo lleva en el corazón.

Durante una entrevista para Onda Cero en Londres


EEA: Y si se confirma su llegada al Real Madrid de la que tanto se está hablando ¿crees que triunfará en el banquillo madridista?

EE: Sí. Rafa asegura títulos allá donde va. Si con equipos de menos calidad los ha conseguido, no dudo que en el Real Madrid también lo haría.

EEA: ¿Está Rafa reconocido cómo debería ser?

EE: Creo que muchas veces no. Me da rabia que entrenadores con menos currículum y títulos parezcan mejores. Rafa no es de vender su imagen como hacen otros sino de ganarse las cosas en el campo. Lo que ha conseguido en España pero fundamentalmente como consiguió abrir el fútbol español a los españoles espero que algún día se lo reconozcan.

EEA: De aquel equipo Gerrard, Xabi, Carragher y, posteriormente, los Mascherano, Torres, etc destacan por encima del resto, ¿pero había algún jugador clave para Rafa con menos foco mediático?

EE: Todos eran importantes para él porque la fuerza suya donde ha estado es la fuerza del colectivo. De los que has nombrado además Pellegrino era una extensión suya en el campo al igual que Reina.

EEA: ¿Y en su carrera? ¿Qué futbolistas han sido clave para los proyectos de Benítez?

EE: Hay muchos y casi todos siguen con los años manteniendo contacto con él y reconociendo que es el entrenador del que más han aprendido en su carrera. De los que conozco aquí en Valencia solo hay que preguntar a los Baraja, Carboni, Ayala… Hasta Palop que jugó poco con él y que incluso llegó a hacer una rueda de prensa quejándose de eso si le preguntas ahora mismo que está empezando como entrenador te dice que es el mejor y con el que más ha aprendido. Y mira si entre Sevilla (con títulos incluidos) y Valencia habrá tenido entrenadores.

EEA: Es un clásico que Rafa hable en plural para destacar a su equipo de trabajo, ¿Cuánto de importantes han sido desde Valencia, pasando por aquel Liverpool, hasta hoy, sus cuerpo técnicos y ayudantes?

EE: Son una parte fundamental. Recuerdo que cuando ganó su primera liga nombró uno por uno a todos en la rueda de prensa posterior para dedicárselo. Hubo alguno que aún hoy anda sorprendido que se acordara de él.

EEA: Dice David Belenguer que en una visita a Anfield, nada más terminar se dirigió a ver a su antiguo entrenador en el Extremadura. Rafa casi no le hacía caso y estaba pensando en el gol que les habían metido ¿Es tan enfermo del fútbol como se dice?

EE: Me lo creo. Es tan profesional que vive el fútbol con una gran pasión y dedicación lo que no quita para poder hablar con él de otros temas.

EEA: Tenerife, Valencia, Liverpool, Inter, Chelsea y Nápoles...en todos logró importantes cosas ¿Es sinónimo de éxito?

EE: Sin lugar a dudas. Ahí están los números. El último y dejando a un lado los títulos que son muchos, lleva 7 semifinales europeas en 10 años. Eso no puede ser fruto de la casualidad.



EEA: Mucho se habla de cómo su exigencia acabó quemando la relación con muchos futbolistas, ¿es eso cierto?

EE: Puede ser. Pero son los mismos que con el paso de los años reconocen que no hay nadie como él. Es como el profesor exigente del que cuando estás estudiando te quejas pero que cuando pasan los años le estás eternamente agradecido porque supo sacar lo mejor de ti.

EEA: Gerrard siempre habló bien de Rafa y viceversa, pero posteriormente se rumoreó que él y Carragher fueron clave en su marcha, también se dijo que tuvo desencuentros al principio con él porque no sabía lo que quería uno del otro ¿Cómo fue aquella relación con el capitán red? ¿Y con Xabi Alonso?

EE: Con Gerrard hubo momentos para todo pero al final él mismo reconoce que Rafa es uno de los entrenadores más importantes de su carrera y el propio Rafa sabe que se trata de un símbolo en Liverpool. De Xabi lo que más le molestó es que junto al director general de aquel entonces negociara a sus espaldas con otro club para marcharse. Aún así ¿quién fue el que apostó por él pagando a las Real una millonada? ¿quién le sacó un rendimiento brutal en sus años en Liverpool?

EEA: Rafa destacó hace meses, con el anuncio de la marcha de Gerrard del Liverpool, que el capitán era todo pasión ¿Ves en el hoy capitán del Liverpool un próximo entrenador? ¿Hablan de Unai Emery como lo más parecido a Rafa? ¿Habrá otro futuro Benítez?

EE: No conozco a Gerrard como para poder afirmarlo pero sí es cierto que en el Valencia, así te lo reconocen, dejó un sello muy profundo en muchos de los jugadores con los que consiguió el doblete hasta el punto de que muchos de ellos (Baraja, Curro, Mista, Palop, Pellegrino…) han querido ser entrenadores. En cuanto a Emery no se parece en nada. Rafa hoy por hoy es mucho mejor entrenador que Unai porque sabe manejar mucho mejor muchos aspectos del fútbol además de contar con mayor experiencia. No sé si  habrá un futuro Benítez. En Valencia llevamos años esperándolo.

EEA: Para terminar, tú que le conoces bien, defínenos al Rafa más personal.


EE: Creo que es una persona comprometida siempre con lo que hace y que uno de los aspectos que más valora es la fidelidad. Él siempre será fiel a sus amigos. Creo que es de esas personas coherentes, honestas y rectas que no abundan en el mundo del fútbol. Y siempre he pensado que tiene un humor inteligente además de ser un gran estratega.

Gracias a Eduardo Esteve por su amabilidad y por prestarse a la entrevista.

Primera parte de la entrevista: "Acabe abrazado a un aficionado del Liverpool que no conocía de nada".


S(a)imon Betterton, 25/05/2005



“Y fui con mis amigos, al Triskel”



S(a)imon, como todos siempre le hemos llamado, es un kopite que ha viajado por el mundo llevando el “liverbird” bien orgulloso, desde Hong Kong o Doha, nunca le faltará una amable palabra y te hablará con orgullo del Liverpool. Los “farfanes” son aquellos que hacen grandes este equipo, por eso nadie mejor que él para hablarnos de aquella final en Turquía, digo Triskel. 

Me llamo Simon y tengo 49 anos. 44 de ellos soy fan del Liverpool. Con 5 anos, llore cuando termino la final de la Copa Inglesa contra el Arsenal en 1971. Dije a mi madre, “¿Por qué Dios permitió que Arsenal ganara?” Su respuesta “Dios ama a los fans del Arsenal también.”

Solo menciono eso por que he vivido muchas finales del Liverpool en todas las competiciones, pero nunca tantas emociones como durante la final de La Champions en Estambul el 25 de mayo de 2005.  

No tuve la suerte de conseguir entrada o poder viajar hasta Turquía. Así que fui, como siempre, a nuestro hogar de LFC en Madrid –Triskel. Para un partido de la liga yo solía ir solo y júntame con mis amigos del Liverpool allí. Pero esta vez lleve 12 mas, ninguno aficionado del Liverpool, pero amigos míos que querían compartir el partido conmigo. Hasta mi novia, que no sabía nada del futbol. (“Cuantos jugadores en cada equipo – 15?”)

Empezó el partido, todos nerviosos pero esperanzados. Bam! 1-0 Gol del Milan en el primer minuto. Mis amigos me miran – “¿Nos has traído para esto?” “Tranquilos. Quedan 89 minutos. Mucho tiempo para remontar.” Bam! Bam! 3-0 al Milan en el descanso. Me miran cada vez con más dudas sobre quedarse o irse a casa. Les convezco a todos que se queden.



Seis minutos. Steven Gerrard. Vladimir Smicer. Xabi Alonso. La gloria. La adrenalina. Las pulsaciones a cien. Unos momentos que nunca se olvidan. El resto del partido la verdad es que no me acuerdo mucho. Demasiado nervioso. Pero los penaltis, si. Las pulsaciones a dos cientos. Las piernas de gelatina de Dudek, y las mías también. Falla Shevchenko. Triskel se explota. Mi alma también. Mis amigos casi tan felices como yo. Mi novia se convierte en aficionada del LFC. Hasta sabe que son 11 en un equipo.

Aunque el Liverpool gane la Liga o la Champions de nuevo, nunca viviremos momentos así. Inolvidables. 

viernes, 22 de mayo de 2015

Entrevista a Eduardo Esteve, jefe de deportes de Onda Cero Valencia


"Acabé abrazado a un aficionado del Liverpool que no conocía de nada"



Si la final de la Champions League de Estambul 2005 fuese una batalla de esas que se estudian en los libros de historia, sin duda, el nombre del general que guió a las tropas reds hasta la victoria ocuparía un lugar especial  a la hora de narrar lo ocurrido allí. Rafa Benítez fue el estandarte de la quinta Copa de Europa lograda por el Liverpool y, por ello, en Esto es Anfield hemos entrevistado a uno de los periodistas que mejor le conocen: Eduardo Esteve, jefe de deportes de Onda Cero Valencia, coincidió con Rafa en su época como entrenador del Valencia y, además, personalmente fraguó una relación con él que ha hecho que el periodista viva de primera mano el paso del entrenador madrileño por Anfield y el resto de su carrera en general. Por lo tanto, nadie mejor que él para hablarnos de Benítez y, por supuesto, de aquella 'batalla' de Estambul que vivió en primera persona.

Esto es Anfield: Se cumplen diez años de la final de Estambul y cualquier aficionado del Liverpool (y casi cualquiera de cualquier equipo), cuando piensa en aquella Champions nombra antes a Rafa Benítez que a Gerrard u otro futbolista, ¿Eso lo dice todo, no?

Eduardo Esteve: Yo creo que sí. Lo que consiguió Rafa fue casi un milagro. Su primer año en un club nuevo, fuera de España y con el hándicap del idioma, que además tiene un acento peculiar, creo que hace aún más grande aquel título. Fue la manera de reafirmar a nivel europeo lo que ya había hecho con el Valencia CF.

EEA: Personalmente, ¿Cómo recuerdas el partido? ¿Es uno de los más emocionantes que has visto?

EE: Tuve la fortuna de estar presente en Estambul. Por mi relación con Rafa y debido a que había bastantes españoles en aquel equipo, Onda Cero decidió mandarme a cubrirlo. Sí, se trata de uno de los partidos más emocionantes que recuerdo pero sólo a partir de la segunda parte. Recuerdo que en el descanso estaba al borde de llorar de ver a los adicionados reds cantando el 'You’ll never walk alone' pese a ir perdiendo 3-0. Cuando empezaron a remontar no me lo creía y ya con el 3-3 pensaba que lo iban a hacer. Acabé, y es literal, abrazado a un aficionado del Liverpool que no conocía de nada.

Foto hecha por el propio Eduardo Esteve del marcador del Estadio Olímpico de Atatürk

EEA: ¿El Milan tenía un equipo muy superior?

EE: Mucho. Aquel Milan estaba plagado de estrellas. En el Liverpool había buen equipo en conjunto pero a nivel individual no les llegaban a los italianos.

EEA: En una final tan alocada, aunque la gente crea que no, se notó y mucho la mano táctica de Rafa ¿no?

EE: Sí. Estoy seguro. Los cambios realizados al descanso ayudaron a remontar el partido al igual que todo lo que se trabajó antes de llegar a esa final.

EEA: Benítez, siempre intenta ser precavido y humilde con todo lo que pasó aquel día, ¿pero en confianza te ha desvelado algún detalle de la final?

EE: Cuenta la leyenda que la noche antes en el hotel de concentración (yo estuve allí con él) al subir a la habitación dijo “si baja primero el de la derecha ganamos en los penaltis la final”. Y bajó primero el de la derecha. No sé si es cierto o no, algún día se lo preguntaré.

EEA: Se dice mucho de aquella mítica charla en el descanso, aunque hace poco en la Gazzetta dijo que fue así “Los jugadores estaban todos sentados con la cabeza baja, y yo les ordené que levantarán porque habían trabajado tan duro para llegar allí, y que no tenía sentido que renunciar después de 45 minutos”.

EE: Eso se ajusta más a lo que pasó. Sólo unas horas después del partido tuve la oportunidad de estar con él ya con tranquilidad en el hotel de concentración del equipo donde celebraron el título. La pregunta recuerdo que se la hice porque era la que nos hacíamos todos: “¿qué les has dicho al descanso?”. Su respuesta en aquel entonces fue “nada especial. Les dije que siguieran jugando como habíamos hablado al principio del partido y que si marcábamos pronto tendríamos oportunidad de remontarla”. Y así fue.

Rafa y Eduardo en el hotel de Estambul


EEA: ¿Qué momento consideras clave en la final?

EE: Hubo varios. Para mi el principal fue el gol de Gerrard porque ahí el equipo creyó de verdad que se podía remontar la final. Me quedo también con la parada de Dudek a bocajarro a Shevchenko en el tiempo extra

EEA: Aquel movimiento de Gerrard al lateral derecho se recuerda cómo uno de los movimientos tácticos (aunque obligado) que empezó a ganar aquella final.

EE: Y así fue. Aunque a punto estuvo de salir a jugar con doce la segunda parte porque hubo un poco de lío en el vestuario la realidad es que la defensa de tres, junto con el movimiento de Gerrard al lateral, fueron claves. El capitán acabó fundido.

EEA: Diez años después ¿crees que una plantilla de ese nivel podría volver a llegar a una final de Champions o ganarla?

EE: No creo. La prueba está en que tiempo después salvo dos o tres el resto desaparecieron. Aquello fue un milagro en el que contribuyó activamente Rafa.

EEA: ¿Era esperable la 'Vendetta milanista' en la final de Atenas dos años después?

EE: También tuve la oportunidad de estar allí presente. Fue distinto. El Milan con Kaká tenía mucho peligro y encima el primer gol si mal no recuerdo fue de rebote. En los italianos estaba demasiado presente el recuerdo de Estambul como para dejar pasar una nueva oportunidad.

Gerrard a la llegada del equipo al hotel en Estambul. Foto: Eduardo Esteve


EEA: En la carrera de Rafa ¿es más importante esa Champions o el salto que dio con los títulos en Valencia?

EE: Las dos cosas son fundamentales. Las ligas contra pronóstico del Valencia le hicieron dar el salto porque con la marcha de Mendieta y Cúper parecía que se acababa el Valencia aquel que había llegado a dos finales de Champions y, sin embargo, lo llevó a su época más gloriosa. La graduación final en Europa le vino con aquella Champions.

EEA: Aunque sea imposible de saber, ¿el Valencia habría seguido creciendo de su mano?

EE: Le he repetido una y mil veces que aquella Champions que ganó con el Liverpool era la que le correspondía haber ganado con el VCF. Estoy convencido que hubiera sido así. Unos años antes en cuartos de final el equipo cayó ante el Inter con más de 20 oportunidades, con Toldo haciendo el partido de su vida, y quedándose a solo un gol de haber pasado la eliminatoria. Aquel podía haber sido el año para que el VCF consiguiera su primera Champions de la historia.


(Mañana segunda parte de la entrevista. Con la relación de Benítez y la ciudad de Liverpool, su carrera como entrenador y el futuro de Rafa)