jueves, 12 de mayo de 2016

Lovren, un ascenso merecido


El pilar de Zenica.
 



Por Javier Cordero (@Javi15195)

De la época de Benítez a esta parte, la degeneración del equipo ha sido pronunciada, especialmente en la parcela defensiva. Primero se fue Reina, luego Carragher dijo adiós a su carrera y Agger volvió a su país natal. Sustituir a este tipo de futbolistas no es sencillo, el recambio era obligado y se convirtió en un dolor de cabeza para la secretaría técnica. Así pues, el club se puso manos a la obra: en 2013, Sakho y Mignolet llegaron al club; al año siguiente y para jugar en Champions League, llegó Dejan Lovren. Una gran temporada en el Southampton y 20 millones de euros tuvieron la culpa de cambiar St Mary's por Anfield. El fichaje parecía estar bien estudiado: futbolista de 25 años, experiencia en Champions League con el Olympique de Lyon, conocedor de la Premier e internacional por su país.

Pero aquel Liverpool poco se parecía al de la temporada anterior. Para la 2014-15, la principal novedad táctica de Rodgers fue jugar con 3 centrales, vista la enorme dificultad del equipo para mantener la portería a cero. Dicha modificación abría más las puertas a Lovren, que podría disputar muchos minutos. La temporada terminó siendo decepcionante en términos individuales: resultó ser el foco de atención de los aficionados tras completar muy malas actuaciones, con errores capitales en la salida de balón y una permisividad excesiva a la hora de hacerse grande y fuerte en el área. Como Skrtel o Emre Can se adaptaron mejor a las circunstancias de jugar con tres atrás, Lovren iba en picado y eso le llevó a perder la titularidad frente a Sakho en varios encuentros.


Con Rodgers no se vio al mejor Lovren.

Pero el inicio de liga en agosto de 2015 le sentó muy bien. Mientras que Rodgers seguía en el banquillo y la dinámica del Liverpool no mejoraba, Lovren sacaba pecho y completaba varias actuaciones buenas, lejos del nivel mostrado por el resto de sus compañeros durante dicho periodo. El ex del Soton ganó confianza y determinación para esta campaña y dejó atrás muchos de sus fantasmas. Cuando peor iba, lavó su imagen sobre el.césped.


Confianza es la palabra que le ha dado Klopp al central.

No obstante, el ascenso de Lovren no queda ahí. Si la mejoría ya se notó en agosto, la llegada de Klopp le convirtió en.un cohete: solo podía mirar alto. Y es lo que hizo junto a sus compañeros: los agarró de la mano y los lanzó a la victoria. Tus atacantes juegan más centrados mentalmente sabiendo que tienes ciertas garantías en la retaguardia. Así, Dejan Lovren se ha erigido como el jefe de la parcela defensiva. El central en el que Klopp tiene depositada mucha fe. Protege la espalda de su compañero Kolo, ahoga al delantero para impedir que juegue cómodo y se ha hecho muy poderoso en los balones áereos, llegando a decidir una de las eliminatorias más excitantes que se recuerdan. Nadie puede olvidar a esos protagonistas secundarios que se transformaron en héroes: Solskjaer, Belletti, Sergio Ramos... Ahora no podremos olvidar a Lovren. No tras su gol al Borussia Dortmund, la carrera hacia el córner y esa explosión de rabia que parecía expulsar todos los demonios de los últimos veintidós meses. Se lo ha ganado: Dejan Lovren es el jefe de la zaga y el central más fiable de Klopp.


El gol ante el Borussia Dortmund es el premio a un gran trabajo.

1 comentario:

rasin pilev dijo...

Es eso que se comentó en este blog hace una semana más o menos. Una semana eres "Dios" y la siguiente un "paquete". Hay que darle tiempo a los jugadores a que se acoplen al equipo, al estilo de juego, a la ciudad. Lovren tiene una gran oportunidad de ser no el nuevo Carragher, pero si un Hyypia o un Agger. Le deseo lo mejor en el futuro, no se ha rendido y su perseverancia ha tenido recompensa.