martes, 16 de diciembre de 2014

From The Pub: Hablando de Brendan Rodgers.


Hablando de Brendan Rodgers.



Mucha controversia estos días con los planes de Brendan Rodgers, la gente se pregunta si este proyecto tiene futuro o no, la derrota ante el United dolió, todos tienen su pensamiento, así que pasemos al calor del pub, que hace frío en la calle, veamos que opinan nuestros redactores.

Cambiar la dinámica, se puede y se debe.

Por George Olmos (@george_olmos)

¿Tiene Rodgers la clave para darle la vuelta a esto? Pienso que el año pasado el Liverpool llegó demasiado pronto a luchar al titulo, además hay que sumar que hicimos un “Gareth Bale”, es decir se invirtió mal el dinero conseguido por la venta de un valor como era Luis Suárez, hay que sumar que el Liverpool ha dejado de tener 50 goles que tenía el año pasado con Suárez y Sturridge. En lo que se podía marcar 50 goles y recibir otros 30, en su debe es que no ha sabido corregir está sangría, el equipo sufre demasiado en el centro, ya que por ejemplo Gerrard tuvo que bajar su posición cuando Lucas Leiva se lesionó de gravedad, lo que hizo que hayamos perdido aquel ¡punch¡, que ahora parece que el norirlandés busca en nuestro capitán y que sabemos que no volverá..

Creo que está en un estado de nerviosismo, algo que no le hace estar con la templanza necesaria, sólo hay que ver el cambio en el marco ayer y la alineación, pero no sólo se debe apuntar al técnico, los jugadores tienen parte de su culpa, hay fichajes que no han dado el do de pecho y algunos el liverbird se les queda grande, pero ahí no es culpa de ellos, sino de quienes les ficha, el comité que decide es el que no es necesario, no se puede llegar a los sueldos de United o City, pero no podemos ser un grande y actuar como un pequeño.



¿Cómo podría revertir esto?

Para mí me la jugaba con los jugadores de la Academy, no creo que Rossiter, McLaughlin, Lloyd Jones, Chirivella o Harry Wilson sean menos buenos que algunos que ayer no estuvieron a la altura, le pondrán más ganas y mucho.

Yo no cambiaba de técnico, no se debe, se termina la temporada, duele escribir esto en un mes de Diciembre, de la manera más honrosa y en verano a pensar en otra cosa, a la vez.

¿Le queda crédito a Brendan Rodgers?

Por Joxe María Zabala (@OneClubMan)

Las constantes vitales de este Liverpool son muy preocupantes y los resultados negativos de esta última semana, no han hecho más que acrecentar los síntomas negativos.

El equipo genera dudas en todas sus líneas, y el cuerpo técnico no da con la tecla en ninguna de ellas.  

Simón Mignolet guardameta fichado por este cuerpo técnico, es uno de los damnificados de estos últimos resultados, el técnico ha decido señalarlo relegándolo a la suplencia. La portería es un puesto clave y este tipo de dudas sobre los guardametas no hace más que generar inseguridad, en un puesto  donde la seguridad y la plena confianza son vitales. 

En la defensa, este cuerpo técnico a utilizado en lo que va de temporada un total de ocho jugadores (Lovren, Toure, Skrtel, Sakho, Moreno, Manquillo, Johnson y José Enrique) ni con los centrales ni con los laterales ha logrado completar una defensa tipo. Las combinaciones han sido múltiples y variadas pero ninguna de ellas ha dado signos de garantías ni de seguridad. Las cifras de goles en contra así lo acreditan.

En lo que al centro del campo respecta, los recientes fichajes de esta temporada han dado a este Liverpool una variedad de jugadores muy diversa, jugadores creativos como Lallana, Markovic, Coutinho, Sterling, Gerrard... Y jugadores de contención como Lucas, Can, Allen, Henderson...



En lo que va de temporada Rodgers ha utilizado un sin fin de combinaciones al igual que en la defensa, pero ninguna de ellas le ha aportado ese equilibrio entre defensa y ataque que un centro del campo necesita...

La parcela más esta defraudando sin ningún género de dudas es la delantera. La lesión de Sturridge y sus recaídas. El polémico y nada fructífero fichaje de Balotelli. La mala adaptación de Lambert al juego del Liverpool y la poca confianza de Rodgers en Borini, han conllevado que la aportación de los delanteros este siendo paupérrima. Un dato que hay que valorar es que todos los delanteros del actual Liverpool son jugadores fichados por este mismo cuerpo técnico...
  
Con todos estos datos, vemos que muchos de los problemas de este Liverpool vienen derivados de que el actual cuerpo técnico no ha logrado hacer un equipo competitivo. Se ha invertido mucho dinero en jugadores jóvenes, y salvo los casos de Coutinho y Sturridge todos los demás jugadores no han hecho más que devaluarse. 

    La cuestión es ¿Le queda crédito a Rodgers?

¿El actual propietario seguirá confiando en Rodgers para incorporar nuevos jugadores? ¿La plantilla con tantos cambios de esquema sigue creyendo en el técnico? ¿Fichando jugadores tan jóvenes puedes exigir resultados inmediatos? ¿La magnífica temporada del pasado año fue cosa solo de Suarez y Sturridge?


¡Que no estamos TAN mal!

Por Luis Gutiérrez (@Luis_JFT96)

Rodgers in. Rodgers out. Esa es la cuestión. Que el Liverpool tiene un problema gordo es más o menos conocido por todos. El doble diagnostico de ese problema también. Una de las causas de la calamitosa temporada del equipo rojo es heredada de las temporadas precedentes desde tiempos de Roy Hodgson y no es otra que la incapacidad para defender. Echando la vista atrás nos viene a la memoria la llamativa manera en la que Dalglish y Clarke organizaron la defensa cuando el equipo se enfrentaba a un corner o una falta lateral en contra. La estrategia era un tanto ridícula, a la par que poco efectiva, y consistía en que todos los defensas del Liverpool se ponían en fila y se agarraban de las manos para no perder la línea. Afortunadamente el experimento duró un par de jornadas, me imagino que ante la negativa de Kyrgiakos a participar de ese "baile". 



Esta dificultad para defender con ciertas garantías se ha visto agudizada desde que Rodgers cogió las riendas del club. No hace mucho leía una de las miles de estadísticas que inundan la información deportiva de hoy en día, que decía que al Liverpool de Rodgers le metían una media de un gol y medio por partido. Con una rémora así en contra no se puede competir... ¿o sí? Lo cierto es que la temporada pasada nos demostró que sí se puede competir, y nada menos que el torneo de la regularidad, no en una copa que te puedes llevar con suerte en los sorteos y pasando cada eliminatoria por penaties. Lo "único" que necesitas es marcar dos goles por partido, ¡son matemáticas! Y así llegamos a la segunda causa de nuestros males de esta temporada, la falta de eficacia en el área rival.


Este es sin duda el mayor problema de este equipo, precisamente porque en teoría es el punto fuerte de los equipos de Rodgers. Estamos acostumbrados a sufrir partidos anodinos en los que el Liverpool apenas consigue pisar el área rival, un cuento muy diferente al del año pasado y al de la segunda vuelta de hace dos temporadas. Además en las pocas ocasiones en las que se llega a la portería rival, el desacierto es la tónica habitual de los delanteros. La explicación a la falta de puntería es sencilla, entre Sturridge y Suárez perforaron la meta rival en 56 ocasiones en el ejercicio pasado, y ninguno de los dos está jugando con la roja en estos momentos. Además los refuerzos que han llegado para hacer menos dura la venta de Suárez no están respondiendo a las expectativas (en el caso de que alguien esperase algo de Balotelli). Sin embargo la falta de puntería no es el asunto que más me preocupa, el problema principal es que a los delanteros apenas les llegan balones en condiciones de ser jugados y rematados... o al menos así fue hasta el pasado domingo, cuando Lallana y Coutinho se pusieron por fin el traje de mediapunta y se dedicaron a dar una asistencia de gol tras otra, que los delanteros se dedicaron a desperdiciar. Siempre he dicho que hay derrotas que marcan el camino, y la de este domingo, pese a la calamidad del resultado, fue de esas.

Más que resultados: Sensaciones

Por Jesús Ruiz (@jruiz8888)


Ahora mismo, lo miremos por lo donde miremos, el rendimiento deportivo del Liverpool es desastroso. Da igual que echamos un vistazo a la tabla clasificatoria, a la eliminación de Champions o que observemos los malos, peores y desesperantes partidos que está haciendo el conjunto red. No es mala suerte (que la hay), ni problemas defensivos (algo que arrastramos desde la marcha de Rafa Benítez), ni las lesiones (en especial la de Sturridge que ha dejado un agujero negro en la parcela ofensiva) ni tan si quiera la ya manida y cierta excusa de "es que los fichajes no han funcionado". No, no es nada de eso, aunque todo, es cierto,  que ha influido. El problema ahora es que las sensaciones del equipo son muy malas. Se estuvo mal con Dalglish, también durante la primera temporada de Brendan Rodgers e incluso en algunos tramos de la etapa final de Benítez (por atenernos a los últimos años). Pero en estos momentos (puede que quizá demasiado influidos por la negatividad) volvemos a parecer acercarnos al abismo que nos rodeó en la breve pero funesta época del ahora seleccionador inglés, Roy Hodgson en el banquillo de Anfield. Y, además, los resultados parecen ir por el mismo camino.


¿Un nuevo capítulo?

Todos miran al banquillo cuando las cosas van mal en el fútbol. Eso ha pasado, pasa y pasará. ¿Una injusticia? Muy posiblemente. Así que miremos al resto de protagonistas. Primero, la plantilla. Está más que contrastada al venir de un año tan positivo como el anterior. Es un buen grupo. Jugadores veteranos (encabezados por Gerrard), una tropa de jóvenes que vienen pisando fuerte (los Henderson y Sterling), roles desde técnicos a trabajadores o carreras contrastadas a la par que otras por contrastar y unas nuevas incorporaciones a las que, nos guste o no, hay que darles tiempo para que se asienten. Esto último no debe cegarnos a la hora de asumir que hay jugadores que no van a cuajar y que algunos de los veteranos parece que cada día tienen menos hueco en la plantilla. Y, añadir, que el rendimiento de muchos está por debajo de lo esperado. Se han ganado casi todos (lo de Balotelli es otro tema aparte) la venia de esperarles. Miremos también a los dirigentes. El proyecto es bueno. Muy bueno incluso. La ampliación del estadio, el 'fair-play' financiero, los fichajes (el tema sueldos sigue siendo una rémora en ello), el dejar trabajar al técnico y, casi seguro, que si se puede traer algo 'BBB' (bueno, bonito y barato) en el mercado invernal, lo harán ¿Entonces? Pues esto es fútbol. No son matemáticas. Y aquí, entonces, se señala al entrenador.



Brendan tiene la confianza de la afición y se le perdonó un primer año irregular. Lógico en el inicio de un ciclo con cambios drásticos de filosofía. La duda ahora surge ante su capacidad para sacar este bache adelante y lo que puede hacer calificar al proyecto de fallido si el primer año es de toma de contacto, el segundo un éxito y en el tercero se vuelve a dar un paso atrás. Hay que dejarle trabajar hasta final de temporada y ahí decidir. De nada valdría traer a un nuevo entrenador (díganme uno en el mercado que esté disponible y de plena seguridad) y empezar a mitad de temporada de cero o de menos y pico. El propio Brendan (y la plantilla) será la que nos dará motivos para creer en este proyecto (la clave sería llegar a entrar en Champions League, lo que ahora es arduamente complicado) o si habrá que abrir un nuevo capítulo dentro de la imponente historia del Liverpool Football Club.

viernes, 12 de diciembre de 2014

DOS TITANES, DOS DIRECCIONES


DOS TITANES, DOS DIRECCIONES



Por Sergio Montañés (@sergiomontanes7)

Manchester y Liverpool se enfrentan este fin de semana en el que es el clásico de la Premier League. Lo harán en dos direcciones totalmente opuestas.

Uno arriba, otro abajo. Estas son las dinámicas de Manchester United y Liverpool en sus últimos enfrentamientos en la Premier League. Lamentablemente, tan solo la temporada pasada el Liverpool ocupaba el puesto de arriba.

Esta temporada el conjunto “red” llega al partido por excelencia con muchos problemas. El más importante, que ha perdido su identidad, lo que ha provocado que esté sumergido en una dinámica descendente en liga y que haya sido eliminado en la primera ronda de la Liga de Campeones. Por otro lado, la dirección de los “red devils” es totalmente diferente. Cuentan sus últimos cinco partidos por victorias, lo que ha provocado que se hayan consolidado en la tercera posición de la clasificación.

Pero no es momento de lamentarse, sino de revertir la situación. Y sí, sonará a tópico, pero el partido de este fin de semana puede ser un antes y un después en la presente temporada. Si perdemos, sumada a la eliminación este martes en Champions League a manos del Basilea, estaremos atravesando uno de los peores momentos del Liverpool de las últimas temporadas. La ilusión generada tras la excelente campaña pasada se podría venir abajo, si no lo está ya, y la moral del equipo descendería peligrosamente. Pero, ¿cómo que si perdemos? En nuestra mente debe estar únicamente la victoria, no hay que pensar en el qué pasaría si caemos en la derrota. Así que vamos a plantearnos solamente el ganar en Old Trafford. Una victoria que podría olvidar los males europeos, nos dejaría a 4 puntos del equipo de Van Gaal, y con opciones de superar en la tabla a otro rival directo, el Arsenal.

Hay que remar contracorriente, pero todos juntos. A las buenas y a las malas hay que demostrar que este equipo tiene la mejor afición del mundo. Así que tan solo pido que saquemos ese pequeño optimismo que pueda quedarnos todavía dentro del cuerpo, y apoyemos al equipo el próximo domingo. Porque el de este fin de semana es un partido grande, y el titán “red” siempre será más fuerte que su viejo compañero de batalla.


miércoles, 10 de diciembre de 2014

El gol de Gerrard.


Tan pronto como soñamos, fuimos despertados.



Si tuviéramos con que quedarnos de este efímero paso por la Champions del Liverpool sería con su gol, cinco años esperando para a las primeras de cambio decir adiós, fue como cuando estas con esas ganas inusitadas por ver una película y cuando se termina es cuando haces tu dictamen, si te gusto, si no lo hizo, pudo haber sido un gran “Annie Hall” pero se quedo en una ínfima parte, una mala representación.

Pero quedará en nuestras retinas de está Champions este gol, aquel de nuestro capitán y del que esperemos no sea el ultimo de Gerrard en está competición con la casaca Red. Cogió el balón, quedaban pocos minutos, puso su punto de mira en aquella escuadra que tenía telarañas y allí se dispuso a ponerla, con fuerza, con su pierna derecha, como tantas veces hizo y empezó a volar el balón, por un momento, como siempre, nos hizo creer, porque a los momentos decisivos, él nunca falla, gol, volamos por un instante juntos, saltamos, gritamos como él siempre hace, con el corazón henchido, pero no era el día.

Tiene derroteros está vida en la que dicho gol fue su numero 100 en Anfield .


lunes, 8 de diciembre de 2014

Rodgers: "Mañana será una gran noche y que depende de nosotros completar el trabajo"


Rodgers: "Mañana será una gran noche y que depende de nosotros completar el trabajo" 



Brendan Rodgers y Joe Allen estuvieron en la rueda de prensa previa al partido de Champions, partido que enfrentará al Liverpool y Basilea por el puesto para la siguiente fase de la Champions League, tanto técnico como jugador dieron sus opiniones del partido que les enfrentarán a los suizos

Rodgers "Mañana será una gran noche y que depende de nosotros completar el trabajo" 


Brendan Rodgers hablo sobre las suplencias de Steven Gerrad y lo que debe hacer el equipo ante tal tesitura: "No podemos depender únicamente de él, esto tiene que ser acerca de un rendimiento de equipo, necesitamos que otros jugadores den el paso, teniendo responsabilidad y siendo un catalizador y no todo el peso sobre sus hombros

Hemos demostrado en las últimas semanas que el grupo está comenzando a unirse de nuevo. Poco a poco partido a partido puedo ver la diferencia en el equipo, la atención y la concentración, y que tenemos calidad en el equipo"

Joe Allen: "El apoyo de mañana será un gran factor" 


Joe Allen, el mediocampista galés acompaño al técnico y sabiendo que están ante una prueba muy importante: 

"Estamos en una gran posición y sabemos exactamente la tarea que tenemos por delante. Buscaremos la inspiración en partidos anteriores, El apoyo de mañana por la noche será un factor importante"

viernes, 5 de diciembre de 2014

A aprovechar la buena dinámica.


UN PASO ADELANTE




Por Sergio Montañés (@sergiomontanes7)

La situación del Liverpool en la actualidad es muy importante, al encontrarnos en un momento clave de la temporada. El conjunto “red” debe dar un paso adelante para hacer valer las últimas dos victorias consecutivas ante Stoke City y Leicester para reengancharse a la zona alta de la tabla.

No está siendo una temporada fácil para el conjunto de Brendan Rodgers, aunque siendo honestos, salvo el Chelsea ningún conjunto de los denominados “cocos” de la Premier League están al nivel exigido. Pero hablemos del equipo que nos interesa, nuestro Liverpool. Nos encontramos ya con más de 1/3 de liga disputado, y es hora de que el conjunto “red” reconozca su propia identidad. Nadie dijo que la temporada fuese a ser fácil, tras la marcha de uno de los mejores jugadores que ha vestido la camiseta. A esto hay que sumar la gran cantidad de caras nuevas que se han incorporado a la plantilla, lo que hace que se necesite tiempo de adaptación entre nuevos y antiguos jugadores. Un tiempo que no tenemos a estas alturas.



Colocados a mitad de tabla y a una distancia de 5 puntos del Manchester United, equipo que marca la zona Champions, no es casualidad que el buen momento de forma que atravesamos actualmente tras las dos últimas victorias se dé  cuando más jugadores de la temporada pasada han coincido sobre el césped. Contra el Stoke City, Rickie Lambert fue el único fichaje que partió de inicio, mientras que contra el Leicester las bajas de José Enrique y de Coutinho hicieron que a Lambert se sumaran Manquillo y Lallana.

La característica fundamental a destacar en estos dos partidos ha sido la baja de Lovren, sustituido por Touré, y la llegada a la titularidad de Lucas Leiva. Y en este sentido, tanto el defensa africano como el mediocampista brasileño han sido dos de los jugadores clave en estos dos últimos partidos. Dos jugadores que cuando comenzó la temporada apenas contaban para el técnico norirlandés, y que en estos momentos parece que se han reenganchado a la titularidad tras estas dos últimas actuaciones.



¿Qué quiero decir con todo esto? Simplemente, que teniendo en cuenta el momento en el que estamos, donde una buena racha nos puede reenganchar a la lucha por los puestos de arriba, o todo lo contrario si obtenemos varias derrotas, es muy importante que Brendan Rodgers dé ese paso al frente. Tiene que tener en cuenta qué es lo mejor para el equipo. Y si lo mejor es dejar en el banquillo a varios de los jugadores que ha traído este verano, bien porque no rinden como se esperaba o bien porque no se han acoplado todavía al equipo, que lo haga. No estamos para pruebas. Y tampoco estamos para que los aficionados duden de Rodgers, un técnico que nos ha llevado de vuelta a la máxima competición europea. Hay que estar detrás de sus decisiones, saber criticarlas cuando es debido, pero nunca pedir la cabeza de un técnico al que todavía le quedan muchos años por mejorar.  Todos debemos remar en la misma dirección, la que nos llevará  a que el mejor himno de Europa vuelva a sonar la temporada que viene en la Liga de Campeones. 


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Steven Gerrard "No pises mis zapatos de gamuza "


No pises mis zapatos de gamuza RED.



Por George Olmos (@george_olmos)

Como Elvis Presley danzando por los escenarios, moviendo las caderas, dando a su publico esa espectáculo que día tras día, sin un ápice de mal gesto, sabiendo que es lo que es por su trabajo, así veo a Steven Gerrard, ayer, con unos años de más, volvió aquella posición de antaño, con sus zapatos de gamuza "Red", haciendo lo que sabe hacer, como hacía Elvis, dando el mejor de los espectáculos.

Aquella canción que Carl Perkins lanzó al estrellato y que Elvis la hizo suya, la cuido y la hizo eterna, surgió por una llamada de atención de un novio a su pareja, en la que daba valor a sus zapatos, esos de ante o gamuza azul que relucían, no los toques, no los pises, pues el capitán debió decir aquellos que ayer el decían que estaba acabado, que era mejor cerrar pagina, que porque seguir sufriendo que “finito”, pero debió decirles “Eh, no pises mis zapatos de gamuza azul”.



En el Kings Power Stadium los reds no hicieron su mejor actuación, los acordes pausados, las cuerdas bien afinadas no llegaron y por momentos algún “gallo” que otro salió desde la zaga red, por momentos las dudas del Vlad Mignolet le hicieron que la sombra de spaghetti legs volvieran aparecer.

Pero ya os decimos, cuando todo parecía avocado a una mala tarde en el escenario, empezaron los acordes de  “Steve Gerrard, Gerrard he’ll pass the ball fourty yards. He’s big and he’s f*cking hard, Steve Gerrard, Gerrard…Steve Gerrard, Gerrard” y guitarra en mano comenzó a recordar aquellos momentos de ayer, esas celebraciones dejándose la voz, sacándolo desde adentro, así es él, gol desde la frontal y como estos 16 años a su lado orgullosos de que porte ese “armband” en el que pone “Captain” pero debía poner “Corazón Red”.



Y como Elvis, siempre había alguien a su sombra, esos acordes que todos nos sabemos, como  Scotty Moore guitarra en mano, allí apareció Jordan Henderson para hacer un solo y terminar la función, en la que seguro que Gerrard al terminar les dijo a esos que dudan de él “Eh, no pises mis zapatos de gamuza RED”.



lunes, 1 de diciembre de 2014

La frase del día: Bill Shankly llegaba la leyenda.






"Liverpool fue hecho para mí y yo estaba hecho para Liverpool" 


- Bill Shankly-, Tal día como hoy en 1959 firmaba alguien que hizo que el Liverpool fuera eterno, llegaba un técnico que cambio una manera de ser para una ciudad. 




martes, 25 de noviembre de 2014

Cosmin Moți, el héroe que salvo a su equipo bajo los palos.


El día en el que el espíritu de Duckadam entró en Moţi.



Cuando todo podría pensar que este post sería sobre el portero del equipo búlgaro, vas y te encuentras con ese momento épico, heroico y de los que te hacen pensar, que el fútbol tiene a veces momentos para guardar en la memoria, todo esto lo guardará en su cache, los aficionados del Ludgorets y sobretodo el héroe de aquella noche, el día en el que Moţi juro venganza.

Por George Olmos (@george_olmos)

En esa época en la que los niños bajaban a la calle, en la que se hacían porterías con dos mochilas o con los jerséis, para jurar que ese día alguien se iría a casa con la sonrisa o con el malestar de perder en un partido, en el que siempre ganaba el que marcará uno más o hasta que el dueño del esférico dijera que se llevaba esa pelota, porque era suya. En las calles de Reşiţa los niños seguro pensaban en jugar en los grandes del fútbol rumano. En casa de los Moţi, el pequeño Cosmi veía a esos diablos de rojo, aquel Dinamo,  e intentó con tesón y ahínco llegar a ponerse esa camiseta y lo más importante ganar ese “Marele Derby” ante el Steaua, fuera como fuera, seguro que en aquella eliminatoria de Champions League, el central llevaba bajo su camiseta verde o en la piel, esa camiseta roja del Dinamo, a fe que su venganza se vio saciada, pero no fue marcando goles, sino deteniendo las acometidas del  que fuera campeón de Europa desde bajo los palos y escribiendo una pagina de heroicidad para el final de los tiempos de un pequeño equipo, el Ludogorets.

Y ¿como ocurrió todo aquello?, pues viajemos a un partido de fase de grupos, 31 equipos con su plaza y tan sólo uno le faltaba coger plaza para la gran competición, Ludgorets o Steaua compraban sus boletos para la gran lotería, el equipo búlgaro, de la ciudad de Razgrad, la más grande de la región de Ludogoria (son 33.000 habitantes) y de ahí proviene su nombre, cuya traducción literal que hacen los búlgaros de Ludogoria es bosque loco o bosque salvaje, esperaban que su numero saliera el ganaron  y como esa traducción todo lo que sucedió en el Ludgorets Arena , fue bastante loco o salvaje, algo para recordar.

Los “Eagles”, como se les llama a los aficionados del equipo de Razgrad, buscaban ese gol que les llevará a soñar, lo necesitaban, tan sólo para seguir soñado. Todo iba a un final donde Moţi perdería su derbi particular, pero en el minuto 90 su compañero Wanderson marcaba e igualaba la eliminatoria, el fútbol les daba una oportunidad.



En el minuto 119 de la prorroga el arbitro expulso al cancerbero Stojanov, no había cambios, qué podía hacer el equipo búlgaro, quién tomaría la gran decisión de ponerse los guantes, quién podía intentar por todos los medios que ese sueño no acabará, tanto remar para no llegar a la orilla, no era momento para rendirse.

Y allí apareció el central Cosmin Moţi, decidido se puso los guantes y se dispuso a que todo lo que habían luchado no hubiera quedado en saco roto. Terminaba el encuentro, el rumano había parado las acometidas de sus compatriotas, nadie podía batirle, pero…llegaban los penaltis, la terrible moneda en el aire que decide si alguien puede reír o llorar. 

Allí el numero 91 en su espalda, el de su compañero Stojanov, se puso los guantes y en ese momento como si fuera aquel Duckadam en la final de Sevilla, en ese momento los más de 180 kilómetros que separan la ciudad de Cosmí (Reşiţa) de los de Duckadam (Semlac), se hicieron ínfimos, el espíritu del gran portero, bigotón empezó a crecer en Moţi, pero antes de ponerse la capa de héroe, se dispuso a ser el primero que le diera confianza a sus compañeros, marcó el primero de las suertes máximas y como si fuera Grobbelaar o Dudek, empezó a distraer a los contrarios, moviendo los brazos, bailando, seguro que por un momento recordó aquellas tardes en las que la llamada de mamá  se convertía en ese pitido final, seguro que por un momento recordó cuando le tocaba ponerse, un grito en su memoria “Te toca”, pero esos bailes, movimientos, espasmos, no surgieron efecto en el primero, aunque estuvo apunto de lograr que surtiera efecto.


Duckadam, Copa de Europa de 1986, paró cuatro penatis en el Pizjuán al Fc. Barcelona.

Wanderson que había dado esperanzas a los búlgaros, veía como se el caía el mundo encima, fallaba su penalti, no pasaba nada, él sabía que era su noche, que estaba escribiendo una pagina en la historia de la Champions, Cosmin Moţi volvería a alzar los brazos de sus compañeros y aficionados en las gradas, Parvulescu vio como su compatriota se lanzaba a la derecha y desviaba el balón, todo igualado, nadie salía de su asombro, lo había parado, los malos farios, las malas cartas se volvieron en suerte de cara.

Todo seguía su cauce, nadie fallaba, llegaba la muerte súbita y en ese momento si que se puso la capa de súper héroe el bueno de Moţi, Rapa, lateral derecho, se disponía a marcar y acabar ya con todo, el improvisado portero se movía de lado a lado, la guerra psicológica comenzaba, lanzamiento y en ese momento el tiempo se paró, voló hacía su derecha y como si fuera Sevilla, final de la Copa de Europa, el espíritu de Duckadam entró en Moţi y atrapo el esférico, la locura en el campo búlgaro, Cosmin Moţi corrió a las gradas, salto, festejo y dio un boleto para el sueño a su equipo.


Ese niño, viendo al que era su héroe, quien les hizo soñar. 

El central rumano quedará para los anales de la historia del Ludgorets, una de las gradas del campo de los “eagles” se llamará en su nombre, los siete años que pasó enfrentandose en aquellos  “Marele Derby” y volvió a ganarles.

Tras aquel hito, volvió a ver a sus compatriotas con la selección en una nueva convocatoria, a su vuelta a Bulgaria sus compañeros le tenían un regalo en el vestuario, en su taquilla le esperaban unos guantes, recuerdo del día en el que Cosmin Moţi se dispuso a no dejar caer a sus compañeros.


sábado, 22 de noviembre de 2014

Arthur Milton el hombre que lloró con Bill Shankly.


Arthur Milton la historia detrás de una foto. 




Si habido una foto que pasarán los años seguirá como si por ella el tiempo no pase, es la de aquel supporter del Liverpool que sucedió en 1974 en una Charity Shield, aquel seguidor que lloro y pidió al técnico escocés que no se fuera del club que hizo grande es Arthur Milton, he aquí la historia de aquella icónica imagen.

Por George Olmos (@george_olmos).

Se dice muchas veces que una imagen vale más que mil palabras, pues está imagen hablo para cientos de miles de aficionados del Liverpool.  Este momento es para un supporter Red, Arthur Milton, que abrazándose al gran entrenador le pedía que reconsiderada la opción de dejar el banquillo de Anfield.

Aquella imagen fue realizada por el fotógrafo de Liverpool EchoStephen Shakeshaft, en Wembley tras la Charity Shield de 1974 contra el Leeds, aquel 1-1 que vio como Billy Bremner y Kevin Keegan eran enviados antes al túnel vestuarios tras una discusión que acabo con golpe en el mentón del genial jugador al marrullero del Leeds. Los Reds ganaron por 6-5 en la tanda de penaltis.


Es esta fotografía que ha resistido la prueba del tiempo.

Milton al ver aquella instantánea decía “La expresión de mi cara es clara. Yo adoraba a ese hombre desde el fondo de mi corazón. Pensé mucho en él cuando corrí y le abrace así. Esas son lagrimas de verdad”

Un par de pintas antes del partido en el pub “Torch” cercano a Wembley Way ayudaron a que el miedo no fuera tal al saltar al campo. De lo contrario ese acto espontaneo, que sale del corazón de un kopite no hubiera sido tal. "Aunque yo estaba destrozado cuando Shankly anunció retirada. Yo no tenía la intención de saltar al terreno de juego."



Así lo recuerda Milton desde su casa en Dongen, Holanda, donde ha vivido desde hace más de 30 años.  “Recuerdo haberle visto venir al finalizar el encuentro a la zona de los aficionados Reds. Eso fue todo. Yo no sabía que me había pasado. Lo siguiente que recuerdo es estar en campo y abrazándole y diciéndole “No te vayas Bill. Por favor no te vayas” a lo que él me dijo “No te preocupes muchacho, Yo todavía estoy en Liverpool”, aquel hombre con 28 años, estaba llorando entre aquellos 67.000 espectadores que estaban en Wembley”



Milton fue aquella final con un atuendo bastante peculiar, él y sus amigos fueron ataviados con trajes blancos de una fabrica de tubos de Skelemersdale, donde él estaba trabajando entonces, Milton y un par de compañeros Reds, Ray Buck Y Harry Thomas se dedicaron a diseñar sus trajes con varios motivos Reds para la ocasión, al igual que los sombreros que se ven en aquella icónica imagen.

Milton dice que estos mismos trajes de “faena” los llevaron al partido homenaje a Shankly “Nosotros llevamos aquellos trajes una temporada más tarde en su partido homenaje Esta vez hicimos un banner que Ray había llamado 'The Road To Glory'. Tenía todo lo que Shankly había ganado. Normalmente nos solíamos ir a The Kop, pero esta vez sólo pudimos conseguir entradas en la esquina de Kemlyn Road  para ese día. Shankly al pasar junto a aquel banner levantó la vista y nos vio.



Shankly se detuvo e hizo una señal para nosotros “ustedes tres al "players lounges" después” Fuimos a la entrada jugadores, por supuesto, él nos dio la bienvenida en la fiesta posterior. Fue increíble. Había todo tipo de gente de allí, los jugadores y los entrenadores, pero él se quedo allí con nosotros durante una buena media hora hablando de fútbol”.

Milton, que ahora es un sexagenario, mira atrás y recuerda cuando con tan sólo cuatro años fue a su primer partido a hombros de su padre, desde aquel momento por sus sangre empezó a recorrer el sentimiento Red. Cuando él llego a los 12 años el Liverpool andaba estancado en las aguas de la Second Division.



El despropósito y el dinero estaba encallando al equipo de Liverpool, pero entonces en ese momento fue nombrado Bill Shankly como manager “Recuerdo estar pensado nunca vamos a salir de aquella división. Cuando Shankly llegó sabía casi de inmediato que lo haríamos. Sólo hizo falta un par de partido para que  nosotros estuviéramos cantando en “You'll Never Walk Alone”. Anfield era increíble con aquella energía que nuestro nuevo manager había traído”

Teníamos la sensación especial de que algo especial iba a ocurrir. Todo el mundo en aquel lugar cantando antes del partido y hasta el final, canciones como “She Loves You” de The Beatles, éramos felices con lo que estábamos haciendo”.

Milton recuerda la cercanía que tenía Shankly hacía el aficionado Red "Desde el primer día siempre veías a Bill Shankly fuera del campo, hablando con los fans, yendo a lugares de Liverpool . Él siempre era 100 por ciento así. Es necesaria la cercanía de un manager. Paisley o Fagan no eran tan locos como Billy pero ellos eran el mismo tipo de personas. Es por eso que él éxito continuo después de él dejarlo”




La leyenda de Bill Shankly vive en cada lugar de Liverpool, en cada rincón de Anfield, cuando a Milton le pregunta por Shankly “Yo simplemente les digo que se fijen a los pies de la estatua de Anfield, “He made the people happy”. Él nos amaba y nosotros a él. Esa foto en Wembley no es sólo conmigo. Es con los 26.00 kopites que allí estábamos. Yo sólo conseguí acercarme lo suficiente para decirle lo que todos queríamos decirle” .