martes, 6 de enero de 2015

Carta a Steven, mi capitán.


Steven, mi capitán.




Por Jorge De Castro (jorge_decastro)

Hay muchas cosas en esta vida que son inevitables, los ciclos tienen su fin, y en muchas ocasiones no importa cuánto tiempo tengamos para hacernos a la idea, o decidimos posponerlo, o sencillamente entramos en negación de antemano, y cuando llega el día, los sentimientos son inexplicables…

El día llegó el 1 de enero del 2015, por mucho el inicio de año más triste de mi vida. Como aficionado al fútbol se viven sinfines de frustraciones cuando tu equipo te decepciona o el árbitro te cuesta la victoria, pero al final todo vale la pena, ya que de vez en cuando el club de tus amores, esa segunda familia que los verdaderos aficionados llegan a tener en la vida, te eleva a lo más alto en momentos que luego recuerdas y no puedes evitar sonreír para ti como un niño. Para mí, esa persona que me arrastró a esa segunda familia y estuvo en el centro de todas y cada una de esas alegrías incomparables durante más de una década, prácticamente la mitad de mi vida, es Steven George Gerrard.

Imaginar a un Liverpool sin Steven Gerrard es algo que se pensaba inconcebible. El estandarte que rechazó a campeones de Europa año tras año para luchar por el club de su niñez,  se convirtió en la personificación de la lealtad; y es que la historia de amor entre Steven Gerrard y el Liverpool parecía una de nunca acabar, un vínculo inquebrantable…

Una leyenda que por casi dos décadas ha sido el alma y corazón del Liverpool FC. El mejor jugador en la historia del club más laureado de Inglaterra, con permiso de Kenny Dalglish, que siempre brilló en un equipo plagado de estrellas, mientras que el 8 en su momento se convirtió en el mejor del mundo en un equipo cuando mucho promedio; ese que hizo campeones a jugadores más que limitados y que muchos considerarán mediocres, ese que atormentó de tal manera a sus rivales que en cada cancha donde va lo recuerdan con obsesión coreando su nombre y algo más. El chico que vivió el sueño, de aficionado al Liverpool, a super héroe, líder, ícono y leyenda del mismo.

Pero el tiempo no espera a nadie, y tengo el grandísimo honor de haber visto a mi héroe marcando frente a The Kop ante el rival que lo vio ser una pesadilla en su teatro de los sueños tantas veces que hasta una celebración especial se guardaba para esas ocasiones, con ese beso a la cámara que pasará a la historia de este club, como toda la leyenda del de proveniente de Huyton. Ese día tan especial, cuando salían a la luz las evidencias de la tragedia de Hillsborough, la controlaste con el pecho en el área, marcaste de volea, y en tu celebración señalaste al cielo dedicándoselo a tu primo; desde el Main Stand toda esa energía única que te inyecta Anfield recorrió mi cuerpo y el de los más de 40,000 presentes y todos subimos al cielo con tu dedicatoria en ese momento, como en otros tantos incontables a lo largo de 17 años de entrega, lealtad y dedicación.

El día que anunciabas tu nuevo camino, la portada de un periódico leía “Final de una era” 17 temporadas, 695 partidos, 180 goles, 10 trofeos, UN STEVEN GERRARD. Una leyenda, un héroe, y esos son para siempre…

Una carta que nunca leerás como las miles más que salieron del corazón de todos esos a los que diste tanto, durante tantos años, ese primero de enero en el que la noticia no nos dejó dormir. Pero de cualquier forma, es así como desde el fondo de mi corazón necesito darte las gracias y desearte la mejor de las suertes, Steven, mi capitán

2 comentarios:

Vias Ferreas dijo...

Triste alguien que admiro. Compromiso lealtad Pasion. Tanto asi que no sería capaz de luchar contra su familia el liverpool f.c. el icono y el mejor jugador de todo los tiempos. No es igual cuando no estás en la cancha. Dios permita mucho de Steven y al equipo que vayas Estare pendiente de los partidos. Y obvio más pendiente del Liverpool. Saludos desde Venezuela.

Esto es Anfield dijo...

Gracias por tu comentario @Vias Ferreas