lunes, 28 de marzo de 2016

Y Ferenc Puskás vino a jugar a Liverpool


El día que el gran Pancho Puskás vino a jugar con Billy Liddell.



Por George Olmos (@george_olmos)

Corría el año 1967, Liverpool es una ciudad que cuida a sus habitantes y en aquellos años en el que la ciudad se desperezaba y luchaba por salir, en un tiempo en el que los Fab Four ya comenzaban a dejar el nombre de la ciudad en todo lo alto, al igual que los dos conjuntos del Mersey, allí se dio uno de los momentos del fútbol mundial. Bankfield House hizo un partido benéfico para recaudar fondos para adolescentes, ancianos y demás personas que necesitaban su ayuda, para poder seguir adelante en su lucha organizó eventos para pagar y en aquel 1967 decidió hacer un partido, buscó a los mejores y uno de ellos era Puskas.

En el campo del South Liverpool FC, ahora la estación de trenes de South Parkway, fue donde se disputó dicho encuentro. Rápidamente se pusieron manos a la obra y comenzaron a llamar a jugadores recientemente retirados y grandes figuras en ese momento. Malcom Allison, más conocido como el “Big Mal” y uno de las grandes figuras del West Ham, accedió a jugar dicho encuentro,  el gran Billy Liddell también se comprometió a jugar en otro de los equipos y además comandarlo con un gran John Charles. Pero Brian Taylor que era el director de aquel Bankfield House, quería tener a los mejores, por eso no reparó en imaginar y pidió que uno de ellos fuera el gran Pelé “Pelé era uno de los mejores jugadores del mundo y era la guinda” decía Taylor entonces “Pero escribí al presidente de su club [el Santos] y una semana más tarde recibí su respuesta. “Estimado Sr. Taylor, gracias por el alto honor de invitar a nuestro Edson Arantes do Nascimento para su partido benéfico. Por desgracia, lo necesitamos para nuestros partidos de Liga”.

En aquellos momentos Pelé estaba en lo más alto de su carrera futbolística con tan sólo 26 años y estaba en el Santos que dominaba el fútbol sudamericano, además de que viajar en aquellos años y más desde Sao Paulo, era un quebradero de cabeza ya que se tardaba varios días de viaje hasta Liverpool. En ese momento Taylor pensó en mandar un telegrama al Real Madrid, sin muchas esperanzas obtener respuesta, pero soñar era gratis,  y decidió preguntar si Ferenc Puskás estaría disponible para dicho partido. La estrella húngara estaba dejando sus últimos detalles de su clase con sus 40 años, después de haber estado entre los mejores goleadores del mundo y en un equipo que había ganado Copas de Europa y dejado un sello en la vieja europa. Taylor recibió su respuesta en forma de telegrama, era escueta, pero muy feliz para Taylor, esa nota decía “Lo único que espero es que me envíen el billete de avión”. Ferenc Puskás, uno de los más grandes llegaría para jugar a Liverpool.


El programa de aquel gran día para Holly Park.

Taylor, le envió el billete de avión y se fue a Heathrow para encontrarse con Puskás, para desde allí coger otro vuelo con dirección a la ciudad del Mersey, donde la estrella del Real Madrid fue recibido por Billy Liddell además del alcalde de Liverpool y el director del aeropuerto de Liverpool, que sería después llamado John Lennon que en aquellos años estaba volviendo locos al mundo de la música. La llegada de Pancho al aeropuerto fue la de un jefe de estado, el  director del aeropuerto de Liverpool le agasajo con champán y le proclamo el cliente 500.000 del aeropuerto de la ciudad del Mersey “El hombre conocido como como el comandante galopante (ya que estuvo en el Kispest, equipo del ejercito donde Puskás se convirtió en comandante, de ahí el apodo) venía de unos días grises, ganador 84 veces internacional y ayudando al Real Madrid a obtener el monopolio en el fútbol europeo” decía el Liverpool Echo. En el mismo texto se entrevistaba al gran “Cañoncito Pum”, como se le conocía,  en donde se le preguntaba por su estado de forma, ya con una prominente barriga, que aun así no le quitaba ni un ápice de su fuerza con su pierna izquierda “No tengo planes especiales de entrenamiento. Me mantengo en forma con bastante facilidad. No tengo ninguna intención a retirarme todavía”. Aunque después de aquel partido no volvió a darle al balón en el campo, se retiró y decidió dar su salto a los banquillos. 


Puskas fue recibido en Liverpool como un jefe de estado, allí el acompañó Billy Liddell

La aparición de Puskás en Liverpool hizo a la ciudad ser un hervidero de gente con ganas de ver al gran jugador húngaro, durante un par de días Ferenc hizo pocas apariciones publicas, la empresa Dunlop le proporciono un coche con su chófer, a cambio de visitar la fabrica de Speke. Taylor recuerda como fueron uno de esos días “La noche de antes del partido estuvimos entretenidos  durante la cena en el Adelphi Hotel” dijo  Taylor “conseguimos a una persona universitaria, que hizo de intérprete. Puskás decía que le hubiera encantado traer algunos souvenirs del Real Madrid para el centro comunitario – Bankfield House – Al día siguiente cuando él salió con su coche dirección al campo me entregó un paquete lleno de insignias y otros souvenirs del club, no podía creer que él lo hubiera conseguido. Pero después que le deje por la noche en el hotel, él llamó al club. Alguien lo puso en un avión dirección a Londres y allí se lo trasladaron a Liverpool, mando un coche que fuera rápido a buscarlo y lo llevara lo más rápido posible al Adelphi. Así que llegó y nos lo entregó”.

La presencia de Puskás en el partido generó una gran expectación, unas 10.000 personas estaban en el campo del Holly Park, lleno total, se dice que hubo gente que se quedó sin poder entrar a la cita. El Liverpool Echo dice que Puskás ante tal avalancha tuvo que esquivar varias hordas de caza autógrafos en busca de la firma del delantero húngaro. 



Los nombres de Puskás y de Liddell fueron al final los únicos en figurar en los carteles del partido, tal era las grandes ganas que querían verle que cuando saltó al campo las personas que allí estaban le recibieron con una atronadora ovación, como también al gigante John Charles “Cuando entró Puskás se lo reconocieron de inmediato y le dieron su afecto. Fue agradable ver está reunión. Fueron los dos grandes de todos los tiempos” decía Taylor, que también se refería al gran jugador galés.

El 8 de mayo de 1967, fue un día nefasto para la ciudad del Merseyside (Gerry and the Pacemakers se separaban) pero a la vez una gran día por el gran partido, el XI de Liddell vencía al de Puskas XI por 5-3, el gran Ferenc tuvo el honor de marcar todos los goles de su equipo, hasta como dijo el Echo con su magnifico disparo “banana shot”. 


Puskás ya había jugado algún memorial más en Inglaterra, como el de Stanley Matthews, ahí acompañado de Alfredo Di Stefano.

Pancho Puskás, como le conocían cariñosamente en su equipo, acepto aquella invitación, cuando muchos no lo hubieran hecho, para dar un empujón a la Bankfield House. Pero le dejo a Taylor con el poder organizar otro partido, está vez con Alfredo Di Stefano “Estuvo de acuerdo con venir, pero recibimos un segundo telegrama cerca del día del partido en el que dijo que no podía” dijo Taylor “Estaba un poco triste porque anunciamos el partido en Liverpool con dos equipos de grandes estrellas, pero ninguno coincidía 48 horas antes del partido. Así que conseguí un avión, me fui a Londres, tomé un segundo avión dirección Madrid conseguí un taxi, me fui a su casa. Tuve un problema era que no capaz de hablar en español y él no era capaz de hablar en inglés. Trato de explicarme, pero para ser honesto no tengo ni idea hasta el día de hoy de lo que me dijo. Luego me llevo en coche hasta el estadio del Real Madrid y pidió al personal de allí que averiguara si uno de los jugadores podría remplazarle. El único que podría hacerlo era un jugador del filial, era un montón de dinero para poder llevarlo, así que cortésmente decline la oferta e hice mi camino de vuelta, sólo”. 


Taylor intentó más tarde conseguir que fuera Alfredo Di Stefano, no tuvo éxito como con Puskás.

Lo que hubiera sido una dupla Liddell-Puskás los dos en su mejor forma, no habría dinero en el mundo para haberlo pagado, pero de sueños también se vive y en 1967 ocurrió aunque fuera en un amistoso.




3 comentarios:

rasin pilev dijo...

Muy interesante este post. La verdad es que cada vez que leo este blog aprendo algo nuevo sobre la historia de mi equipo, materia en la que reconozco que estoy muy perdido. Buen post, mis felicitaciones

Jorge-George Olmos dijo...

Muchas gracias Rasin por tus palabras y por siempre dejar un comentario ;)

rasin pilev dijo...

Jorge, nunca caminaréis sólos. Este blog es muy bueno, siempre contando anécdotas e historias de los reds. Debéis estar orgullosos del trabajo que habéis estado haciendo todos los integrantes.