jueves, 24 de septiembre de 2015

La opinión sobre el #LFC 1-1 Carlisle United (3-2 pens): La aburrida monotonía de la oficina


La aburrida monotonía de la oficina




Por Javier Cordero (@Javi15195)

La vida sigue igual dentro del ambiente de incertidumbre que respira Anfield. El equipo dirigido por Brendan Rodgers no remonta el vuelo a nivel de resultados y mucho menos a nivel de juego. De hecho, no juega a al fútbol. Este deporte se practica en equipo, algo que a día de hoy queda lejos de las aspiraciones de los reds. En cada partido, los 11 jugadores reman hacia su propia dirección para salvar los muebles. No hay plan, no hay un objetivo coral. Esto, chicos, NO es un equipo.


Adam Bogdan en su primer partido como titular del Liverpool, fue el héroe del conjunto Red.

El Carlisle, equipo de League Two, era el rival para el Liverpool en esta ronda de la Capital One Cup. El partido se desarrollaba en Anfield, un escenario que siempre destacó por su fervor y calidez. Sin embargo, desde hace ya tiempo, el silencio baña sus gradas. Nadie entona nuestros cánticos, los córners ya no se celebran como un gol más y pocos aplauden las pocas jugadas que logran trenzar con éxito nuestros chicos. Durante este encuentro, solo puedo dejar plasmados comentarios sueltos, porque éstos no se adecúan con un funcionamiento global. No hay nada que rescatar del equipo, pero sí de algunos de sus jugadores. Todo queda en meras anécdotas. Brendan Rodgers decide y solo podemos juzgar lo que vemos en el césped. Y desde luego, a un servidor no le convencen sus decisiones y trata de buscar respuestas dentro de su limitado conocimiento del tema.


Danny Ings volvió a marcar, el delantero es todo pundonor y no dejarse nada dentro.

El entrenador irlandés lleva dos años sin encauzar al equipo. Todo club tiene una identidad de juego que le permite competir acorde a su nivel, sin embargo, nosotros no competimos. Los "plantamientos" son planos, como una explanada en medio del desierto. Sin vida, sin sentido, sin finalidad, sin coherencia. Rodgers entiende el fútbol a base de esquemas: 3-4-2-1, 4-3-3, 4-3-1-2, 4-2-3-1... Pero, ¿qué más da cómo se coloquen los jugadores si no tienen una guía previa para desempeñar sus funciones? A todo ello, se une la manía típica de cambiar futbolistas y ubicarlos fuera de posición. Si tengo un peine para dominar mi revoltoso flequillo, ¿para qué demonios voy a usar un cepillo de dientes?


Dejan Lovren parece que se lesionó de gravedad, al igual que Firmino, acabaron tocados el encuentro.

El equipo se fue a la deriva después de la marcha de Suárez, los desembolsos desmedidos tras ingresar el dinero de su venta y un entrenador totalmente indeciso para darle la frescura y el rumbo adecuado a su nueva plantilla. Todo ello repercutió la temporada pasada y está acusándolo durante el inicio de ésta. Volviendo al partido ante el Carlisle, toda jugada carecía de sentido global y son los matices individuales lo que llenan las siguientes líneas. Las llegadas de Moreno, la insistencia de Coutinho buscando la jugada mágica que acabe en gol, los buenos movimientos de Origi sin pelota, las carreras como pollo sin cabeza de Milner, el pundonor y el instinto asesino de Danny Ings, la eterna endeblez defensiva que adolece el equipo desde que Brendan está al cargo, los chuts sin alma para introducir el balón en el fondo de las mayas, la falta de luz en los metros finales para realizar una jugada de gol, las estériles circulaciones de pelota... Eso es el Liverpool. Un conjunto de situaciones aisladas que suceden constantemente en sus partidos. Otro día más dentro de la aburrida monotonía. Marcó Ings, el que nunca da un balón por perdido. Empató la defensa, con su enésimo falló de coordinación para evitar situaciones de gol por parte del rival y Bogdan acabó siendo el héroe al detener 3 lanzamientos de penalti.




3 comentarios:

Luis Ernesto Robles Alarcón dijo...

Buen análisis. La verdad al equipo no se le ve ni pies ni cabeza.

Tengo viendo los partidos del Liverpool desde hace poco tiempo, quizás 2011 ya de forma constante y desde que Kenny Dalglish manejaba al equipo no se le ve pasión al 11 once inicial.

La salida de Luis Suárez desnudó por completo al equipo, el uruguayo es toda pasión, toda lucha los 90 minutos, sufría cada balón que perdía o en cada jugada que fallaba se molestaba con él mismo, porque era una forma de vivir su fútbol y pocos jugadores le han aprendido. Ahora la salida de la leyenda Steven Gerard vino a terminar la pantalla de que Rodgers es un buen técnico para este equipo.

A mi punto de vista Rodgers perdió aquella liga 2013-2014 por su terquedad, quería ganarle al Chelsea cuando desde un inicio el planteamiento no era buscar los 3 puntos pues los Reds no eran los obligados a sacar los puntos, el empate era lo que se necesitaba y provocó un desorden en todas líneas.

Hoy, en 2015, su equipo no tiene lógica ni tiene pasión, que eso es lo peor! ante rivales por llamares chicos el equipo debería ir ganando en actitud pero ni siquiera eso pueden hacer al saltar a la cancha. No dudo que muchos jugadores la tengan, pero como conjunto no, porque así como se sufrió ante Ludogorets se sufre contra los de FA Cup, League Cup y se viene Europa League con un Sion, las siguientes rondas de Copas y las jornadas de la Premier.

Es desalentador ver a un equipo apático, pero entre esa apatía he visto a jugadores como Ibe, Can, Moreno, Coutinho y algunos otros que buscan respetar su playera, la historia del equipo y a los aficionados.

Esperemos que pronto cambie esta situación y al parecer la única forma de que pueda mejorar es que se vaya del equipo el Balotelli del banquillo... Brendan Rodgers.

Pol dijo...

No podría definirlo mejor. Este barco no se esta hundiendo, sino que ya hace tiempo (años) que se encuentra en el fondo del mar.

No jugamos a nada, bueno sí, jugamos a fútbol de manera pésima. No hay apenas nada postivo destacable.

Con esta directiva y este entrenador no vamos a ningún sitio.

Lo de ayer ya superó el límite de lo aguantable. Y Anfield es un sintoma más de que la gente está harta.

Parece un cementerio deade hace algún tiempo y esto no lo habia vivido y visto nunca.

Gabriel Collazo dijo...

Desde hace días he visto los jugadores que se han ido del equipo, viendo que no tienen lugar o simplemente BR no los coloca en su posición original, y al estar en otro equipo sacan es nivel de fútbol que llevan dentro, como el caso más fresco Ballo lleva 4 goles más de lo que llevaba a estas alturas la temporada pasada, me hace pensar ¿Son los jugadores o es el técnico? Cada partido cambia y cambia esquemas y con ello cambia posiciones a los jugadores, siempre con el empeño de dejar solo un punta y dejarle más responsabilidad de ataque a nuestros medios y ahí es cuando llegan los problemas lo vi en el partido contra los Hammer Coutinho se desmarcaba y al llegar al área rival no encontraba a quien darla porque obvio Benteke estaba más cubierto que un bunker entonces a que jugamos? A pelotazos? A que el partido lo resuelva nuestro mago? Solo esperar que alguno haga magia en sus pies. El equipo no tiene identidad y es triste ver como nuestro Liverpool no remonta vuelo.