viernes, 13 de enero de 2012

El jugador a seguir: Peter Crouch


¡Espárrago de mi vida!

Crouch marcando un gol de chilena al Galatasaray.

Crouchy, Robocrouch, Crouchinho, el Espárrago… Peter Crouch, uno de los jugadores más peculiares de la Premier League en la última década, sigue dando que hablar dentro y fuera de los terrenos de juego, pero ahora desde el Britannia Stadium. Pese a sus 30 años, el espigado ex jugador del Liverpool, es actualmente el máximo goleador de su equipo y sigue, para lo bueno y para lo malo, siendo un jugador que no pasa inadvertido para nadie.

Por Jesús Ruiz (@jruiz8888)

Si cualquier aficionado del Liverpool, o del fútbol en general, observa la lista de futbolistas que forman la actual plantilla del Stoke City, sin lugar a duda se fijará en Rory Delap, el jugador que más potentemente saca de banda, o al excéntrico ex jugador del Liverpool Jermaine Pennant. Aunque si hubiese que elegir al jugador con más renombre del equipo entrenado por Tony Pulis, en un altísimo porcentaje casi todos elegirían a Peter Crouch.

Peter James Crouch, con más de dos metros de altura y 75 kilos de peso -por eso lo de ‘El Espárrago’- es uno de los futbolistas más atípicos que ha jugado en la Premier League en los últimos veinte años. Extremadamente alto, con una complexión física casi endeble y, pese a ello, con unas cualidades técnicas con el balón en los pies impropias de un futbolista de su altura.

Por si esto fuera poco, Crouch ha pasado por hasta once equipos durante su carrera. Nacido en Macclesfield (Cheshire) en Inglaterra, vivió durante sus primeros tres años de edad en Singapur con sus padres. A su regreso a Gran Bretaña, la familia Crouch se instaló en Londres y en cuanto al pequeño gran Peter se le empezaron a ver buenas formas con el balón, le introdujeron en la cantera del Tottenham. Allí se formaría como futbolista aunque no llegase a debutar con el primer equipo de los Spurs. Tras una breve estancia en el Dulwich Hamlet FC, equipo de la Liga del Istmo, y en el sueco IFK Hässleholm, comenzaría su periplo por los equipos ingleses.


El gran Peter es seguidor del Q.P.R.

Hasta el 2008 pasaría por Queens Park Rangers (club del que ha dicho se siente aficionado), Portsmouth, Aston Villa, Norwich City, Southampton y Liverpool. Con toda seguridad, su estancia en Anfield ha sido hasta el momento la mejor etapa de su carrera, siendo la camiseta red la que más ha vestido como profesional. Tres temporadas (2005- 2006, 2006-2007 y 2007-2008), una final de Champions y dos títulos son sus logros como liverpudlian.

Levantó la FA Cup 2005-2006, en la que marcó tres goles siendo especialmente recordado el que le hizo al United de cabeza en la victoria red por 1-0 en quinta ronda. Y también alzó la Community Shield de la temporada siguiente, en la que marcó también con la testa y a centro de Craig Bellamy, el que era el 2-1 y gol del triunfo ante el Chelsea de Mourinho. Pese a que Rafa Benítez contó mayoritariamente con él como jugador revulsivo y que a parte de la afición red no terminó de convencerla, por su rendimiento (134 partidos y 42 goles) y por lo económico (fue fichado por 10 millones de Euros y vendido por más de 13), su estancia en Liverpool fue más que positiva.

Tras Liverpool llegarían dos regresos, al Portsmouth y al Tottenham, ambos de la mano del técnico que le ha entrenado hasta en cinco veces durante su carrera y del que reconoce es al que más unido ha estado, Harry Redknapp.


Crouch "haciendo" el robot con Inglaterra.

Como internacional inglés ha disputado 42 partidos entre ellos los Mundiales de 2006 y 2010. Ha marcado 22 goles con Inglaterra siendo especialmente recordados los que celebraba haciendo su famoso ‘baile del robot’. En la selección siempre fue bastante discutido, influyendo seguramente en ello sus varios escándalos fuera de los terrenos de juego, en donde más de una vez, y más de dos, se le ha ‘cazado’ de fiesta antes y después de partidos internacionales. Además, muchas veces se ha hablado de él más en la prensa inglesa por ser infiel a la que actualmente es su mujer, la modelo británica Abigail Clancy (y con la que el año pasado tuvo a su primera hija), que por sus logros deportivos.

En el pasado verano dejó White Hart Lane para mudarse al Britannia Stadium. La opinión pública fue unánime: el mejor fichaje posible para el Stoke, que es el equipo de la Premier que juega al más puramente estilo británico. Seis goles en dieciséis partidos, incluyendo la Europa League, y la buena temporada del equipo de Stoke-on-Trent, confirman que su contratación fue un acierto. Referente en el ataque, complemento básico para bajar balones y perfecto para finalizar en remate el juego directo. Viene de anotar dos goles en la última jornada y los centrales de Dalglish seguro que tendrán más de una batalla por alto con ‘El espárrago’.

Eso sí, lo que ya saben en Stoke, como se aprendió en Anfield, es que, pese a que Crouch obligue a jugar al balón en largo, en cualquier momento, ese tipo que parece más un jugador de baloncesto que de fútbol, es capaz de hacer un regate impensable en él o un remate tan ágil y acrobático como aquellos de chilena o semichilena que trasformó en gol contra Galatasaray o Bolton y que puso a The Kop en pie. Cuando Crouch se retire, será uno de esos jugadores que quedarán en el recuerdo por su excentricidad, rareza y peculiaridad. Pero sí, será recordado, que es lo importante.