miércoles, 7 de septiembre de 2011

Anfield Legends: Billy Liddell



El primer gran ídolo.





Por Stubbins. (@El_Stubbins)

Toda una vida deportiva concentrada en 23 años como Red, consagran a Billy Liddell como un auténtico mito del Liverpool del período anterior y posterior a la II Guerra Mundial. Era tal su relevancia entre los aficionados de la época, que muchos de ellos, empleando un ocurrente juego de palabras, cambiaban el nombre al club para llamarlo directamente "Liddellpool". Esa admiración no quedó solo en los aficionados que le vieron jugar en vivo desde las gradas del viejo Anfield. El boca a boca entre las generaciones más veteranas a las más noveles, permitió que Liddell fuese considerado por los supporters como el sexto jugador más importante de la historia del Liverpool en la encuesta pública denominada "100 players that shook The Kop" realizada por la web del club en el año 2006.


William Beveridge Liddell nació el 10 de enero de 1922 en Townhill, localidad escocesa cercana a Dunfermline. Fue el primer hijo de seis de una modestísmia familia minera que no en pocas ocasiones conocería la hambruna de los primeros compases del siglo XX. Con el objetivo de evitar las penurias, los padres de Liddell siempre inculcaron a su primogénito la necesidad de adquirir unos estudios que le sirviesen para evitar el duro trabajo en la mina. El joven Billy se decantó por la contabilidad, actividad laboral que llegó a combinar con su práctica futbolística.

Los inicios balonpédicos de Liddell los realizaría en Escocia en clubes locales. Mientras militaba en el Lochgelly Violet FC, el manager del Liverpool George Kay se interesó en el joven escocés tras escuchar la recomendación que le hiciera el por aquel entonces jugador del Liverpool Matt Busby, quien años más tarde se convertiría en mito de nuestro archirival Manchester United. Tras ofrecer a los padres del adolescente jugador, las garantías suficientes de que el joven Billy compaginaría el fútbol con sus estudios y prácticas contables, el 27 de julio de 1938, Billy Liddell se convertía en jugador del Liverpool FC en categoria juvenil.




Los legendarios Billy Liddell (izquierda) y Bob Paisley (derecha) coincidieron como jugadores en el Liverpool FC. Les escolta el portero Charlie Ashcroft (centro)


La carrera de Billy Liddell en el Liverpool no empezaría muy satisfactoriamente para el jugador en esas categorias inferiores. Inicialmente, una grave lesión sufrida en Blackburn estuvo a punto de provocarle una retirada prematura del fútbol. Posteriormente, el estallido de la II Guerra Mundial truncaba por completo la progresión del jugador escocés. La Football Association suspendería toda competición a nivel nacional desde la temporada 1939-40 y no se reemprendería hasta el año 1946. Sin embargo, si que se disputarían liguillas a nivel regional. Fue en esta serie de competiciones donde Billy Liddell debutaría con el primer equipo del Liverpool el 1 de enero de 1940 frente al Crewe Alexandra, consiguiendo anotar un gol a los dos minutos de entrar al terreno de juego.

Pero el conflicto bélico no pasaría desapercibido para Liddell que se presentó voluntario para ser admitido en la Royal Air Force. Dada su preparación académica y su talento para las matemáticas, Liddell fue reclutado como navegador aereo. Durante ese período, el extremo disputó un total de 152 partidos con el Liverpool anotando 82 goles. Pero sus constantes viajes con el ejercito británico, ofreció la oportunidad a Liddell de disputar varios partidos amistosos invitado por clubes como Chelsea y Cambridge Town. Aprovechando un curso militar ofrecido en Canadá, Liddell también disputaría varios partidos con el Toronto Scottish. Ya de regreso al Reino Unido, Liddell tendría la oportunidad de defender la camiseta de su club favorito durante su niñez. El Dunfermline Athletic.

A la finalización de las hostilidades bélicas, la FA reemprendería las competiciones a nivel nacional con la disputa de la FA Cup. Fue en esta competición donde Liddell debutaría de manera oficial con la camiseta del Liverpool. Fué en el partido de la 3ª ronda frente al Chester City el 5 de enero de 1946, logrando anotar un gol en la victoria red por 2-0. Ese partido sirvió para que otro mito del club debutara como jugador Red. Bob Paisley. La incompatibilidad de los deberes militares de Liddell en el período de post-guerra, impidió que el extremo escocés no disputara su primer partido de liga hasta la temporada 1946-47. Sería en la victoria del Liverpool frente al Chelsea por 7-4, donde Liddell anotaría en dos ocasiones.

Esa primera liga tras el parón bélico, sería conquistada por el Liverpool. Sería el primer título liguero del club de Anfield desde 1923. Liddell fue una pieza absolutamente clave en la consecución del título. No tanto por sus registros goleadores, llegó a marcar 7 goles en los 34 partidos disputados, pero si por las innumerables asistencias dadas a Albert Stubbins y Jack Balmer. Billy Liddell conseguiría además ser un jugador fijo de la selección escocesa. Donde llegó a disputar 28 partidos oficiales anotando 6 goles para la Tartan Army.


Sus actuaciones convirtieron a Liddell en el ídolo de la época.


Las dos siguiente temporadas el Liverpool no conseguiría repetir éxitos y obtuvo unas modestas clasificaciones finales. Tan solo la temporada 1949-50 sería destacable al disputar por primera vez en la historia del club una final de la FA Cup. Seria la primera aparición del Liverpool FC en el estadio de Wembley. La final la disputaron Arsenal y Liverpool ante 100.000 espectadores. Liddell disputaría el partido como titular pero no pudo impedir que el título viajara hacia Highbury por la victoria de los Gunners por 2-0. Aún así, la participación de Liddell fue determinante con la consecución de 2 goles vitales en las eliminatorias precedentes ante Everton y Blackpool.

Billy Liddell no fue ajeno a ofertas multimillonarias procedentes de Colombia que durante los primeros años 50 clubes como Millonarios de Bogotá ofertaban a los jugadores más destacados de la época, como fuera Alfredo Di Stefano. Liddell optó por rechazar esas ofertas y permanecer en el Liverpool donde estaba totalmente integrado personal y deportivamente. Eran los años precedentes al descenso de división del club de Anfield. Temporada tras temporada, el club obtenía peores resultados y finalmente la temporada 1953-54 se confirmarían los peores presagios y el Liverpool descendía a Second Division.

Pese al descenso y pese a tener ofertas de otros clubes para continuar en First Division, Liddell seguiría bajo la disciplina Red. A partir de ese momento, Liddell abandonó su clásica posición de extremo para ocupar la de ariete. Ese año anotaría 30 goles en 40 partidos. Pocas alegrias colectivas produjo ese negro período, pero entre las excepciones, la victoria por 0-4 frente al Everton en la 4ª ronda de la FA Cup ante un Goodison Park abarrotado con 72.000 espectadores. El Liverpool finalizaría esa temporada clasificado en la 11ª posición de la Second Division. La peor de sus clasificaciones hasta la fecha.

Las siguientes temporadas el Liverpool mejoraría resultados llegando a rozar la promoción a First Division. Liddell por su parte continuaba con sus espectaculares registros goleadores y batiendo records como jugador que más veces había vestido la camiseta Red. Al llegar la temporada 1958-59 las condiciones físicas de Liddell ya no le permitían aguantar el ritmo de los partidos y poco a poco fue perdiendo peso específico en el equipo, llegando a formar parte del equipo reservas en varias ocasiones. Coincidiendo con la ausencia de Liddell, el Liverpool empezó a cosechar malos resultados, hecho que ocasionó el cese del técnico Phil Taylor a mitad de la temporada 1959-60. Le reemplazaría un técnico que abriría las páginas más brillantes del club. Bill Shankly.




Liddell disputaría 534 partidos oficiales con el Liverpool, anotando 228 goles. Batiendo todos los récords del club hasta entonces.


Bill Shankly consideraba a Billy Liddell como un auténtico fenómeno, aunque dadas las condiciones físicas del jugador, Shankly se decantó por dar la titularidad en la punta de ataque a un joven llamado Roger Hunt. Aún así, Shankly brindó a Liddell la oportunidad de despedirse como jugador del Liverpool en el partido frente al Southampton el 31 de agosto de 1960. De esa manera, Liddell dejaba el récord de apariencias en liga con la camiseta Red en 492 partidos. Pero además, se convertía en el jugador más viejo en disputar un partido del Liverpool con 38 años y 224 dias, récord que batiría Kenny Dalglish en el último partido de la temporada 1989-90.

Todavía en la actualidad, Liddell conserva el cuarto puesto como máximo goleador histórico del club con 228 goles tras Ian Rush (346), Roger Hunt (286) y Gordon Hodgson (241). Además de ser el jugador de mayor edad de marcar un gol para el Liverpool, con 38 años y 55 dias. Pese a la retirada del primer equipo y no poder vivir directamente el ascenso a First Division la temporada 1961-62, Liddell continuaría disputando partidos con el equipo reserva. Su última aparición como jugador del Liverpool, del equipo B en este caso, se fecharía el 29 de abril de 1961 frente al Blackburn Rovers.

Una vez retirado de la práctica futbolística, Liddell se estableció con su mujer y sus hijos gemelos en Liverpool, dedicando su tiempo a actividades de voluntariado, además de disponer de una columna en el Liverpool Echo donde analizaba la actualidad futbolística.

El año 1990 a Billy Liddell se le diagnosticaba la enfermedad de Parkinson, hecho por el cual, fue obligado por su propia mujer a abandonar cualquier actividad pública. Con la enfermedad ya muy avanzada, Liddell fue internado en una residencia donde encontraría la muerte el 3 de julio del 2001.

3 comentarios:

Luis JFT96 dijo...

Menudo luchador, parece que todo se le puso en contra para poder triunfar, y aún así él lo consiguió.

Excelente post, Stu!

FRAN dijo...

Que gran post.

Jorge-George Olmos dijo...

Que lujazo de post.