lunes, 22 de mayo de 2017

El Liverpool consigue dar un primer gran paso


El Liverpool consigue clasificarse para la previa de la Champions.



Y aunque muchos creyeron que este equipo se quedaría a la orilla y no llegaría a un objetivo necesario y luchando contra equipos como Manchester City (iba a luchar por el titulo y sintió el aliento del conjunto de Klopp hasta el final), Chelsea, Arsenal o Manchester United, el equipo de Klopp ha dado un gran paso para la próxima temporada estar en el lugar que nunca debió abandonar, la Champions League.

Los jugadores estaban muy contentos con este gran paso y así lo publicaron en sus redes sociales.










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Los ex jugadores y leyendas que vistieron la camiseta Red, también se alegraba de este acontecimiento y de un paso más hacía la Champions League.












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NOS VEMOS LA TEMPORADA QUE VIENE. 


miércoles, 17 de mayo de 2017

El penúltimo servicio de Sturridge por @Javi15195


El penúltimo renacer del Ave Fénix Sturridge 



Por Javier Cordero (@Javi15195)

El mundo del fútbol presagiaba el despertar del gigante dormido cuando Jürgen Klopp aterrizó en Anfield. Algunos de los integrantes del Liverpool habían tocado fondo, como es el caso del delantero estrella Daniel Sturridge cuyos problemas físicos habían mermado la confianza en sus cualidades futbolísticas y su utilidad dentro de la plantilla. La remodelación de su estado anímico parecía viable pues la forma de entender la vida y el fútbol en el inglés y el alemán es muy similar. Tipos afables, optimistas y muy dados a mostrar su gran sonrisa. Nada más lejos de la realidad, el proceso ha sido continuamente interrumpido y dificultado por diversas circunstancias que no han permitido que se consolidase una buena relación que le diera al futbolista el empuje necesario para volver a ser el que fue.

Ante todo y como se comenta en el párrafo anterior, su calvario con las lesiones ha frenado una carrera que prometía más de lo que se ha podido ver. El ecosistema parecía el idóneo para su recuperación total: un estilo de juego que le beneficiaba, un mejor ambiente en su entorno y una afición que aún guarda en la retina aquel punta rapidísimo y demoledor de cara a portería. No obstante su compromiso por unas y otras circunstancias fue decayendo hasta el punto de ser un jugador corriente dentro de una plantilla que cuenta con demasiados de esta especie, algo frustrante porque Daniel nunca fue como la mayoría. Sus actuaciones con el Villarreal o ante el Sevilla en aquel viaje emocionante por la Europa League solo hizo que difuminar una realidad que parecía imperturbable. Triste, con una pérdida enorme de jerarquía en el equipo y ajeno a las situaciones que su equipo ha ido viviendo a lo largo de la presente temporada. Pocos balances positivos, más aún nulos e incluso alguno negativo, así podría resumirse su temporada.



El Liverpool ha podido no ha podido en lo que hubiese sido uno de los revulsivos más determinantes de la competición liguera

Todo ello se ha olvidado temporalmente en el encuentro que tuvo lugar entre el West Ham y el Liverpool en la última jornada, con todo en juego por parte del equipo visitante al que se le ha acabado casi todo el juego brillante que mostró en el primer tercio de la Premier. Arrasó a los hammers con un contundente 0-4, sustituyendo pegada por buen fútbol y rozando con los dedos la clasificación para la Champions League. El delantero de Birmingham esta vez se alejó de las circunstancias que se vivían en el campo, pues dejó bastantes minutos de calidad a los que añadió un gol importante (el 0-1) y característico de su mejor versión, esa en la que tenía en mente la portería y castigaba al rival a poco que le dejase un resquicio por el que colarse con un desmarque y ponerse mano a mano con el arquero. Así, Sturridge ha podido realizar el penúltimo servicio a los reds y despedir esta temporada con un mejor sabor de boca y quién sabe, con el objetivo propuesto en agosto conseguido.


Daniel Sturridge 2016-2017:

- 26 partidos disputados, 1110 minutos, 7 goles y 2 asistencias
- EPL: 19 partidos = 3 goles y 1 asistencias
- League Cup: 4 partidos = 4 goles
- FA Cup; 3 partidos = 1 asistencia




lunes, 8 de mayo de 2017

The Observer: Naby Keita por @SharkGutierrez


Entre Touré y Okocha



Por Shark Gutiérrez (@SharkGutierrez)

Uno de los jugadores que ha sonado con fuerza para reforzar la plantilla del Liverpool la temporada que viene es Naby Keita, el medio del RB Leipzig está en el punto de mira de los grandes europeos y Klopp parece que ha pensado en él para ser parte importante de la media Red. Le hemos pedido a Shark Gutiérrez que nos analice a una de las sorpresas de la Bundesliga.

Cuando Pep Guardiola decidió no contar con Yayá Touré, muchos escépticos del técnico de Santpedor se hicieron infinitas preguntas. Todas, relacionadas con un porqué, a fin de cuentas, futbolístico. Para el costamarfileño fue algo más personal: no le gustaba jugar como central, pero tampoco tenía la paciencia y orden necesarios para jugar de mediocentro. Guardiola dio alas al que, en años anteriores, había entrenado en su filial: Sergio Busquets. El hijo de Carles pasó de ser un interior con llegada en edades tempranas, a ser un mediocentro con una capacidad innata para el posicionamiento que Pep necesitaba. Fue el “pulpo” y sostén de un equipo que practicaba el juego de posición a las órdenes de Xavi Hernández y Andrés Iniesta. 

Touré, que había sido importante con Rikjaard, había destacado por la espectacularidad de sus acciones. Su físico, imponente, escondía una potencia algo descontrolada. Yayá era capaz de recibir la pelota en la divisoria y hacer la clásica jugada maradoniana hasta llegar al área para finalizar. Él lo empezaba, él lo acababa. Durante un tiempo eso funcionó en la Ciudad Condal, pero la llegada de Guardiola al banquillo culé, terminó dando con Yayá Touré -así como su representante- en la Premier League. Allí, como todo el mundo futbolístico conoce y tiene presente, los mediocentros posicionales eran una utopía. Mascherano, Xabi Alonso, Essien…y pocos más como modelo de mediocentro. Incluso ellos, especialmente el tolosarra y el compatriota de Yayá, se acercaron más al área rival que al área propia. Una competición donde prima la espectacularidad, pero no el orden táctico, terminó explotando una imagen que mostró, en su momento, Patrick Vieira años atrás en aquél Arsenal. A partir del “4” galo más cacareado, los equipos empezaron a buscar centrocampistas de ese corte: un físico primoroso, una presencia inconfundible y estar cerca del gol, bien sea a través de un pase definitivo, o bien en su definición. 



Una de las primeras lecciones de marketing es “crearle a la gente la necesidad de un producto que, a priori, no necesita”. Fue así como la Premier empezó a importar la misma  tipología de centrocampistas. Bien sea por ascendencia o por haber residido en países como Francia (antigua potencia colonial) o Bélgica, se empezaron a poner de moda, no solo en Inglaterra, sino en el resto de Europa; todo equipo debía tener a un centrocampista fuerte físicamente, potente y algo anárquico en las formas. África es el origen y empezó a ser, de forma indirecta, un continente exportador de esta clase de jugadores. En la actualidad, aún continúan surgiendo jugadores de este corte, incluso en países donde la Bundesliga siempre pone sus miras por precio y por cercanía cultural: Austria y Suiza. 



De Austria, precisamente, llegó esta temporada Naby Keita a Leipzig. Red Bull ha creado un emporio donde se intercambian jugadores cuál oligopolio, aunque con una capa de barniz legal pertinente. Otros jugadores han dado el salto procedentes de Salzburgo (Sabitzer e Ilsanker, entre otros) para potenciar el ambicioso proyecto de Rangnick. Con una mentalidad claramente ofensiva, el RasenBallsport Leipzig es un equipo relativamente ordenado sin balón y fulminante con ella en los pies. No se preocupan por conservar el cuero, salvo si tienen una ventaja considerable, sino por atacar con bastante vértigo la portería rival: “que corra la pelota y acompañen jugadores igual de veloces”, parece ser el mensaje de Hasenhüttl y que impregna Ralf Rangnick desde la dirección deportiva. Solo así se explica la incorporación de Naby Keita esta temporada. No obstante, Keita es un futbolista que tiene un mayor impacto en el juego; es él quien conduce los ataques del equipo. Su potencia y conducción hacen casi imposible pararle sin cometer falta en su camino, especialmente cuando el Leipzig ha de llevar la iniciativa y atacar en estático. Keita revoluciona todo el ataque y, generalmente, lo hace a partir de sus arrancadas con la bola en los pies. Es cuando todo el equipo, delanteros y laterales inclusive, participan para abrirle espacios y huecos por donde pueden atacar. Es esa sensación de que, cuando le llega la pelota, sus compañeros saben que algo va a pasar y se ponen manos a la obra. Los delanteros se abren hacia lo respectivos lados de los picos del área, los de banda trazan la diagonal hacia dentro, permitiendo así crear diferentes situaciones de peligro. Tanto Sabitzer como Forsberg son jugadores igual de dinámicos; aprovechan la coyuntura para acercarse al área y aumentar las prestaciones goleadoras del equipo. Bien sea con una asistencia hacia el corazón del área, cuando el esférico llega a sus pies, o bien resolviendo situaciones de uno para uno s con el portero y la defensa prácticamente vendida. Keita genera todo eso, no solo por la potencia y conducción de pelota, sino por los movimientos sin balón que produce cuando él la tiene. Generalmente entra por el centro y no le importa atacar el área e incluso finalizar la jugada, si ve el hueco. 



A priori, se trata de un perfil con un tren inferior relativamente bajo, lo que le permite tener más explosividad con (o sin) pelota. Tiende a echarse el equipo a la espalda en situaciones incomodas para el colectivo y no rehúye responsabilidades a la hora de liderar ataques más posicionales, a pesar de que el equipo no está construido para jugar sin esa velocidad extra necesaria para crear peligro. 

Ante el interés de equipos pertenecientes a la Premier League, Naby Keita es un jugador llamativo y que atrae la atención a una competición que, pese a los esfuerzos de entrenadores como Pocchetino, Mourinho o Guardiola, el centro del campo tiene un peso menor con respecto a las áreas. Jürgen Klopp sabe de este tipo de fútbol que se práctica hoy en día en Inglaterra y, en cierta manera, quiere o necesita de jugadores complementarios o cercano a ese estilo de juego. 



A fin de cuentas, los centrocampistas africanos ofrecen espectacularidad en físico y cierta desazón en la disposición táctica. Como individualidad siempre llamará la atención por encima de un mediocentro posicional, y Naby Keita tiene ese talento y técnica necesaria para llevar al RB Leipzig, o al equipo en el que esté, a lo más alto.



miércoles, 3 de mayo de 2017

La gran historia de Gerry Byrne, 112 minutos con el hombro roto


Fuerza, coraje y corazón por unos colores.




Por Jorge Olmos (@george_olmos)

Valiente y determinado, fue jugador del  Liverpool y miembro del equipo que quedó campeón del mundo en 1966 en su país, Inglaterra. Gerry Byrne o “Crunch”, como le llamaban los hinchas y sus compañeros del Liverpool, fue un lateral izquierdo que con la camiseta del Liverpool ganó 2 títulos de liga y una FA Cup a las órdenes de Bill Shankly y que además formó parte del equipo de 1966 que ganó el título en casa.

Pero la historia del gran Byrne se debería escribir con letras de pundonor. Byrne en la final de 1965 ante el Leeds consiguió que la historia se convirtiese en leyenda. En el minuto tres del partido de FA Cup , Byrne colisionaba con Bobby Collins y después de ese golpe Gerry se rompió la clavícula.

Pese a ello, Byrne estaba desesperado por no dejar a su equipo con uno menos: “A Shankly no le gustaban las lesiones”, así decía Gerry recordando aquella final. Y es que “Crunch” le pidió a Bob Paisley que por favor no dijera nada de su lesión a Shankly. Jugó todo el tiempo reglamentario y la totalidad de la prórroga con la rotura de su clavícula. Aunque el dolor era grave, con el brazo colgando y sin fuerzas, Byrne no sólo jugó los 117 minutos, sino que también fue quien puso el balón del primer gol a Roger Hunt. “Ni siquiera se me pasó por la mente abandonar el campo”, dijo el lateral del Liverpool.


El tremendo golpe de Byrne con Bobby Collins, jugandose el tipo le hizo romperse la clavícula 

Ese día fue una prueba de carácter: “Yo era un jugador duro. Jugué 117 minutos con una fractura de clavícula en la final de la Copa FA 1965. Pero yo estaba más preocupado por mi pierna porque Bobby Collins fue a por el balón y me levantó la piel y la espinilla. Me estaban tratando y no me importa la clavícula. No fue hasta después cuando me di cuenta del dolor en  mi clavícula. Tú todavía puedes sentir la rotura de mi clavícula. Hubiera sido probablemente una tarjeta roja en la actualidad”,  recordaba Byrne.

Gerry era un hombre tranquilo y un poco solitario fuera del campo, aunque dentro era una persona distinta: “Me corté el pelo para tratar de ser más duro”, dijo una vez. Tommy Smith era un tipo duro y contaba hace tiempo cómo era Byrne y cómo fue su primer contacto con él en un entrenamiento de cinco contra cinco en el que Smith tuvo la ocasión de pasar entre las piernas un balón y después marcar gol: "Yo estaba en la cima del mundo. Entonces un par de minutos después un balón estaba entre nosotros, fui a cabecearlo y Gerry me cabeceó a mí. Yo caí clavándole la mirada. Cuando estaba en el suelo cubierto de sangre, Shankly se acercó y estando en el suelo me dijo: “Lección numero una: ‘Nunca le hagas un túnel a Gerry Byrne y creas que puedas salirte con la tuya” .

Byrne siempre se enorgulleció de ser un jugador duro pero limpio:  “Yo era un jugador limpio, duro pero justo. Solía esperar que llegara el balón y entonces yo iba a por él. Tu podías golpear a alguien cuando el balón estaba allí y eso era todo”.

Este scouser nació en 1953 y a la edad de 15 ya se unió al fútbol amateur en el Liverpool Catholic Schoolboys: “A Mr. Williams no le importaba como lo hiciera que no le gustaba. Nunca conseguía un partido. Me pusieron a prueba y marqué tres goles. Aun así no entré en el equipo. Tenía quince años y después me firmó Liverpool Catholic Schoolboys que estaban jugando en Dublín. Fui a Dublín, donde fui descubierto por un tipo llamado Tosh Moore, que siempre tenía pequeños de cigarrillos. Él me firmó para el Liverpool. Yo estuve dos años como amateur y cuando tenía 17 años firmé como profesional. Mis primeros salarios eran 8 libras y 12 libras. 8 libras en la pretemporada y 12 libras en la temporada.", recordaba Gerry Byrne en una entrevista.


Byrne fue un jugador muy recordado por la afición Red, alguien que lo daba todo por la camiseta del Liveprool. 

Su debut no llegó hasta el 28 de septiembre 1957, un brote de gripe golpeó a la primera plantilla y llegó su oportunidad.  Pero no fue el debut soñado, el Liverpool perdía ante el Charlton por 5-1  y encima el bueno de Gerry se marcó un gol en propia puerta: “Me hubiera gustado que la tierra me tragara cuando marque aquel gol. Acababa de darle un pase de nuevo a Tommy Lawrence y él no estaba allí".

Ese sería su único partido en la temporada 1957-58 y tan sólo consiguió jugar seis partidos más en las siguientes tres temporadas, la experiencia de los dos laterales John Molyneux y Ronnie Moran, le hacían difícil la posibilidad de hacerse con un puesto. A Byrne en ese momento se le colocó en la lista de jugadores para ser traspasados cuando llegó Bill Shankly como manager en 1959. El gran entrenador quiso levantar al Liverpool de esa Second Division y le dio la oportunidad a Byrne.

El grandísimo técnico escoces logró ver el talento de Gerry Byrne donde sus antecesores, Don Welsh y Phil Taylor, no lo habían visto. Fue al momento llevado fuera de la lista de jugadores traspasados y, con Moran lesionado, Byrne encontró por fin su gran oportunidad. En un año se convirtió en parte de la nueva cara del Liverpool que Shankly quería , ganó la Second Division en 1961-62 y pasó a ser parte importante en los títulos de First Division de 1963-64 y 1965-66, además de la FA Cup de 1965. También Byrne fue el primer jugador del Liverpool en anotar en Europa (1964) y jugar la Recopa de 1966 ante el Borussia Dortmund, donde los Reds perdieron.


Héroes de una historia que muchos recuerdan.. 

Pero vayamos aquel partido y para que veáis que era otro fútbol en el que no tenía cabida el no luchar por tus compañeros y por la camiseta que portabas: “Tan pronto como alcancé la banda sabía que mi diagnóstico inicial era que tenía algo muy doloroso. Se había roto la clavícula. Mi primera reacción debería haber sido pedir al banquillo que llamara una camilla. Pero Gerry  me miró y me dijo: "¡No se lo digas a nadie!". Yo le pregunté: "¿Sabes que se te ha roto?".  Gerry  lo sabía, pero aun así insistió en jugar los 87 minutos restantes y, como sucedió, otra media hora de tiempo extra“, recordaba años después Bob Paisley que en aquellos años ejercía de fisioterapeuta, médico y lo que fuera por el Liverpool.

Paisley no estaba muy por la labor de dejarle seguir así, pero la reacción de Gerry y su cara no le dejó dudas: "Puede llegar a funcionar." Y lo hizo, en una de las más valientes actuaciones que se ha presenciado en Wembley.: "Volví al banquillo y vi a Shanks sentado allí. Le dije que se trataba de una fractura de clavícula, pero él no lo creía y simplemente me dijo: "Eso nunca va a estar roto". Gerry pasó a hacer su típico partido. Lleno de esfuerzo y con un poco de habilidad y a pesar de que tenía fracturada la clavícula hizo que llegara el primer gol de Roger Hunt".

El Liverpool ganaría aquella final y hay imágenes de como Byrne con el brazo en cabestrillo dio la vuelta a Anfield. Puro pundonor.


Byrne fuer el gran héroe de aquella final, en Anfield ayudado llevó el trofeo, con su hombro en cabestrillo. 

Pero no fue la única vez que él lo dio todo  aunque se lesionara de gravedad, Paisley recodaba aquel pundonor de Byrne así: "La temporada siguiente, Gerry se dislocó el codo en el partido de la Recopa frente al Celtic en Parkhead. Él tenía gran dolor, pero nuestro médico del club, Jack Reid, hizo un tremendo trabajo con él y se quedó hasta diez minutos del final. Lo llevaron al hospital al día siguiente, el brazo estaba negro desde la muñeca hasta el hombro, pero no hubo descanso. Al día siguiente se jugaba el partido de Liga contra el Stoke City".

Sus grandes actuaciones no pasaron desapercibidas para el seleccionador Alf Ramsey y decidió que fuese parte de los veintidós jugadores que formaron parte de la selección de 1966, junto a sus compañeros de equipo Roger Hunt y Ian Callaghan. Ramsey no le tuvo como jugador titular (recordar que en aquellos años no había suplentes) y el seleccionador eligió a Ray Wilson del Everton para que fuera el lateral izquierdo del equipo inglés puesto que ya había jugado 45 partidos en aquella etapa. En aquel momento tan sólo se le daba la medalla de campeones a los jugadores que actuaban en al final, pero en 2009 Byrne logró esa medalla, reconociendo aquella generación.


Sus grandes actuaciones no pasaron desapercibidas para Ramsey.

Byrne no volvió a la selección y esto se debió en parte a una lesión que sufrió en el primer partido de temporada 1966-67. Una lesión en la rodilla ante el Leicester City le hizo que durante tres años luchara por recuperarse hasta que dejó  a los 31 años el Liverpool con 274 partidos de Liga y 333 partidos en total.

La pérdida de Byrne fue dura para su gran valedor, Shankly, que dijo: “Cuando Gerry se fue, una gran parte del Liverpool se fue. Él era duro y hábil y dio todo lo que tenía. Más que eso, fue totalmente honesto, que es la mayor calidad de todas. Fue el mejor profesional de muchos”.

Tras retirarse en 1969, estuvo unos años en el cuerpo técnico del Liverpool. En 1970, Gerry Byrne tuvo su partido homenaje, el gran lateral que tantas veces lo dio todo por aquel equipo era uno de los favoritos de la hinchada Red. Gerry no pensaba que se llenara Anfield para aquella cita.

"En la noche que yo estaba en Anfield, todo estaba oscuro y estaba lloviendo. Creía que nadie se iba a presentar. Sin embargo, allí había 42.000 espectadores. Las personas me apodaron "the Crunch" y debe ser que les gustaba”.

Bill Shankly tenía un cariño especial por todos hombres, pero a Gerry le tenía aún más: "He tenido muchos jugadores hábiles y de la talla de Peter Thompson, Ian St John, Kevin Keegan y Steve Heighway  y todos llamaban la atención. Pero el mejor profesional de los muchos era Gerry Byrne. Él no era llamativo y él no te marcaba goles. Pero él era duro y hábil y dio todo lo que tenía. Más que eso era totalmente honesto.  La cuál es la cualidad más grande de todas. Era un verdadero Liverpudlian que no podía mirar a sus compañeros scousers a la cara después de un partido a menos que hubieran dado todo lo que tenían durante 90 minutos”. 



Cuando murió a los 77 años de edad, sus compañeros recordaban como el Alzheimer hizo mella en él. Pero aun así, cuando quedaban apara recordar aquellas aventuras siempre volvía, junto a todo el cariño que le tenían, la historia de su lesión en la final de la FA Cup 1965: “Se podía sentir donde se rompió. Él siempre te daba un gran abrazo cuando se despedía de ti” decían sus compañeros.


Bibliográfia LFCHistory y The Guardian



jueves, 27 de abril de 2017

Esta es la camiseta del 125 aniversario del Liverpool.


La nueva piel del Liverpool



Redacción Esto es Anfield

El Liverpool presentó hoy su nueva camiseta conmemorativa de los 125 años del conjunto Red, la equipación del club de Anfield llevará en su escudo las dos fechas y el liverbird en su pecho, parece que el diseño ha caído bien entre todos los seguidores del Liverpool.

Primera camiseta.





Camiseta portero.



Está camiseta está inspirada en las camisetas de antes, con ese cuello de pico.




El Liverpool quiso sorprender a cuatro fans con las nuevas camisetas del Liverpool.


La camiseta se puede reservar ya en el siguiente enlace (tienda LFC)  y será enviada el 19 de Mayo, el equipo la utilizará el 21 de Mayo ante el Middlesbrough, que será el ultimo partido de la temporada.



Estos actos son el comienzo del aniversario de los 125 años y comenzarán el 3 de Junio. Además el Liverpool cambiara de escudo con la leyenda de 125 years debajo.




¿Qué os parece la nueva camiseta del Liverpool?

martes, 25 de abril de 2017

El caso Mamadou Sakho por @jorge_decastro.


El hombre que tropieza siempre en la misma piedra.



Por Jorge De Castro (@jorge_decastro)

Durante  gran parte de la campaña  la afición Red ha estado debatiendo sobre la situación del defensor francés Mamadou Sakho. Un grupo considera que la postura de Klopp ha sido injusta y rigurosa, y que la calidad del francés ofrecería opciones a la defensa del equipo que como es costumbre se ha visto muy endeble a lo largo de la campaña. Otro grupo es de los que respaldan la decisión de Klopp; consideran que el francés ha faltado respeto al  club en varias ocasiones y algunos hasta ponen en duda que mejore a los otros centrales de la plantilla.

El saludo/celebración de Sakho con Benteke tras el primer tanto del belga en la victoria del Palace en Anfield, ha dado mucho de qué hablar. En las vísperas del partido, Sakho dio una entrevista a The Guardian donde repasaba lo vivido durante su sanción por supuesto dopaje, el perderse la final de la Europa League y la Eurocopa en su país natal, ante lo que decía “no podrán devolverme lo que me han quitado”. Y si, debe haber dolido mucho personalmente para el francés, e indudablemente la simpatía del público se ha desbordó después de que Mama se abriera de esa forma. Lo de la UEFA es una vergüenza, tacha en lo ridículo y Sakho debería tomar las acciones legales correspondientes y llevarlas lo más lejos que pueda, pero es importante recordar algo, la UEFA no es la culpable de haber tirado su carrera como jugador del Liverpool. Esa debacle tiene un único responsable y es Mamadou Sakho.

Mea culpa.

La situación del quemador de grasas que supuso el inicio del fin para Mama en el Liverpool fue penosa, pero que pudo haber sido evitada de la manera más sencilla: siguiendo el reglamento del club. Sakho dio muestras de su muy evidente falta de profesionalidad al consumir sustancias que afectan directamente a su físico sin consulta previa al equipo médico del club. Más allá de que la sustancia no haya resultado prohibida, existe un reglamento, y la ignorancia o desconocimiento no hace a nadie inocente ante el incumplimiento del mismo.

El discurso su discurso de mártir en la entrevista a The Guardian el francés no asume una pizca de responsabilidad por sus acciones. Nadie niega que la UEFA y Wada se equivocaron terriblemente, pero solo basta con volver sobre tus mismos pasos para darse de cuenta de cuan diferente pudieron haber sido las cosas sin aquel error inicial.

Tropezando por segunda vez con la misma piedra.

Inicio de pretemporada en Estados Unidos, los Reds en San Francisco, buen ambiente bajo el sol y un tour a Alcatraz. Mama con una cámara en mano nos muestra como todos se la pasan bien, e incluso bromea con Klopp, sin embargo, los más vivos notaron desde el primer momento que la famosa broma no había sentado nada bien al alemán. Al día siguiente era noticia el regreso de Sakho a Liverpool, apartado del resto de la plantilla por motivos de indisciplina. Tiempo después se supo que Mama había llegado tarde a varias sesiones y la actitud del defensor acabó por colmar la presencia de Klopp. Nuevamente, su incapacidad de adaptarse al reglamento le costaba muy caro, y ya surgían los reportes de acciones similares durante sus días en el PSG.



Snap 3, digo Strike 3 y fuera…

Ya iniciada la campaña el francés continuaba relegado al equipo sub-23. Klopp aún no había perdonado su indisciplina. La lógica dice, mantén la cabeza abajo y trabajo duro para ganarte tu puesto de nuevo. Pero evidentemente la lógica no es algo que le vaya muy bien a Mama, ya que decidió descargar todo su descontento al mundo entero a través de la red social Snapchat donde llamó mentiroso a la única persona capaz de devolverlo al equipo, Jurgen Klopp. En su descarga Sakho decía que estaba en forma para jugar, que el pretexto de que aún no había completado su rehabilitación era una mentira que no podía aceptar. Irónicamente también dijo “Aún no hablo porque quiero hablar en el campo”… Después de eso todo estuvo sellado, no llamas a tu jefe mentiroso ante todo el mundo y mágicamente obtienes un ascenso. Ya para este punto era evidente que la profesionalidad no es el fuerte de Mama.



La casa se respeta.

Finalmente llegamos a la celebración con Benteke, esa en la que Sakho dice solo haber sido su saludo usual con su amigo, ese saludo que no habíamos visto en partidos anteriores del Palace. Condenado a salir del equipo o no, Sakho es aún jugador del Liverpool por contrato y por ende debe saber mostrar respeto a la institución, especialmente frente a los aficionados que te adoraron y a los que decepcionaste, especialmente considerando todas las faltas cometidas anteriormente.

Aquellos que defienden a Sakho opinan que el francés no le debe nada al club por la forma en la que fue tratado. Vaya vergüenza por parte del club pagarle su sueldo completo a un jugador que por una irresponsabilidad se perdió un cierre crucial de campaña, una mala preparación de pretemporada y dio un mal ejemplo a sus compañeros al insultar públicamente a su entrenador.


Ya cometió un error cuando enfrentandose al Chelsea se cambio la camiseta del Liverpool en el descanso y ya hablamos de ello en 2013.

Otro argumento para la defensa del francés es aquel que si el Liverpool hubiese ganado, no se hablaría nada sobre ello. Que todo es una pantalla para desviar la atención de la pobre actuación ante el Crystal Palace. Lo cierto es que una cosa no quita la otra. El Liverpool es un club de tradición donde nunca nadie se ha tomado bien ni hasta la más mínima irresponsabilidad de sus jugadores, y es hipócrita decir que de haber ganado no se hubiese hecho un alboroto, cuando aún en victorias se ha buscado cualquier oportunidad para atizar a jugadores como Lucas, Lovren, Mignolet, por nombrar algunos.

Acabando con el mito.

El argumento favorito de los aficionados indignados ante el destierro de Sakho es aquel en el que aseguran que Mama es de lejos el mejor defensor en la plantilla Red cuando en realidad, es un defensor promedio, como esos que actualmente tiene a disposición Klopp y las cifras lo demuestran.



Estadísticas tomadas de http://www.lfchistory.net


En enero los únicos equipos interesados en su fichaje eran WBA, Southampton y Palace, lejos de la élite europea a la que aparentemente pertenece Sakho. Con su salida prácticamente como un hecho, el único equipo de renombre que ha sonado es la Roma, además de nuevamente el Southampton y el Crystal Palace que hará hasta lo imposible para retenerlo. 

Se ha querido vender una figura que no es tal. No es un mal jugador, pero tampoco una estrella. No es el mejor profesional, pero eso no significa que sea mala persona, todo lo contrario. Sus aportes fuera de los terrenos para su fundación son para ponerse de pie y aplaudir. 



Donde sea que termine se le deseará lo mejor en su carrera. Ojalá y se lleve alguna que otra lección sobre profesionalidad y respeto, aunque tras lo visto el fin de semana, parece no ser así.

Au revoir, Mama.

Pero en el otro lado de la opinión está como la de John Arne Riise, otro punto de vista, le íbamos a invitar pero no nos cogió el teléfono 



lunes, 24 de abril de 2017

El ojeador: Timo Werner por @Javi15195



El delantero de futuro de la Mannschaft




LA FICHA


Nombre: Timo Werner

Fecha y lugar de nacimiento: 06/03/1996, Stuttgart (Alemania)

Posición: Delantero centro

Club: RB Leipzig (Bundesliga)



Canterano del Stuttgart desde edad benjamín, Timo Werner representa una de las mayores esperanzas goleadoras del país y uno de los atacantes más prometedores de la Bundesliga. A sus 21 años, ya cuenta con más de 100 partidos de liga en su haber gracias a las diferencias que marcaba en las categorías inferiores del club sobre todo en edad juvenil. Su futuro era muy ilusionante al contrario que el de su club, el cual había conseguido la liga hacía una década y en los últimos años su objetivo era eludir el descenso. Ello le permitió al joven acumular experiencias para evolucionar y embarcarse posteriormente en un proyecto nuevo en el verano de 2016 de la mano del RB Leipzig, lleno de ambición y dispuesto a dar enseñanzas a un bloque repleto de jóvenes futbolistas. Los resultados no han tardado en aparecer: el equipo de Red Bull combatió con el Bayern de tú a tú durante meses en lo alto de clasificación y todo hace indicar que disputará la Champions League la próxima temporada. Parte de la culpa la tiene nuestro protagonista, con una quincena de goles en su cuenta particular hasta la fecha. 



En cuanto a la Mannschaft, Werner ha sido internacional en todas las categorías. Los jugadores con los que le ha tocado compartir momentos en las inferiores de Alemania también poseen mucho potencial y auguran un buen relevo generacional a la selección: hablamos de los Sané, Meyer, Weigl, Brandt, Gnabry, Kimmich, Süle o Tah. Hay posibilidades de que pueda repetirse un periodo exitoso, con Werner siendo la referencia goleadora de un combinado de mucha calidad. 



CÓMO JUEGA 

Antes de entrar en detalles describiremos brevemente las características de su equipo. Ralph Hassenhüttl es un entrenador que no se ciñe a un único dibujo, pudiendo alternar 4-4-2, 4-3-3 o 3-5-2 según las circunstancias del encuentro. Lo que sí ha dejado claro es el comportamiento de su equipo sobre el terreno de juego, muy afín al fútbol que se desarrolla en Alemania: presión alta, un ritmo alto de juego basado en transiciones y con la mirada fija en la portería. El Leipzig muerde arriba cuando no tiene la pelota y vuela cuando la posee, desplegándose y atacando espacios para aprovechar el desorden rival con velocidad. En esos momentos adquiere una gran relevancia nuestro protagonista, un delantero centro enfocado a los últimos metros, pues su zona de acción se localiza en las inmediaciones de la frontal y dentro del área. Su trabajo no se centra en la elaboración de muchas jugadas a lo largo del encuentro sino dotarlas de profundidad y velocidad. Para lograr lo primero, hace uso de su buena lectura de la defensa rival ya que domina bien los intervalos que se originan en esa última línea. Entre centrales y entre central-lateral y sin menospreciar ningún perfil (aunque quizás sienta más apego por el derecho) merodea para elegir el momento idóneo para romper hacia portería. Suele ser muy insistente en estos movimientos lo que le hace ser una amenaza constante para el oponente y una opción de pase vertical para sus compañeros, en especial para su socio Forsberg. Le envía al área constantemente y su oportunismo de cara a gol hace el resto. 


Su gran sentido para el desmarque corto o largo + profundo y un socio que le comprende (Forsberg) son dos de sus avales más potentes para hacer daño

El otro aspecto que cumple a la perfección para este juego directo es su punta de velocidad. Su cuerpo ya está desarrollado para soportar mejor la fricción con los defensores pero además le acompaña esa aceleración endiablada de un adolescente para dejar atrás a su marcador sin excesivas dificultades. Timo Werner es un punta rapidísimo: marca diferencias a partir de sus arrancadas indistintamente de si está a 40 o a 20 metros de la portería. Es arriesgado tener la línea defensiva adelantada si le tienes enfrente mientras que estando a tu lado es rentable lanzar varios balones arriba para que los centrales se giren y él pruebe suerte. Alguna caza siempre y eso unido a su capacidad para el desmarque le hacen plantarse mucho en el área y a veces en el mano a mano contra el portero. Ahí también está dotado de sangre fría para poner el disparo en la esquina gracias al manejo de las dos piernas y un buen primer toque (también para poner a los mediapuntas jugando de cara) para la definición. En resumidas cuentas, es un '9' que solo piensa en el gol.



Timo Werner es un '9' rapidísimo que vive por y para el gol

En el caso de mantener su rendimiento, el delantero alemán vivirá cambios en su vida futbolística muy pronto y será interesante evaluar su adaptación y evolución. El primero ya ha sido uno de los grandes: debutar con la selección absoluta en partido amistoso ante en Inglaterra. ¿Cuáles serán los siguientes?