domingo, 20 de diciembre de 2015

Opinión de @George_Olmos del Watford 3-0 #LFC: “David Prowse fue Darth Vader y el Liverpool no quiso ser el Liverpool.”


El Liverpool no era lo que ponía su camiseta.



Por George Olmos (@george_olmos)

David Prowse llevó con orgullo el traje de Darth Vader, a muchos no les sonará, pero él fue aquel tipo que iba dentro de unos de los malvados más grandes de la historia del cine, no era Mourinho. David siempre pensó que era él, hasta que recibió golpe de realidad llamada George Lucas, ni su cara sería la que se vería en el episodio final, ni sus frases se escucharían, tal fue lo mal que se le trato que de todo esto se enteró viendo dichas películas. Pues el Liverpool se presentó en Vicarage Road pensando que era el Liverpool pero el golpe de realidad se lo llevarían nada más empezar.  

Los pupilos de Klopp sucumbieron ante el Watford en un partido bastante mediocre por parte de los Reds, el plan inicial se vino abajo en los primeros compases del encuentro en Vicarage Road. El equipo de Quique Sánchez Flores domino el encuentro de principio a fin, maniatando las posibilidades de que el conjunto red lograra los tres puntos. Los puestos de Champions se alejan una jornada más.

Una pesadilla continúa para Adam Bogdan

El plan del Liverpool se vino en los primeros compases del encuentro, Klopp sacó un equipo pensando en los encuentros de City y Chelsea, con Firmino en punta por Benteke o Origi, pero  en el primer lanzamiento de esquina el portero húngaro, que debutaba por la lesión producida de Mignolet en días anteriores, no blocaba un balón fácil, cuando se pudo hacer con el esférico Aké metió la bota y introducía el balón en las mallas, fue falta, pero las manos de Bogdan no fueron las mejores.



Los reds intentaron reaccionar, pero ese intento quedo en mero humo cuando un pase bombeado anulaba las líneas del Liverpool, Ighalo en estado de gracia tan sólo tuvo que meter un poco el cuerpo a Skrtel, muy blando en todo lo que pudo jugar, el disparo se convertía en el segundo gol del encuentro.


El Liverpool se quedaba sin reacción, pero es que tampoco se vio a nadie con las ganas de Klopp en la banda de coger las riendas a este caballo desbocado. La primera parte se iba al limbo cuando otro estado de nervios más de Bogdan pudo traer el 3-0 antes de lo que sucedería y es que Deeney e Ighalo fueron una pesadilla para Skrtel y un nervioso Sakho. No tuvimos noticias de quien defendía el marcó de los hornets.


Sus pupilos no reaccionaban en el campo.

A todo esto Klopp ya tuvo que tocar piezas en la primera parte, donde Skrtel tuvo que abandonar el encuentro, el técnico alemán tiró del camino del ataque y puso a Origi en sustitución de Skrtel, Lucas Leiva se convirtió en un central con salida de balón, cosa que los dos zagueros del Liverpool carecen, dejando a Emre Can y Henderson como los maquinistas de un Liverpool que achicaba agua.

El comienzo de la segunda parte fue un espejismo.

Klopp debió dar una charla para que los jugadores salieran a morder, bueno duro pocos minutos, tres ocasiones que no pusieron el gol que se necesitaba para volver a reflotar el barco. El Watford siguió muy fuerte en defensa y con un centro del campo de musculo, los de Quique mandaban balones a Ighalo y Deeney para salir a la contra.

Firmino y Lallana desparecidos.

Tanto el brasileño como el numero veinte del Liverpool no dieron señales de aparecer en el campo, partido muy pobre por parte de los dos y no es la primera vez, el brasileño desde el partido ante el Manchester City no le hemos vuelto a ver, se fue con un cero en aportación, por no decir que Lallana es un jugador “guadianesco” aparece y desaparece en los partidos, los dos fueron sustituidos por Benteke y Ibe.




Cuando el encuentro tocaba a su fin llegó otra vez Ighalo se volvió aprovechar de la fragilidad defensiva y volvía a marcar y a poner la puntilla al encuentro, sino lo estaba ya desde hace varios minutos.


Ighalo volvió locos a los Reds y a las gradas de Vicarage Road.

El Liverpool dio una horrenda imagen, por momentos muchos pensaron que como en aquella escena final en la que Darth Vader le hace a Luke quitar la máscara a su padre saliera en vez la cara de Klopp la de Hogdson. Complicada tarde en Vicarage Road, no fue una gran tarde, además la próxima estación trae consigo a Anfield a un equipo en alza, el Leicester City de Claudio Ranieri, Vardy y Mahrez. Lo único que podemos hacer es dejar trabajar a Klopp y su equipo.


Como hizo Klopp, cabeza alta y a trabajar.