miércoles, 16 de septiembre de 2015

Un maestro de escuela que llevó al Liverpool a ganar títulos.


Houllier, un maestro de escuela que llevó al Liverpool a ganar títulos.



Por George Olmos (@george_olmos)

Como Robin Williams en aquella gran película de Peter Weir y con un guion espectacular de Tom Schulman, pues podíamos comenzar así este texto para ponerle apuntes de poesía épica. Pues sustituimos a Robin Williams, pongamos un profesor francés de Lille, más detalladamente, y sólo imagínense un descanso en Dortmund, estaría bien que se hubieran puesto todos en pie y le hubieran dicho a Gerard Houllier, “¡Oh, Capitán! ¡Mi Capitán!”.

En aquel cuarto con olor a cuero, grasa para los balones y con barro, allí estuvo Houllier, que fuera en su época uno de los inquilinos de aquel mítico Boot Room que tuvo como grandes personas allí dentro como Shankly, Paisley, Ronnie Moran o Roy Evans, en aquel santuario estuvo el bueno de Houllier desde 1998 hasta 2004 fue quien dirigió a los Reds.

Houllier no fue red al llegar, como muchos otros, su amor por los colores de Anfield vienen de años atrás. El técnico francés era maestro de esa lengua romance en una escuela del Alsop School, un barrio muy humilde del Merseyside, donde llegó tras pedir completar sus estudios en la Universidad de Lyon con un año a la orilla del Mersey. Pues Houllier tuvo la oportunidad de ir a ver al conjunto dirigido por Shankly en 1969 al templo, Anfield le esperaba con un partido de aquella trituradora de contrincantes, el Dundalk escocés se iba con un saco de goles 10-0, justo en un día como hoy, Houllier y sus acompañantes se quedaron boque abiertos a los que allí estaban. Gerard que ya era aficionado del conjunto red cuando pasaba aquellas tardes en su Lyon natal, aquel partido le quito las dudas, si las había aún “Desde aquel día mi corazón siempre fui red”.

Años después Houllier recordaba aquel día de septiembre de 1969, en el que entró en The Kop con su amigo Patrice Bergues: "Supongo que fui al partido con Patrice ese día fue un toque del destino. Patrice había venido a pasar unos días conmigo porque yo estaba aquí por mi propia cuenta, por lo que decidimos ir a ver al Liverpool que jugaba contra el Dundalk. Lo que más me impresionó primero de todo fue el ambiente en el estadio. Estábamos en The Kop, y fue fantástico ver el incondicional apoyo de los aficionados. También me impresionó la energía que hubo en el partido, y la resistencia de los jugadores. Creo que 15 minutos antes del final del partido el marcador era de 8-0 y todavía Liverpool fue en busca más goles. De hecho, el marcador en el primer tiempo fue de 5-0. En Francia, si tu vas 5-0 arriba en el primer tiempo el partido ha terminado en el sentido de que no se intenta aumentar el marcador. No es como en Inglaterra" 


El conjunto escocés fue apabullado por el Liverpool, partido que vio nuestro Houllier. 

No siguió en las islas y volvió a su Francia natal, aquel amante de Proust siguió siendo profesor, pero en ese momento comenzaba su carrera hacía Anfield, sus clases las compaginaba con el titulo de entrenador. El equipo de Nœux-les-Mines o "Les Mines" sería su primer medalla en el fútbol, ascendiéndolo de la quinta división a la segunda división, los resultados no pasaron desapercibidos para los grandes del fútbol francés, tras pasar por los grandes de la Ligue 1 y por la selección francesa, le llegó la oportunidad, su Liverpool llamaba a la puerta del técnico de francés.


Como técnico de "Les Mines" consiguió que se pusiera en el panorama futbolistico. 

Su puesto fue como segundo de Roy Evans, tras ser director deportivo del equipo, se pensó en él como ayudante de Evans, poco duro aquella dupla, se hizo difícil aquel tándem y Roy fue apartado y por consiguiente Gerardr Houllier, obtenía esa oportunidad que tanto soñó cada tarde mirando la ventana de aquella habitación de  Thérouanne, cogía las riendas del Liverpool. En noviembre de 1998 el Liverpool se ponía a por a las ordenes del francés.


Una dupla que no consiguió llegar a donde querían, Houllier comenzó su camino en solitario y a cosechar títulos en Anfield tras aquella etapa.

Houllier se gano el corazón de los reds, ese corazón que tantos disgustos le dio, pero que su amigo Phil Thompson fue un buen hombro en el que apoyarse. Aunque su juego no fue vistoso y genero dudas, más algunos encontronazos con prensa y afición, dejó los títulos (1, Fa Cup, 2 Copas de la Liega, 1 Community Shield, 1 Uefa y 1 Supercopa de Europa), pero algo más importante que los títulos, hizo debutar a un tal Steven Gerrard. “Yo iba buscando alguien para la banda derecha y Steve Heighway me dijo que tenía un chico en los sub-19 y allí fui a verlo. Después de cinco minutos me di cuenta del chico que estábamos hablando y que cabría en la posición que yo quería”.


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