domingo, 4 de diciembre de 2011

El jugador a seguir: Clint Dempsey


El tejano que quería ser Maradona



Por Jorge Olmos (@george_olmos)

Sin duda alguna, Clint Dempsey es uno de los jugadores foráneos que desde su llegada a la Premier mejor se han adaptado y mayor renfimiento han ofrecido. Procedente de un país sin apenas tradición futbolística, el jugador norteamericano se ha erigido en el máximo representante del denominado "soccer", gracias a sus actuaciones en Europa y a una progresión espectacular. Con él al frente, la selección de los EE.UU. ha dejado de ser una mera comparsa, para convertirse en un combinado serio y competente dentro del panorama futbolísitico internacional.


Si Clint Dempsey es jugador de fútbol es gracias a Diego Armando Maradona. Este tejano que jugaba con inmigrantes mexicanos en las calles de su localidad natal de Nacogdoches (Texas), se aficionó al deporte del balón de cuero con exágonos, obviando los deportes de mayor tradición local como el fútbol americano o baseball. Gran parte de culpa la tuvo la visualización de un vídeo del astro argentino. Era tal la admiración del joven Dempsey por “El Pelusa” que el día que éste dió positivo en un control anti-doping en su etapa en el Calcio italiano, estuvo apunto de abandonar el fútbol cuando apenas contaba con 11 años.

El mundial de fútbol de Estados Unidos, brindó a Dempsey una oportunidad inmejorable para poder vivir directamente el fútbol de élite. Clint convenció a su progenitor para que le llevara a presenciar un partido de Argentina en aquel Mundial del 94 para ver desde la grada al astro argentino en acción. El partido escogido el Argentina - Bulgaria que se jugaría en Dallas. Desafortunadamente para el joven Dempsey, jamás vió jugar a su ídolo, debido a la expulsión de Maradona del Mundial por positivo tras el partido anterior frente a Grecia. Un duro revés emocional que truncaba las ilsuiones del joven futbolista norteamericano.





Dempsey supo reaccionar y rápidamente se convirtió en un prometedor futbolista en las categorias universitarias. El equipo de los New England Revolution de la recién creada Major League Soccer, en seguida se fijó en el talento del jugador y se hizo con sus servicios. En dos temporadas en el equipo de Boston, Dempsey consiguió el título de Rookie del año y llevar a su equipo a la final. Dempsey además integró el equipo ideal de la liga.

Dempsey estaba dispuesto a dar el salto a Europa. El Fulham le ofreció esa oportunidad en diciembre del año 2006. Su fichaje se convirtió en la mayor venta realizada por un club de la MLS. El impacto del jugador yankee en el sur de la capital londinense fue inmediato. No en vano, su primer gol con la camiseta de los Cottagers, se puede catalogar de histórico para el club de Craven Cottage, puesto que valió la salvación de la categoria. Ese primer gol, lo anotó precisamente contra el Liverpool.

Dempsey se había convertido ya por derecho propio en el estandarte del Fulham. Con la llegada a Craven Cottage de Roy Hodgson, el juego de Dempsey se vió favorecido por la concepción de futbol directa del técnico inglés que explotaba de este modo las virtudes del jugador yankee. Garra, entrega, fuerza física a las que se les une el talento y el gol. Con esas premisas, el Fulham alcanzaría los mayores hitos de su historia alcanzando la mejor clasificación de su historia en liga (séptimos) y la temporada siguiente la final de la Europa League en la que fueron batidos por el Atlético de Madrid en Hamburgo.

Si en su aventura europea Dempsey está alcanzando un triunfo notable, también con su selección está consiguiendo auténticas gestas. A la disputa de las fases finales de los mundiales del 2006 y 2010, se le debe de sumar 2 títulos de la Golden Cup de la CONCACAF y alcanzar la final de la Copa Confederaciones, tras eliminar en la semifinal a España

Este fanático del hip-hop seguirá marcando goles en Craven Cottage y jugando al fútbol ya no por Maradona sino por su hermana Jennifer (murió de un aneurisma cerebral) a la que le seguirá dedicando sus goles.



2 comentarios:

FRAN dijo...

R.I.P. Sócrates

Anónimo dijo...

Buena reseña

Ace Face.