martes, 24 de mayo de 2016

FICHADO: LORIS KARIUS



Loris Karius





Nombre completo: Loris Karius
Fecha de nacimiento: 22 de Junio de 1993 (22 años)
Lugar de nacimiento: Biberach an der Riß (Alemania)
Nacionalidad: alemana
Altura: 1,89 metros
Posición:  portero

Redes Sociales:

Instagram: @lorisk21
Facebook: Loris Karius


Trayectoria de clubes:

Categorías inferiores:

1998- 2000  – FV Biberach 
2000- 2001  – SG Mettenberg
2001- 2005  – SSV Ulm 1846
2005- 2009  – VfB Stuttgart
2009- 2011  – Manchester City

Senior:

2011-2013 – Mainz 05 II - 27 partidos 
2012-2016 – Mainz 05 - 91 partidos  


Trayectoria Internacional

Categorías inferiores:

2008-2009 – Germany U16s - 3 partidos 
2009-2010 – Germany U17s - 1 partido
2010-2011 – Germany U18s - 1 partido
2011-2012 – Germany U19s - 1 partido
2012-2013 – Germany U20s - 1 partido
2014-2015 – Germany U21s - 1 partido

lunes, 23 de mayo de 2016

El año I de Jürgen Klopp en Anfield




Resumen de la temporada 2015-2016.




Por Javier Cordero (@Javi15195)

Tras sufrir la baja de Suárez y el declive de Gerrard, Brendan Rodgers optó por un giro de guión inesperado con respecto a la filosofía que le había hecho aterrizar en Anfield. Fue consciente de que no podía sumar a ese juego muy ofensivo y de posesión un mayor poderío defensivo. Incorporó la línea de tres centrales, sujetó mucho a los pivotes y dio rienda suelta a los futbolistas más talentosos en ataque: Lallana, Coutinho y Sterling. El rendimiento no fue todo lo bueno que podía ser dados los recursos disponibles. La quinta posición no ocultaba los defectos más marcados: dificultad para sacar partidos adelante y un nivel paupérrimo en todo lo concerniente a lo táctico. Una imagen anodina que poco se parecía a la mostrada las dos temporadas anteriores.


jueves, 19 de mayo de 2016

Liverpool – Sevilla. Aún nos quedan muchas buenas noches que vivir


Tocarla con los dedos de la mano. 



Por Billy Escobar (@BillyEscobar7)

Los dedos no dan para escribir estas líneas, la mente aún divaga y se queda con tantas preguntas sobre el partido de hoy. El Liverpool nos acostumbró a dar la talla en los partidos importantes, anoche nos falló. Perdimos bien. Tal vez con errores arbitrales pero con más errores propios, con virtudes del rival. En un momento nos preguntamos por qué tantas lesiones, por qué sin centrales de nivel. Es raro.

A Klopp y los suyos se les vino el mundo encima tras haber resistido como jabatos ante esta gran añada sevillista, los Reds no solo mantuvieron el tipo, sino que llegaron a tener las llaves del paraíso en más de una ocasión.

Al Liverpool actual no le alcanzó para cobrar el protagonismo con el que soñaba su inigualable afición. Al proyecto Liverpool-Klopp la final le llegó temprano, con dos goles de Coke no pudo ser más puntual. Tantos para la historia por su valor, para mantener una barrera infranqueable desde 2005 entre los Reds y Europa. El mérito correspondió a un gran equipo, a un Sevilla que siempre fue respetada porque amedrentaba. Ahora, Sevilla, con su tercer título, merece ser admirado.



Fue una final honorífica para, Liverpool y Sevilla se tiraron el fútbol a la cara, el de cada cual, sin que nadie intentara reservarse algo. No hubo fuegos de artificio, sino un encuentro cuerpo a cuerpo, con timbre en las dos áreas, con Sturridge sembrando la ilusión, con los árbitros tomando su protagonismo en UEFA, con el balón dos veces a la mano, con Klopp y Emery destilando pasión, con un apoteósico Gameiro, un monumental Mignolet que salvó cuando su equipo parecía muerto y un solemne Coke. Sevilla, con mimo, dedicación y paciencia, ha acuñado un equipazo que puede crear escuela. No la tiene el Liverpool, pero se manejó como el equipo afanado que es y con el turbo a todo gas, por lo menos 45 minutos.



Ayer se perdió en el marcador, no en el orgullo, sí otro título, pero no el amor propio. Se ganó convicción, para hacer las cosas desde un principio bien, ayer fue reflejo de malas decisiones desde verano pasado, ayer no jugamos una final, jugamos mal. Tenemos que levantar.

Esta derrota debe de servir, hay que aceptarla como una señal de que estos planes no son sólidos, hay que reconstruir esos planes y en menos tres meses, nos embarcaremos otra vez hacia esa meta codiciada, sin rendirnos, sin caminar solos.



"Algún día verán al partido Basel como un punto importante en la historia de Liverpool" .- Jurgen Klopp


miércoles, 18 de mayo de 2016

El finalista perfecto



Análisis del Sevilla de Emery



Por Jesús Ruiz (@jruiz8888)

Tres finales de Europa League consecutivas y cuatro trofeos en la última década. Esa es la barbaridad que ha logrado el Sevilla FC en las últimos tiempos en una competición de la que es absoluto dominador. Los hispalenses y la Europa League parecen nacidos para ir de la mano. Pero, además, el conjunto de Nervión ha conseguido ser reconocido en Europa no sólo por levantar copas y jugar finales, sino por ser un equipo de autor. Unai Emery llegó a Sevilla con la etiqueta del 'nuevo Rafa Benítez' (pese a salir de Valencia con objetivos cumplidos pero con cierto aire de derrota) y con la comparación tan habitual a orillas del Guadalquivir con Juande Ramos (campeón de las dos primeras copas de la UEFA). 

Pero Unai ha conseguido forjar su propia figura y ya es uno de los técnicos más valorados en el viejo continente. Frente a él, el Liverpool FC tendrá a un equipo reconocible, especialmente fiable en partidos de enjundia como las finales, con un esquema claro que suma rotaciones, con un contraataque mortal y que, sobre todo, destaca por su constante fe y hambre por seguir creciendo.

Sin embargo, y pese haber dado otro golpe de autoridad desde su eliminación de la Champions League en la fase de grupos y la 'caída', de nuevo, a la segunda competición continental, el Sevilla aúna la seguridad de un proyecto continuista con Emery al frente con las diferentes variantes que el técnico donostiarra ha planteado en su once inicial durante esta temporada.


Portería: Con el portugués Beto fuera de la terna, David Soria y el internacional español Sergio Rico se juegan el puesto bajo los palos. Hasta ahora Soria ha jugado toda la Europa League y está en todas las quinielas para repetir en Basilea. Pero la sombra de Rico es alargada y ya en Copa del Rey, Emery acabó usando al portero sevillano en vez de al madrileño. La estatura de Rico se enfrentan a la corpulencia de Soria. Ambos jóvenes y ágiles pero, eso sí, Rico con algo más de experiencia en estas lides.

Defensa: Las lesiones han sido la clave en la poco habitual irregularidad en la defensa sevillana. Por ello, es  la línea en la que, a priori, más dudas tiene de cara a Basilea. Parece que Ramí (peligroso en ataque a balón parado) es el central con puesto asegurado y Sergio Escudero (muy seguro en defensa), con la lesión de Trémoulinas, jugará en el lateral zurdo.

En el lateral derecho, Coke y Mariano han alternado titularidades e incluso cabría la posibilidad de que ambos jugasen (uno como lateral y otro de falso extremo) si Emery quisiera sacar un once algo más defensivo pensando en taponar a Alberto Moreno y compañía. Tanto el madrileño como el brasileño destacan por llegar mucho al ataque y son, por insistencia, básicos en el esquema ofensivo sevillista.


La  pareja que más ha jugado con el contundente Ramí en el centro de la zaga es Kolo. El francés aporta, además, velocidad en el corte, pero, especialmente, la figura del polivalente Carriço o las opciones de centrales veteranos como Fazio (llegado en invierno) o Pareja (sale de una larga lesión) también podrían aparecer sorpresivamente en el once de la final.

Centro del campo: El pilar básico en el esquema de Emery. Juntar centrocampista de trabajo e ida y vuelta con un mediocentro organizador, es lo que hace que la columna vertebral del Sevilla no se tambalee. Krychowiak y Nzonzi parecen los elegidos en la primera faceta. El polaco es un pulmón todo pundonor y espíritu de sacrificio y el francés, con experiencia en la Premier League, es un seguro en el juego aéreo por su físico. Además, ninguno anda falto de técnica como para llegar al borde del área y sabe combinar con sus compañeros más talentosos o, incluso, hacer gol.

A ellos se suma la llave del club de Nervión: Ever Banega. El creador, canalizador y cerebro del juego del equipo. Su calidad está fuera de todo duda, pero también ha sabido sumar en esta etapa en Sevilla un liderazgo que se echaba en falta en su carrera. Si el Liverpool no consigue pararlo, la final se decantará para el lado andaluz. Sin duda, junto con Coutinho, el futbolista con más visión de juego de los que pisarán el césped del St. Jakob Park.


Ataque: La punta del ataque tiene nombre y apellido: Kevin Gameiro. Uno de los delanteros más en forma del continente esta temporada. Con siete tantos en Europa League y por encima de los veinticinco en todo el curso, tiene no sólo el olfato de gol sino, además, una absoluta facilidad para comandar una de las mejores armas de este Sevilla, los contraataques. Define ante el portero con sutileza y parece un escándalo que Francia no lo haya convocado para la Eurocopa.

El delantero francés contará con la ayuda de Vitolo. El extremo canario, pese a llegar mermado por las lesiones en este tramo final, es insustituible para Emery. Perfecto para el contraataque y con habilidad para el regate tanto en estático como en velocidad. Un pulmón que, aunque ha bajado levemente su capacidad goleadora, es capaz por igual de ayudar a su lateral como de aparecer constantemente en ataque.


La última pieza del once es una de las incógnitas a desvelar por Emery instantes antes de la final de la Europa League. El técnico de Fuenterrabía tiene varias alternativas sin la presencia del lesionado Krohn-Delhi. Desde la anteriormente nombrada de jugar con Mariano y Coke juntos en la banda derecha, hasta optar por la seguridad de Vicente Iborra (un 'todocampista' que suma en ambas áreas) o la irregular pero incombustible genialidad del ucraniano Konoplyanka. Mucho del devenir del encuentro se basará en esta elección. El Liverpool puede encontrarse con un Sevilla más armado en el centro del campo con la presencia de Iborra o más vertical y abierto en banda si aparece Konoplyanka.

Banquilo: Además, el vigente campeón de la competición cuenta con futbolistas contrastados para salir como suplente. Desde la siempre destacable figura en ataque, pese a su anómala temporada, de Fernando Llorente, la calidad del curtido capitán Reyes (recuperándose de una operación de apendicitis) o la garra charrúa en el centro del campo con Cristóforo. Y junto a ellos, los canteranos Juan Muñoz y Curro o el portugués Diogo.


A su favor el conjunto de Klopp tiene que de los últimos Sevilla, este parece el más débil en defensa. Y, aunque no ha dado sensación de vulnerabilidad en partidos importantes, es cierto que se van a enfrentar dos equipos con una intensidad extra hasta el último minuto. Aprovechar la movilidad de los mediapuntas red, esperar que por físico el centro del campo del Liverpool supere rápido las líneas defensivas hispalenses y, sobre todo, imponer un ritmo alto para desgastar a los de Emery serían básicas para superar al equipo español que, además, jugará cuatro días después la final de Copa del Rey ante el FC Barcelona.


Sí, es el finalista perfecto, son los reyes del torneo, pero, ante los aficionados en Basilea y los miles de aficionados reds y sevillistas, tendremos, a priori, una de las finales más igualadas de los últimos tiempos: Klopp vs Emery, Mersey vs Guadalquivir, You'll never walk alone vs El Arrebato...Cualquier cosa puede pasar.


lunes, 16 de mayo de 2016

La firma invitada @LuisMarquezP: "Mi partido perfecto"


‘Mi partido perfecto’



Por Luis Márquez, periodista y ‘sevillista red’

Confieso que en mi adolescencia tuve un desliz. Un desliz grave. Eric Cantoná, con sus cuellos de camiseta hacia arriba, su actitud hostil y su clase, suponía una tentación muy fuerte para la personalidad en construcción de un púber con acné y en plena búsqueda de estatus social. Me hice del United. Necesitaba ganar. Fue pasajero, pero fue. 

El paréntesis duró unos años, hasta que los recuerdos de Barnes correteando por cualquier campo embarrado a finales de los 80 me hicieron volver en mí, y rememorar a aquel niño norirlandés al que conocí en la Costa del Sol a principios de los 90, que no se quitaba la camiseta verde del Liverpool ni para bañarse, y nuestras conversaciones sobre fútbol, sobre el Liverpool. Mi segunda identidad futbolística.  

La ‘reconquista’ se consumó ya de adulto, cuando en 2009 tuve la suerte de grabar un ‘Andaluces por el Mundo’ junto al Mersey. Era mi primera vez allí. Melwood, Anfield, ‘the Spanish army’, Pacheco, Ayala, Durán, tres niños viviendo un sueño, tocar el ‘This is Anfield’ antes de saltar al césped, el ‘You’ll Never Walk Alone’ reventando los altavoces con la grada vacía un día entre semana cualquiera… demasiados síntomas para no volver a creer. Estambul ya había sucedido, claro.   



Yo soy sevillista. Desde que nací, eso es innegociable. Puro ADN. Es mi primera identidad futbolística y nunca cambiará. Mi filia por el Liverpool, obviamente, pertenece a otra esfera. La de las cosas que uno elige porque le gustan, racionalmente. El Liverpool es un amigo, el Sevilla es mi familia. Ya se sabe, a la familia no la elige uno…

Desde que mi equipo cayó en Champions este año he soñado con un Liverpool-Sevilla en UEFA. Hubiera preferido en semis, para volver a Anfield y sentir lo mismo que sentí en aquel Liverpool-West Ham con hat-trick de Luis Suárez, cuando Brendan Rodgers, norirlandés como mi amigo de la playa, casi consigue el milagro. No pudo ser, pero Basilea nos va a brindar un duelo de himnos irrepetible. Todo el peso histórico del YNWA se va a fusionar con el Arrebato, cañí pero también muy conquistador. Con solo pensarlo se me olvida el tremendo esfuerzo de tiempo y dinero que he vuelto a hacer para ir una final, ese acontecimiento que en su día parecía único pero que se ha vuelto casi rutinario para el Sevilla, quién lo diría, club loser toda la vida. 



Tecleo esto mientras preparo la maleta para Suiza, todavía dudando si meter la bandera y la camiseta del Liverpool o no. ¿Y la del Sevilla? Me lo pensaré, tampoco soy yo muy de símbolos. De hecho, el partido más importante en la historia del equipo de Nervión, esa primera final europea en 2006 en Eindhoven, lo vi con la camiseta del Nápoles con la que Maradona ganó la UEFA en el 89, tres años antes de aterrizar en Híspalis. Todo tiene un por qué. 

La UEFA es el torneo ‘indie’, el de las sorpresas, el de las remontadas, el que permite soñar a los que no estamos en el ‘establishment’, el que va a hacer posible el partido perfecto para mí: Liverpool-Sevilla en una final. Quien pueda, que lo supere. 
  

jueves, 12 de mayo de 2016

Lovren, un ascenso merecido


El pilar de Zenica.
 



Por Javier Cordero (@Javi15195)

De la época de Benítez a esta parte, la degeneración del equipo ha sido pronunciada, especialmente en la parcela defensiva. Primero se fue Reina, luego Carragher dijo adiós a su carrera y Agger volvió a su país natal. Sustituir a este tipo de futbolistas no es sencillo, el recambio era obligado y se convirtió en un dolor de cabeza para la secretaría técnica. Así pues, el club se puso manos a la obra: en 2013, Sakho y Mignolet llegaron al club; al año siguiente y para jugar en Champions League, llegó Dejan Lovren. Una gran temporada en el Southampton y 20 millones de euros tuvieron la culpa de cambiar St Mary's por Anfield. El fichaje parecía estar bien estudiado: futbolista de 25 años, experiencia en Champions League con el Olympique de Lyon, conocedor de la Premier e internacional por su país.

Pero aquel Liverpool poco se parecía al de la temporada anterior. Para la 2014-15, la principal novedad táctica de Rodgers fue jugar con 3 centrales, vista la enorme dificultad del equipo para mantener la portería a cero. Dicha modificación abría más las puertas a Lovren, que podría disputar muchos minutos. La temporada terminó siendo decepcionante en términos individuales: resultó ser el foco de atención de los aficionados tras completar muy malas actuaciones, con errores capitales en la salida de balón y una permisividad excesiva a la hora de hacerse grande y fuerte en el área. Como Skrtel o Emre Can se adaptaron mejor a las circunstancias de jugar con tres atrás, Lovren iba en picado y eso le llevó a perder la titularidad frente a Sakho en varios encuentros.


Con Rodgers no se vio al mejor Lovren.

Pero el inicio de liga en agosto de 2015 le sentó muy bien. Mientras que Rodgers seguía en el banquillo y la dinámica del Liverpool no mejoraba, Lovren sacaba pecho y completaba varias actuaciones buenas, lejos del nivel mostrado por el resto de sus compañeros durante dicho periodo. El ex del Soton ganó confianza y determinación para esta campaña y dejó atrás muchos de sus fantasmas. Cuando peor iba, lavó su imagen sobre el.césped.


Confianza es la palabra que le ha dado Klopp al central.

No obstante, el ascenso de Lovren no queda ahí. Si la mejoría ya se notó en agosto, la llegada de Klopp le convirtió en.un cohete: solo podía mirar alto. Y es lo que hizo junto a sus compañeros: los agarró de la mano y los lanzó a la victoria. Tus atacantes juegan más centrados mentalmente sabiendo que tienes ciertas garantías en la retaguardia. Así, Dejan Lovren se ha erigido como el jefe de la parcela defensiva. El central en el que Klopp tiene depositada mucha fe. Protege la espalda de su compañero Kolo, ahoga al delantero para impedir que juegue cómodo y se ha hecho muy poderoso en los balones áereos, llegando a decidir una de las eliminatorias más excitantes que se recuerdan. Nadie puede olvidar a esos protagonistas secundarios que se transformaron en héroes: Solskjaer, Belletti, Sergio Ramos... Ahora no podremos olvidar a Lovren. No tras su gol al Borussia Dortmund, la carrera hacia el córner y esa explosión de rabia que parecía expulsar todos los demonios de los últimos veintidós meses. Se lo ha ganado: Dejan Lovren es el jefe de la zaga y el central más fiable de Klopp.


El gol ante el Borussia Dortmund es el premio a un gran trabajo.

lunes, 9 de mayo de 2016

El Liverpool presentó su nuevo kit 2016-2017.


¿La camiseta del próximo campeón?



El Liverpool presentó en la tarde de hoy el nuevo kit para la próxima temporada,  los ribetes amarillos en el cuello, con un botón en el mismo, además de una inscripción en la parte interior de la camiseta “There´s no noise like the Anfield Noise” frase del gran Ian St.John.



Los maestros de ceremonias de la presentación fueron Robbie Fowler y Jason McAteer, comandados por Claire Rourke.




Coutinho, Henderson, Flanagan y Mignolet fueron los encargados de la primera plantilla en hacer de modelos para el nuevo kit de NewBalance



Natasha Harding y Gemma Bonner, fueron la parte femenina.



Dos cosas interesantes tiene unas bandas horizontales perforadas para la transpiración de la camiseta, haciendo efecto de hoops.




Una cosa a mejorar es que la publicidad parece ser de plástico, al igual que el liverbird del pecho.





Además que muchos, razón no les puede faltar, es que es parecida a la de 2012-13




También intente no fijarse en Emre Can, no nos quedará como él nunca.


¿Qué os parece?

viernes, 6 de mayo de 2016

Tras ocho años, volvimos a una Final en Europa


Un grito para una final



Por Billy Escobar (@BillyEscobar7)

El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto. Y es aquí donde el tiempo se detiene, donde ocho años transcurren por las mentes de los aficionados en Anfield mientras el balón golpea lastimosamente el palo derecho de la portería Aréola, después el esférico pasea sigilosamente la línea de gol y en las memorias sin duda aparece Steven Gerrard, los jugadores que estuvieron, de las leyendas que se fueron, de los aficionados que también partieron y toda ese energía guardada, todos esos recuerdos explotan en un segundo, era el tanto que ponía al Liverpool de regreso a una Final de Europa.



El gol de Daniel Sturridge en la segunda parte se gritó de manera especial, no solo para los aficionados, también para él, después de tantas lesiones, tantos rumores de su futuro y de su relación con Klopp, además era el que encaminaba a los Reds a otra noche mágica, a la antesala de la grandeza pero que también sellaba un ciclo, un ciclo de 7 meses de trabajo por parte de Jürgen Klopp que en tan poco tiempo volvía a tener al equipo en su segunda final y esta vez de la Europa League.

El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los Reds, para los valientes, es la oportunidad, la oportunidad de ganar otra Copa de Europa, así se sentía ese ambiente desde temprano en Anfield y cuando el pitazo llegó, la atmosfera fue mejor, Anfield se lo creía, Anfield tomó vida propia y lo trasladaba al terreno de juego, el equipo se lucía y no dejaba de presionar, de correr, de intentar y en el autogol de Bruno Soriano, vio recompensado ese esfuerzo.



Después vino el grito desesperado desde la garganta de Sturridge, que nos ponía un paso adelante rumbo a la Final y le enseñaba al Liverpool la luz al final del túnel, que el pasado había huido, lo que espera está cerca y que el presente, nos pertenecía ya.

Porque Anfield y el Liverpool lo habían vuelto a liar, y un gol de Lallana nos lo confirmaba, se lo confirmaba al mundo entero, el Liverpool FC está de regreso, ha vuelto a pelear al tú por tú con cualquier equipo en Europa y ahora está a 90 minutos de volver a alzar una trofeo.



Al final del día lo festejamos en todo lo alto, porque no se le ganó a cualquier equipo y porque siempre habrá obstáculos, habrá dudas, hay errores, pero con trabajo duro, pasión infinita y mucho Heavy Metal liderado por Klopp, luce que para el Liverpool NO HABRÁ LÍMITES.

jueves, 5 de mayo de 2016

Viaje de un supporter del @LFC al derby del Merseyside


Una aventura hacía un sueño, Anfield.



Os hemos querido compartir como sería un viaje a uno de los partidos más importantes del año para cualquier aficionado del Liverpool. Todo Red marca en rojo este partido en el calendario. Ayer os compartimos el tráiler que hicimos, hoy el vídeo completo.


TRÁILER.



LA PELÍCULA.




Gracias a @Oneclubman por ser el actor de esta película. 


martes, 3 de mayo de 2016

No hay tiempo para el fracaso



Prometo que lo intentaré.



Por George Olmos (@george_olmos)

Llevamos un tiempo en el que caemos siempre en desacreditar y destruir, en crear pedestales para luego bajar rápido a los héroes de ellos. Tanto es así que nunca nos paramos en ver que hay detrás de todo ello ¿Por qué hemos pasado de ver a Skrtel como ese titán que se lanzaba a muerte en los córneres, a verlo como un jugador que no merece ni ponerse la camiseta del Liverpool? ¿O cómo hemos pasado de mandar a Dejan Lovren a los infiernos para convertirlo ahora en el central jefe de la zaga del Liverpool? Somos muy volátiles y vivimos con el detonador en la mano, continuamente.

No existe tiempo para el fracaso, queremos ganar, hoy y ahora. Vivimos en mundos irreales. Para desenamorarnos del futbol deberíamos dejar de ver el futbol en primer plano y así no sufriríamos ese desencanto habitual. Sé que el futbol es un poco nuestro momento de evasión, pero a veces debemos pararnos y pensar.

Responsabilizamos únicamente a los futbolistas por sus actuaciones, buenas o malas. Vivimos en una burbuja y creo que esa burbuja  no nos deja ver más allá de lo que deberíamos ver.  Creamos dioses y los destruimos en pocos minutos.

El negocio se apoderó del deporte y ya no vale otra cosa que no sea ganar. No entra en nuestra mente otra cosa que no sea eso, ganar, porque eso es bueno para el negocio. No se trata sólo de ganar, la sociedad sólo respeta el éxito y dicho éxito sólo se consigue ganando. Fabricamos ídolos, que tienen que dar ejemplo, mientras ellos viven en burbujas, pero en parte por nuestra culpa porque nosotros tenemos ese poder de hacerles vivir en ellas, al igual que tenemos la aguja para explotarlas.

En la vida lo más normal es fracasar y cuando vemos que el triunfo es lo único que podemos o que tienen que conseguir, creo que caemos en un error y hacemos creer a mucha gente que sólo se puede triunfar y ganar. Cuando lo más habitual es lo contrario. Muchas veces no nos damos cuenta que sólo gana uno y que siempre habrá vencedores y vencidos. Esa frase que dice que “del subcampeón nadie se acuerda”, debería desterrarse ¿O el atleta que en un triatlón llega segundo no es igual de ganador que el primero de ellos? Su esfuerzo y su constancia les han llevado a ese puesto.



Hay una sensación del éxito a toda costa. Pasamos de ser nuestros héroes a nuestros peores enemigos, no existe lugar al fracaso, no nos paramos a pensar en el fracaso. Sólo se reconoce a los ganadores, el perdedor llevará siempre un estigma. Eso debemos intentar corregirlo. En esta sociedad se ve (lo vemos en los colegios, en los campus, etc.), los padres quieren ganadores, no existe lugar para un fracaso.

Por eso, desde hace un tiempo, como decía Di Stefano, los números sirven para marcar en el teléfono.

En el numero 51 de Panenka entrevistaban a Clarence Seedorf, allí le preguntaban por el "fracaso" de no ganar una Champions, que se tildaba de "ha fracasado", el genial medio decía lo siguiente: "Nos estamos volviendo un poco locos ¿verdad? Solo un equipo puede ganar la Copa de Europa cada año y obviamente no puedes ganarla siempre. Es la ley del deporte. No ganas siempre. Punto. Siento que estamos muy frenéticos; ser exigente es una cosa, no usar la razón es otra. Por esta regla de tres el 99% de los equipos deberían cambiarlo todo, de arriba a abajo, cada año. Espero que termine esta dinámica porque no le hace ningún bien al fútbol".

Primero ponemos al deportista en un pedestal y después lo acusamos de estar en ese pedestal.  Somos tan injustos a veces, tenemos una memoria tan flaca. Basta que juegue mal un gran jugador tres partidos, para decir que está en crisis (palabra que nos encanta). Olvidamos demasiado pronto. Buen ejemplo es Rafa Nadal. Un gran deportista del que por tener una temporada mala ya pensamos que hemos de terminar con su carrera. Que venga otro. Y esto nos suele pasar también con los jugadores de fútbol de nuestro equipo. Pero os pondré un ejemplo más, el Leicester City, ayer ganaba el primer título de Premier de su historia. Si miramos atrás, este equipo que es consecuencia de un milagro, el año pasado por ejemplo luchaban por no bajar, una juerga en Tailandia, un escándalo sexual, un técnico que había sido despedido de la selección griega, todo ha cambiado, hoy todo es felicidad, muchos se hicieron del Leicester pero ¿Cuánto pasará para que los que hoy son héroes, sean ídolos de barro o un técnico que debería estar jubilado? Mirar Harry Kane, cuantos pensaron que podría ser un jugador “one-hit wonder". Hay que pensar que todo puede cambiar en un instante, hoy estás en un pedestal, pero mañana debemos intentar no bajarle de golpe, quien escribe debe también aplicarse dicho cuento, esto no es una lección a nadie, es una reflexión propia..



Rebelémonos contra esa memoria tan flaca, intentemos revertir estos síntomas. Sé que podemos hacerlo. Eduardo Galeano decía: “No sé juega para ganar, se juega para jugar. En todo caso ganar es una recompensa, pero tampoco se vive para ganar, se vive para vivir, para disfrutar de la vida”.