viernes, 21 de agosto de 2015

El rompecabezas de Rodgers (II): centrocampistas centrales




El motor del Liverpool





Por Javier Cordero (@Javi15195)

En la segunda entrega del rompecabezas de Rodgers, analizaremos a los jugadores que componen la medular y su complementariedad para tratar de averiguar cuál podría ser la mejor opción para la temporada 2015-2016. En dicha parcela también ha habido novedades y el equipo mostrará una nueva cara para competir por el acceso a la siguiente edición de la Champions League.

La secretaría técnica de los reds se vio obligado a mover ficha tras la dolorosa marcha de Steven Gerrard, por lo que peinó el mercado y consiguió como agente libre a James Milner. El veterano centrocampista inglés tiene a sus espaldas una larga experiencia laboral en la Premier League, en las filas de varios clubes y llega para sumar carácter y fútbol a partes iguales. A parte de mostrar mucha personalidad en el verde, su aportación de trabajo y recorrido en la zona ancha no pasó desapercibida y Brendan Rodgers decidió contratar sus servicios. El ex del Manchester City ha sido utilizado como un volante que aúna trabajo defensivo, llegada desde la segunda línea, un buen golpeo de balón y una técnica algo más que aceptable para el arte del pase. No obstante, no suma demasiada variabilidad al mediocampo del Liverpool y tampoco mejora en calidad a los jugadores que ya había en el equipo la pasada campaña. Su llegada a Anfield se veía con buenos ojos para ser una pieza de recambio, un jugador que permitiese dar descanso a otros futbolistas y así tener un fondo de armario con mayor garantías. No obstante, el mánager ha utilizado mucho al inglés en la pretemporada como interior izquierdo, algo que nos puede dar pistas de cara al inicio de la Premier. Su aportación en banda sería más necesaria en contextos donde el equipo deba dar un paso atrás. En prestaciones defensivas, mejora a los jugadores que suelen partir de los costados: Lallana, Ibe, Markovic... A pesar de ellos parece que el jugador y el propio Rodgers están por la labor de ubicarle como interior, así que tocará esperar para ver si tiene utilidad cuando se presente la ocasión. En cualquier caso,  Milner podría tener más importancia de la que debiera, pues no aporta demasiadas cualidades distintas con respecto a algunos de los próximos protagonistas: Emre Can y Jordan Henderson.



 Milner podría ser una pieza demasiado importante para la próxima temporada

El alemán Emre Can resultó ser una de las noticias positivas de la última campaña del Liverpool. El joven germano formó como defensa central de derecho en la línea de 3 que ubicó Rodgers para ganar empaque en la retaguardia. Su increíble potencia física unida a una técnica notable descubrieron a un jugador que terminó siendo indispensable en las alineaciones del equipo. Para la temporada que se avecina, Can volverá a su sitio natural: el mediocampo. Allí, debe ser un hombre importante tanto en el aspecto defensivo como el ofensivo. Para poder equilibrar ambas cualidades, su posición debe alejarse de la defensa. Como mediocentro por delante de los defensores, sería un buen parche para la salida de balón y las recuperaciones, pero estaría minimizando uno de los puntos clave de su juego: la llegada a posiciones de finalización. Se trata de un futbolista con una gran llegada tanto en carrera como conduciendo la pelota. Sus arrancadas con el balón controlado permiten ganar muchos metros a su equipo y a la hora de dar el pase elige con criterio. Además, tiene un gran chut desde media distancia, lo que le haría ser un peligro para los rivales que no cierren bien la frontal del área. Por ello, su posición ideal sería la de interior. Un centrocampista box to box con capacidad para cubrir grandes distancias en el juego. Por un lado, podría hacer gala de sus conducciones y llegadas y por otro, mostrar su buena capacidad para robar en campo rival. Perdiéndola arriba, hace uso de su gran capacidad para la presión al rival y suele arrebañar muchos balones cerca de las zonas de remate, algo muy beneficioso para buscar el gol. El bagaje de su aportación a niveles técnicos, tácticos y físicos es buenísimo para un chico de tan solo 21 años. Su labor en el medio del campo será más que necesaria para el equipo.


El desempeño de Can en el mediocampo será muy importante para el equipo

Por otro lado, tenemos al indiscutible: Jordan Henderson. Desde que llegó a las orillas del Merseyside, el muchacho de Sunderland es una pieza capital del engranaje red, llegando incluso a la capitanía del club tras la marcha de Gerrard. Durante las tres temporadas que Brendan Rodgers lleva al frente del equipo, Henderson es sin ninguna duda uno de los hombres (sino el que más) con mayor número de participaciones en la alineación del técnico norirlandés. Su evolución ha sido asombrosa, puesto que se ha convertido en un centrocampista muy completo tanto a la hora de ocupar varias posiciones y roles como desempeñando distintos trabajos. Su aportación defensiva es buena: sabe posicionarse, hacer entradas para recuperar la pelota y salir de su zona para presionar al contrincante. En ataque, su abanico de recursos técnicos es destacable: no es un regateador pero sabe guardar la posesión con taconazos y otros toques mágicos. Además, a la hora de crear juego, es un hombre clave. Su pase es milimétrico y domina varios rangos: envíos para romper líneas rivales, cambios de orientación, último pase... A ello podemos sumarle un golpeo de pelota magnífico, un aval cuando sube al ataque y a la hora de lanzar balones parados. El mediocampo del Liverpool y Jordan Henderson son un matrimonio inquebrantable.


Su fútbol y su personalidad en el césped hacen más que indiscutible a Jordan Henderson

Por otro lado, encontramos los casos de Joe Allen y Lucas Leiva. En el caso Allen, su rendimiento ha sido correcto desde que llegara a Anfield. El cénit de su fútbol llegó en el último mes y medio de aquella temporada 2013-2014. Nunca fue un jugador de vital importancia en los planes del equipo, pero ha sabido dar un paso adelante y ha aportado cualidades interesantes. La principal habilidad que ha desempeñado en sus partidos ha sido la técnica con el balón en los pies. No es un virtuoso de la filigrana y del regate, pero sí que es un buen aliciente a la hora de distribuir la pelota. Sabe girarse, esconderla bajo su menudo cuerpo y elegir el receptor adecuado; todo ello a un buen ritmo y eligiendo pases de distintas distancias y características. Si bien su aporte defensivo es algo deficiente, debe ser un recurso para abrir a equipos que se encierran en su mitad de campo. Su velocidad y técnica en el pase, a lo que en ocasiones suma cierta llegada, es el plus que posee el equipo cuando quiera hacerse dueño del balón.


Lucas Leiva y Joe Allen, dos piezas distintas, pero importantes.

En cuanto a Lucas Leiva, su calvario con las lesiones ha sido un verdadero hándicap desde que llegase al Liverpool hace ya 8 años. Deslumbró a propios y extraños por el año 2011, cuando se convirtió en un elemento importante de Kenny Dalglish. Un jugador con una técnica buenísima en las entradas y que cuando disponía del cuero hacía algo más que no perderla. Incluso dejaba algún detalle técnico que agradaba a la vista. No obstante, su endeblez física siembra dudas en cuanto a su continuidad. Por el momento, parece que el club no busca sustituto y eso podría preocupar, ya que el resto de centrocampistas podrían ocupar su puesto no siendo éste su ubicación natural. Leiva es el único mediocentro puro de la plantilla y no posee recambio. El inventor Rodgers podría trazar algún plan, pero le cuesta mucho equilibrar al equipo en defensa y ataque.


A priori, hay 4 jugadores luchando por 2 puestos, mientras que Lucas Leiva es la especie en extinción de la plantilla. En cuanto a cualidades, en número, el equipo puede quedarse algo corto si el 4-3-3 florece y queda como el esquema base. Aunque claro, Rodgers es flexible a la hora de trazar dibujos y podríamos ver doble pivote en más de una ocasión. Bajo mi humilde opinión, falta algo en esta medular y podemos sufrir en algún momento de la temporada. Algún jugador minimizará su fútbol para sustituir al pivote brasileño. El míster debe buscar equilibrio. Por ahí empieza el camino para volver a ser un equipo competitivo ante los grandes retos.