viernes, 20 de noviembre de 2015

La firma invitada: @blasradio "UN CLÁSICO... INGLÉS"


UN CLÁSICO... INGLÉS.




Por Carlos Sánchez Blas (@blasradio)

Le hemos pedido a un citizen como es Carlos Sánchez Blas que nos hable de un encuentro que se ha convertido en un clásico en los últimos años, la llegada a la elite de como llamaba Fergie “Los vecinos ruidosos”, ha conseguido que este partido ya no se le mire como uno más, sino un encuentro ante un equipo que lucha todos los años por el cetro del fútbol inglés.

Este sábado se juega un partido que polarizará atenciones, sueños, nervios, euforias, cabreos, cervezas, discusiones, rabias, gritos, gintonics y decenas de cosas más. Un partido que no solamente será seguido en el país que lo alberga, sino en cientos de naciones de todos los continentes. Asia se acostará con este partido, América amanecerá con este partido, Australia trasnochará con este partido. Será visto desde un hotel de lujo ubicado en Nueva York y quizás desde un campamento de refugiados en Jordania gracias a las antenas y el ingenio. Pero ese partido será completamente ignorado por 2 aficiones que a esa misma hora estarán latiendo por otro gran choque. El primero es, claro, el Real Madrid – Barcelona. El segundo es, por supuesto, el Manchester City – Liverpool.



Es un casi derbi. Manchester y Liverpool están separados por apenas 40 minutos de transporte. Dos ciudades tan unidas que desde los aeropuertos de Liverpool y Manchester hay autobuses específicos que te dejan en el centro de la otra ciudad. 2 ciudades futboleras. 2 ciudades que sin fútbol serían infinitamente más aburridas. El City – Liverpool es un partido que mola, que tiene una vasta tradición y que, curiosamente, pocas veces ha estado marcado por el equilibrio de fuerzas. 

Tenemos que remontarnos a finales de los 60-principios de los 70 para encontrar 2 escuadras parejas. Por aquel entonces hasta se alternaban los títulos domésticos. Colin Bell y Kevin Keagan lideraban 2 equipos muy competitivos. Pero fue una excepción. Antes y después de aquello el Liverpool siempre se mostró infinitamente mejor, razón de peso para explicar porque éste que escribe siempre tuvo devoción por el Manchester City… perdedor.



El escenario ha cambiado. Los citizens son superiores, y esta temporada me atrevería  a añadir a esa superioridad la etiqueta de “infinitamente”. Siento devoción por Kloop, una elección colosal de los reds para el medio y largo plazo. Pero como es lógico a estas alturas el alemán sigue tocando teclas, buscando la mejor combinación con una plantilla que estoy convencido va a remover durante el verano de 2016. Pellegrini ha sobrevivido (está sobreviviendo) mucho tiempo sin Agüero y sin Silva, de largo los dos mejores actores del equipo… y posiblemente de toda la Premier League.

Ya no necesita jugar bonito para ganar, ni siquiera necesita jugar bien porque atesora tal superávit de talento que muchas veces los partidos caen solos. Hart salva más que yerra, Otamendi crece y ya comienza a mandar en la línea de 4, Kolarov está en su mejor momento desde que llegó a Inglaterra, Fernandinho exhibe por fin su comodidad y De Bruyne es un “pepino” de jugador. Y todo lo demás, un arsenal de dimensiones bíblicas. Pronostico una victoria blue y un doblete de Sterling. Sí, vosotros sabéis que estas cosas pasan.