jueves, 19 de septiembre de 2013

La firma invitada: Analizando al Southampton.


Southampton, paso a paso.



Este fin de semana nos enfrentamos al equipo de Pocchetino, los saints quieren rememorar éxitos del pasado en los que Le Tissier hacía vibrar a cada chico que buscaba un vídeo o le podía ver en la televisión, como nosotros no somos apropiados para hablar del conjunto de St.Mary’s, le hemos pedido a un gran “saint” del mundo 2.0 que nos hable de lo que parece un proyecto para ilusionarse, no sólo de Lambert vive el hombre, gracias a @SotonMRS por analizarnos al equipo “saint”.

Sergio ldc (@SotonMRS)

Los Saints van en serio. Mantienen a los buenos, promocionan a canteranos de excelente nivel y firman jugadores contrastados con experiencia en el máximo nivel. No obstante, el inicio ha sido muy desilusionante. Vale que se hayan disputado sólo cuatro jornadas de liga, pero es que el equipo de Pochettino hasta el momento no ha funcionado y está a años luz de lo que los aficionados esperábamos.


Wanyama dejó el Celtic Glasgow para embarcarse en la aventura de la Premier League. 

Aterrizaron en St.Mary's hasta tres jugadores: Lovren para la defensa, Wanyama para acompañar a Schneiderlin en el doble pivote y Osvaldo para el ataque. De momento el único que se entiende con su par es Lovren, que junto a Fonte han conseguido que el Southampton sea un equipo difícil de batir con dos goles en contra en cuatro partidos. Wanyama ha restado protagonismo a Schneiderlin -nombrado mejor jugador del Southampton la temporada pasada tanto por los compañeros como por la afición- y Osvaldo incluso cambiado el sistema del equipo al 4-4-2. Y no funciona. El juego es poco fluido, se ha perdido la chispa en ataque y muchos jugadores están rindiendo por debajo de su nivel. Los cambios introducidos por el técnico argentino no han sentado muy bien a un equipo que está llamado a jugar mejor, a hacer más goles y a manejar mejor los partidos. Hasta el momento ninguna de las cosas mencionadas ha ocurrido.

Lovren y Fonte forman una buena pareja defensiva y peligroso en los balones aéreos. 

En portería Boruc se asienta como indiscutible. Los laterales son para Clyne en la derecha (que le ha costado entrar después de lesionarse en pretemporada y la aparición del joven de 18 años Chambers) y Shaw en la izquierda. Lovren y Fonte se encargan de poner el candado. Por delante es indiscutible la pareja Schneiderlin-Wanyama, con Jay Rodriguez y Lallana en bandas (permutando constantemente, tanto que a veces no saben ni por dónde juegan), y en punta (sí, en estos tiempos que corren los Saints juegan con dos nueves puros) Osvaldo y el chico de moda en Inglaterra, Rickie Lambert. Como venimos diciendo, suena muy bien pero de momento sólo eso, porque en el verde no están funcionando.

Lambert es el hombre de moda, el scouser vuelve a Anfield, pero no es el único jugador a tener en cuenta en el cuadro "saint", Rodriguez o Lallana, son también importantes en la dinámica del Southampton. 

Bien es cierto que ya han conseguido lograr en cuatro jornadas más puntos que en las diez primeras del año anterior, que consiguieron cuatro, pero aún no ha tocado enfrentarse con ninguno de los que pelean arriba. El Liverpool será el primer rival de los buenos contra los que nos vamos a medir. La ilusión, si bien no está intacta porque ha decaído un poco, aún permanece alrededor de este equipo al que los más atrevidos colocan en Europa (Wanyama llegó a decir en una entrevista reciente que es un equipo para pelear por la Champions League). Si bien, las palabras del keniata parecen muy optimistas, sí es cierto que a este equipo hay que pedirle mitad de tabla para arriba y goles. Veremos si lo consiguen. De momento el Liverpool es la primera pieza importante para calibrar cómo podemos funcionar ante los grandes. 

Se vuelven a reencontrar tras el Espanyol, allí Osvaldo marcó 22 goles en 47 partidos a las ordenes del argentino. 

Pochettino debe dar un paso al frente y empezar a mejorar lo que hay a día de hoy. Mimbres tiene. Nigel Adkins con menos pudo y él vino para mejorarlo. Que no se diga.



9 comentarios:

Jesús Bórnez dijo...

Se puede y se debe ganar al Southampton. ¡Vamos, Liverpool!

fieldofanfieldroad.blogspot.com

Alfredo Elosegui dijo...

Se tiene que seguir ganando para mantenerse en la primera posicion, ahora no estara coutinho pero hay competencia en el equipo y espero funcione la tactica de rodgers. Yo volveria a poner a Moses de titular, junto a Sturridge van a hacer pedazos la defensa, y cuando vuelva suarez, ni que decir, este proyecto cada vez me ilusiona mas y espero poder ver por primera vez a mi livepool campeon de la liga.

DAVID KEVIN COELLO DUMANCELA dijo...

Es un partido importante por que recien se acabo de empatar y se necesita regularidad y se juega en casa , se tiene buen equipo , se puede ganar es un equipo complicado como son muchos de la Premier.

Marcos Magnoli dijo...

Partido muy complicado el que se viene, el Southampton armo un lindo plantel que de apoco se va convirtiendo en un equipo a tener en cuenta.
Hay que ganar como sea en casa y seguir sumando puntos.

El partido, para los sudamericanos y mexicanos, lo dan en ESPN el sabado.

Maik Gerrard dijo...

Gracias a Esto Es Anfield por traernos a un hincha del Southampton para que nos diga como anda su equipo. Y el sábado vamos por esos tres puntos. ¡Excelente trabajo!

Jorge-George Olmos dijo...

Dar las gracias a Soton por colaborar con este post.

Belmar Lázaro dijo...

Gracias Marcos por el dato.

El sábado voy a estar pegado a la pantalla esperando ver al Pool ganar.

Saludos desde Bogotá (Colombia) ¡YNWA!

Alfredo Elosegui dijo...

Alguien mas nota a Sturridge muy cansado? El tipo aguanta 45 minutos a buen nivel y los otros 45 totalmente desaparecido, me preocupa porque apenas tiene 24 años, espero que sea por algun tipo de lesion que no lo deje aguantar todl el partido, y que cuando vuelva Suarez le ayude mucho.

Marcos Magnoli dijo...

En realidad Alfredo Sturridge siempre jugo asi, por eso en Chelsea no lo querian.
Fue siempre individualista y por momentos del partido se perdia.
Aqui por suerte demuestra otra cosa.