martes, 6 de marzo de 2012

La final alrededor del mundo: Wembley




David Cutts: "Recordamos para qué habíamos viajado a Londres, ... para jugar la final en Wembley."



Hoy os traemos a nuestro "corresponsal" en Liverpool, David Cutts, quien ya nos contó lo que era vivir el Merseyside Derby desde dentro, y cómo se viven en la ciudad los aniversarios de la tragedia de Hillsborough. Ahora nos narra cómo vive una final de la Carling Cup un scouser, ya que fue uno de los privilegiados que pudo estar allí. Esperamos que os guste.



Por David Cutts (@elCuttsie)

La última vez que jugó Liverpool en Wembley, yo tenía 12 años. Fue el verano de 1996 y perdimos en la final de la Copa Inglesa contra Manchester United, por un gol marcado por Eric Cantona en el minuto 85. Se me rompió la corazón al ver mi querido Liverpool perder en lo que fue en aquella época el último partido de toda la temporada inglesa. No imaginaba que la próxima vez que jugásemos en Wembley, el estadio sería totalmente diferente y yo estaría allí, ¡al ser más viejo!



"Hay que planear el viaje para evitar la ley inglesa"

Aunque jugamos en 8 finales inglesas entre las temporadas de 2001 y 2006 que estuvieron ubicados en Cardiff en el sur de Gales, cuando reabrieron Wembley en 2007 después de la transformación del estadio, muchos hinchas Reds tenían muchas ganas de volver a ver su equipo jugando en una final allí. Desafortunadamente, tuvimos que esperar unos 16 años hasta nuestra siguiente final en Wembley.


Ya estamos en la capital

Viajé a Londres el sábado por tren con nuestro amigo de EEA y jefecito de la peña de MADrid REDS, Neil Thomas. El tren estaba lleno de hinchas de Liverpool y el viaje era relativamente tranquilo puesto que era la final del Carling Cup. Es normal pasar todo el viaje hablando de fútbol, bebiendo unas latas de cerveza, cruzando el maravilloso campo inglés y pensando en lo que podría pasar durante el partido. No fue hasta que todos los hinchas en el tren vimos Wembley en el camino cuando las canciones empezasen y el clima se pusiera animado. De repente, nos acordamos por qué habíamos viajado a Londres.... para jugar en la final en Wembley.


¿Hacia dónde? ... hacia Wembley Park.

El domingo me levanté y desayuné (un desayuno inglés para empezar el día del partido... ¡nada más, nada menos!). Dado que pasé todo el día y la noche del sábado bebiendo, me sentía un poco callado por la mañana pero cuando llegué al Premier Inn Wembley para quedar con mis amigos y mi padre, volvieron las sensaciones de alegría, nervios y entusiasmo. Fue como un viaje fuera de casa en el Champions... todas las caras de las pandillas de Reds en un mismo lugar, saludándose, charlando, quejándose (sí, siempre hay alguno!)... algo que yo no había visto desde la etapa de Rafa Benítez cuando jugábamos en el Champions.



El ambiente previo al partido fue espectacular.

Había decidido comprar las entradas baratas (£40) porque en mi opinión da igual dónde te sientas en un estadio como Wembley, se va a ver todo el partido. La verdad es que tuve una vista espectacular, parecido a la de un amigo que pagó £92 para su entrada (¡Hay que justificar el coste de la nueva casa de fútbol inglés! ¿sabéis?). En mi opinión, Wembley parecía fantástico, un verdadero estadio del siglo XXI, muy grande, con una capacidad de 90.000 de espectadores. El problema es que no es un estadio de fútbol en mi opinión. Se tiene demasiado espacio en la silla, no hay un buen ambiente porque todo el ruido se va por el techo y quieren dar la sensación de que estás en un espectacular como los que se ve por los EEUU. Eso para mí no es el fútbol y aunque me lo pasé bien y me lo pasaré bien en Abril y Mayo (Esperemos) y cuando juguemos allí en el futuro, no creo que sea un verdadero estadio de fútbol. Es mucho mejor para, por ejemplo, el Superbowl.


Somos los campeones!!!

Ya sabemos cómo fue el partido. Un empate de dos en 120 y luego a penaltis. Cuando lanzó y falló Steven Gerrard, y después de todo lo que había ocurrido durante el partido, pensé que íbamos a perder y que no fue nuestra día. Estaba segurísimo cuando también falló nuestra estrella de Rugby, Charlie Adam. No quería volver a Liverpool después de perder el Carling Cup contra Cardiff, jugando en Wembley de nuevo, y dar la cara a mis amigos Evertonian. Al final ganamos por el fallo de penalti del primo de Steven Gerrard, Anthony, y me sentía orgullosísimo del éxito, da igual si fue el Carling Cup. Habíamos ganado contra Stoke, fuera de casa, Chelsea, fuera de casa, y Manchester City en los semifinales. Después de todo lo que había ocurrido bajo Rafa en su última temporada (Yo soy muy fan de Rafa pero la mala racha empezó en aquella temporada creo), los Yanks y Roy Hodgson, para mi, la gloria había vuelto aunque sólo por ese día. Ganamos el Carling Cup de 2012 en Wembley y estuve con todos mis amigos y mi padre para verlo. Era muy feliz y aunque Wembley no es el típico estadio que a mí me gusta, me lo pasé cojonudo. Estaba agotado y bebí hasta la una de la madrugada pero después no pude más. Me fui para buscar la cama y me dormí con los buenos recuerdos de nuestra vuelta a Wembley. ¡Gracias Lads!

YNWA


¿Cómo se llama la calle? ... Gerrard Street!




1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias por compartir la experiencia, un artículo fantástico!!

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