jueves, 24 de marzo de 2011

Kenny Dalglish. El Rey de Anfield (cap. 2)


La coronación en Anfield.




Por Stubbins. (@El_Stubbins)

El mes de agosto de 1977, Kenny Dalglish aterrizaba en Anfield para formar parte de uno de los equipos más legendarios no tan solo de la propia historia del club, sino que también, en uno de los equipos que ya había marcado época dentro del fútbol británico. Aquel Liverpool de Bob Paisley, era el vigente campeón de Liga y de la Copa de Europa y en sus filas, figuraban nombres tan míticos como Ray Clemence, Steve Heighway, Emilyn Hughes o en aquellos momentos la gran figura Kevin Keegan.

Precisamente la marcha de Keegan al Hamburgo SV alemán, fue el principal motivo para que Bob Paisley apostara por Kenny Dalglish para suplir la baja del hábil delantero inglés. Tras desembolsar 440.000 libras al Celtic de Glasgow, record absoluto de la época por un traspaso, Dalglish se encontraba ante una afición Red contrariada y dubitativa de que el jugador escocés pudiera suplir al amo y señor del gol de Anfield en las últimas siete temporadas.

Dalglish, rápidamente haría esfumar las dudas. El debut con la camiseta red se producía el 13 de agosto de 1977 en el estadio de Wembley para la disputa de la Charity Shield ante el Manchester United. Partido que finalizaría con empate a cero goles, compartiendo de este modo los dos clubes el título. Dalglish ya luciría desde aquel mismo día el número 7 a las espaldas que su predecesor Kevin Keegan, convirtió en mítico. El primer gol de Dalglish como red, se produciría una semana después cuando marcó el gol del Liverpool en el empate a 1 gol ante el Middlesbrough. Tres días después, Dalglish debutaba en Anfield marcando un gol frente el Newcastle United. Por si faltaba poco para hacer desaparecer las posibles dudas sobre su fichaje, el Liverpool conseguiría la Supercopa de Europa delante del Hamburgo SV de Keegan con una goleada histórica por 6-0 a Anfield, con hat-trick de Terry McDermott y gol incluido del jugador escocés.

La primera temporada de Kenny Dalglish en el Liverpool, no se pudo saldar con una repetición del título de liga, que consiguió el Nottingham Forest, pero si que el equipo de Bob Paisley repetiría la gloria europea por segunda vez consecutiva devolviendo la Copa de Europa a Anfield, gracias a un gol de pura clase de Dalglish al Club Brugges belga en final disputada en el viejo Wembley lleno hasta la bandera con 92.000 personas.


El primer año de Kenny Dalglish como jugador del Liverpool se saldaría con 31 goles en 62 partidos. Aquella misma temporada llegaría Graeme Souness compatriota de Dalglish y co-protagonista de la nueva era del Liverpool FC. Una Copa de Europa y Supercopa de Europa, serían los títulos conseguidos por los Reds aquella temporada, pero los de Anfield se quedaban con el mal sabor de haber quedado subcampeón de la liga. Amargo sabor de boca, que Dalglish se sacaría una temporada después al conseguir el primer título de liga como jugador red y que repetiría una temporada después.



La temporada 1980/81, fue la confirmación de que aquel Liverpool glorioso con jugadores legendarios, había cerrado un ciclo. Habiendo acabado quinto de la tabla, el Liverpool todavía se coronó como Campeón de Europa en la final del Parque de los Príncipes de París, delante del Real Madrid, con el legendario gol del no menos legendario Alan Kennedy. Era evidente, que el equipo le hacía falta rejuvenecerse y lo hizo poco a poco con la llegada de jugadores como Ronnie Whelan, Steve Nicol, Bruce Grobelaar y un joven jugador galés que se convertiría en el principal socio atacante de Kenny Dalglish. Ian Rush.




De este modo la temporada 1981/82, el Liverpool volvía a conquistar el título de liga con un tridente atacante compuesto por Dalglish - McDermott - Ian Rush que consiguió la estratosférica suma de 72 goles. A la temporada siguiente, el Liverpool repetía título de liga con un triunfo apabullante al que sumó la Copa de la Liga. Kenny Dalglish seria denominado Jugador del año. El fútbol británico se rendía a la magia de la pierna izquierda de Dalglish y su visión única de conducción e interpretación del juego.




La temporada 1983/84, seria una de las más gloriosas en la historia del Liverpool FC. Con Joe Fagan como máximo responsable técnico y con las llegadas de Paul Walsh, Gary Gillespie o John Wark, el club de Anfield renovaba campeonato de liga y sumaría su cuarta Copa de Europa en la final de Roma, donde los penaltis trajeron nuevamente el título al Mersey con los imborrables bailes de Grobbelaar bajo los palos y el último gol en la tanda de penaltis de Alan Kennedy.



Pero si triunfante fue la temporada 83/84, todo el contrario fue la temporada siguiente. El Liverpool veía como su vecino Everton conseguía el título de liga de forma clara y los reds tanto sólo podían aspirar al sub-campeonato. Pero sin el menor asomo de duda, el peor trance que pasó el club y Kenny Dalglish particularmente fue la noche del 29 de mayo del 1985 dónde en el estadio Heysel de Bruselas se vivía una de las noches más tristes del fútbol mundial. 39 aficionados morían en las gradas del estadio de la capital belga las horas previas a la disputa del partido entre Liverpool FC y Juventus de Turín. Por tal de calmar los ánimos entre las dos aficiones, los dos capitanes Dalglish y Scirea se dirigieron al público desconociendo totalmente lo que había sucedido en las gradas. En aquel partido que nunca se debió disputar, la Juventus de Turín se imponía por 1-0 al aprovechar un inexistente penalti a tres metros de distancia del área red cometido sobre el delantero polaco Boniek. Michel Platini transformaba la pena máxima.




Aquel mismo día, Joe Fagan hacía pública su renuncia al banquillo del Liverpool, dejando paso a Kenny Dalglish que con 34 años se convertía en jugador-entrenador del club de Anfield. Los títulos y la gloria esperaban a la leyenda en los próximos años, todo ello, combinando magistralmente el banquillo y el terreno de juego.


1 comentario:

Jony dijo...

Era muy bueno... quien lo vería jugando con Luis Suárez...de locura.