viernes, 26 de mayo de 2017

40 años de la primera copa de Europa del Liverpool



Un sueño eterno que se hizo realidad.




Por George Olmos (@george_olmos)


Este año se cumplen cuarenta años de la primera vez que George Lucas se puso delante de una cámara y se le ocurrió que Star Wars sería una gran película y de la primera Copa de Europa ganada por los Reds, un camino que no fue fácil con una generación que comenzó Shankly y la hizo que fuera inmortal Paisley. El rival fue un gran conocido, el Borussia Mönchegladbach. Dicen que la ciudad del amor es Paris, pero para los Reds el amor por la Copa de Europa surgió en Roma. 

Los Reds tuvieron que levantarse de una derrota que dolió, la final de la FA Cup a manos del  Manchester United, Paisley supo levantar al equipo tras aquella derrota.

El camino al sueño.

Los Reds viajaron a Irlanda para enfrentarse al Crusaders FC, el campeón irlandés no fue problema para el equipo de Paisley que no puso mucha oposición y tras vencer en Anfield por 5-0 (del minuto 81 al 90 marcaron 4 goles) en tierras irlandesas ganaron por 0-2. 

El siguiente paso fue el más duro, pero no porque fuera un equipo difícil, sino por el partido de ida ante los turcos del Trabzonspor, algo que recordaba Ray Clemence así: "Trabzonspor en 1977 fue el peor viaje europeo. El terreno de juego tenía rocas por todas partes. El hotel era horrible, nos despertó el ruido de los animales de granja a las 5 a.m., la comida era terrible y perdimos 1-0".



Tras pasar una noche en Estambul tuvieron que volar hacía un sitio que no era un lugar muy idílico,  Phil Thompson lo explica: “Era un poco como un pequeño conjunto de chabolas, algo que tu podías ver en “Casablanca”. Subimos un poco por unas carreteras al hotel, era algo horrible”. Las camas eran pequeñas, hasta un jugador bajó a recepción para decir que no entraba en las camas, sus piernas colgaban, pero en el campo no fue nada mejor, tan sólo había 8 asientos para 15 o 16 jugadores que viajaban. Pero el Liverpool se deshizo de los turcos en tan sólo 20 minutos con tres goles y directos a los cuartos de final.

El siguiente rival sería un duro competidor y dicen que fue el punto de inflexión para los Reds, los franceses del Saint-Étienne que tras imponerse por 1-0 en la ida se encontrarían con la noche de “Supersub” y con un 3-1 en la vuelta. Todo lo contrario fue las semifinales ante los suizos del Zurich FC que con un 6-1 en total dejaban el camino para la final de Roma.

Un vínculo eterno con la ciudad eterna.

Roma la ciudad eterna se vestía por primera vez a recibir al equipo Red, años después sería siempre un vínculo eterno, ya que con aquella final ganada en 1984 haría que la ciudad capitalina fuera el jardín de recreo de los Reds.


Los kopites viajaron en autobuses, trenes y como pudieron a la ciudad italiana.

Ahora nos parece fácil y “sencillo” viajar a una final de Champions o Europa League, pero pónganse en la tesitura de hace 40 años. Pocos vuelos y caros, por lo que los kopites que quisieron ver a su equipo levantar por primera vez dicho trofeo, peregrinaron desde días antes. Además, hay que sumarle que muchos de ellos se encontraron con una huelga ferroviaria en Francia, por lo que la vuelta al mundo en ochenta días de Phileas Fogg se quedó corta para ellos y debieron viajar por Bélgica, Suiza, Alemania e Italia.


Dicen que cuando al mediodía del día anterior el calor hacía estragos entre los Reds, llegaban a la ciudad eterna y cuando entraron dieron la mayor de las bienvenidas:

We're on our way to Roma (Estámos camino de Roma)
On the 25th of May (El 25 de Mayo)
All the Kopites will be singing (Todos los Kopites estarán cantando)
Vatican bells they will be ringing (Las campanas del Vaticano sonarán)
Liverpool boys they will be drinking (Los Liverpool boys estarán bebiendo)
When we win the European Cup (Cuando ganemos la Copa de Europa)

Se estima que más de 30.000 seguidores del Liverpool habían conseguido de mil maneras distintas llegar a Roma y poder colocar sus banners, calentar sus gargantas con cerveza, vino y, por supuesto, con canticos para sus jugadores como "HERE WE GO GATHERING CUPS IN MAY”, “PAISLEYS PANZER DIVISION”, una que me encanta “Tommy Smith is prettier than Sophia Loren” y el ya mítico “JOEY ATE THE FROGS LEGS - MADE THE SWISS ROLL - NOW HE'S MUNCHIN' GLADBACHS". Cuando entraron al anfiteatro romano, el Estadio Olímpico, las caras de los jugadores al ver todo lo que los hinchas que habían hecho les hizo saber que el jugador número doce no les iba a dejar solos.


Terry McDermott  “Cuando vimos a 35.000 de nuestros fans en la capital italiana. Sólo sabíamos que no podíamos defraudarlos” 

El partido fue una lucha de dos estrategas que se conocían de aquella final de UEFA de 1973, Lattek y Paisley, dos mentes privilegiadas que darían grandes noches a sus respectivos conjuntos. Esta vez el Borussia Mönchegladbach quería ser el Rey, pero se quedó sin trono. 

Paisley dejó en el banquillo al gran hombre milagro, David Fairclough, aquel que había dado con su gol al Saint-Étienne el paso a un título europeo, su puesto lo ocupó Ian Callaghan en ese 4-4-2. 

Jimmy Case contaba hace un tiempo a Anfield Warp lo que Bob Paisley les dijo al principio del partido, una frase para recordar siempre "La última vez que estuve aquí, en Roma, yo estaba en un tanque liberando este sitio. Ganamos a los alemanes entonces, vamos a ganarles esta noche, vamos a ello"

Emlyn Hughes “Recuerdo que antes del partido pensé: “Dios mío estamos de vuelta en Liverpool".

Este sería el último partido como Red de Kevin Keegan y lo dio todo y le dieron todo, su marcador Berti Vogts  le hizo un marcaje al hombre que le dejó alguna secuela después del partido, aun así el alemán sufrió con todos los cambios de ritmo que le hizo el inglés. Keegan volvió loco al defensor del Borussia, que algunos veían como el sucesor de Beckenbauer y que años después lo fue en los banquillos.   


El marcaje a Keegan fue duro, era el jugador diferente y la magia en aquel Liverpool

En el minuto 27 un balón robado por Ian Callaghan, al que colocó Paisley en el medio,  lo hacía llegar a Steve Heighway que hacía una de sus jugadas locas, un zigzag y cedió el balón a Terry McDermott que no falló tal magnífica jugada. En ese momento estalló la grada, los kopites vivieron una locura, no paraban de gritar ese gol y en las gargantas Reds se empezó a escuchar “EE - Aye - Addio – The Pope is a Red.”. El equipo de Paisley tocaba con los dedos el primer título europeo.

Los alemanes, con muchos internacionales y grandes jugadores, avisaban a los Reds que no todo iba a ser fácil. Rainer Bonhof golpeó su disparo en el poste de la portería de Clemence y hacía que los reds se salvarán. Con ese susto en el cuerpo, los de Paisley se iban con el 1-0 al descanso y a tan sólo 45 minutos de la inmortalidad en Roma.


Los dos chicos salidos del Scunthorpe lograban el titulo tan esperado.

Tras el paso por vestuarios, los reds volvían al campo y sin tiempo para haber sudado las camisetas, el diablillo de Simonsen ponía el empate en el marcador con  un disparo ante el que no pudo hacer nada Ray Clemence. Por primera vez en la final los alemanes respiraban y empezaban a animar a los suyos. El equipo de Lattek comenzaba a tener el partido donde quería y tenía también, lo más importante, el balón. Clemence se erigió como el héroe en esos momentos, pero los alemanes no contaban con otro factor: el momento Keegan. ‘Súper Ratón’ empezaba hacer jugar a sus compañeros, Callaghan, McDermott y Ray Kennedy se mostraban mucho más gracias al juego de Keegan.

Allan Simonsen “Se puede decir que Keegan nos ganó él solo”

En el minuto 65, con un Liverpool ya volcado hacia la portería de los alemanes, llegó el gol de Tommy Smith que se elevaba por encima de los defensores y marcaba el segundo, como comentó el comentarista Barry Davies “Es Tommy Smith ¡Oh, qué final a una carrera!” y es que el gran “Anfield Iron” diría adiós al Liverpool al final de esa temporada. Otra vez la locura, el gol dejó muy tocado a los de Lattek. A ocho minutos para el final Vogts, que le había dado de todos los colores a Kevin Keegan, cometía un penalti sobre el siete del Liverpool y  un silencio se apoderó del Olímpico. Phil Neal cogió el balón, se acercó al esférico, cinco pasos y con calma colocó el esférico a la derecha de Wolfgang Kneib y llegó la sentencia y, como el emperador romano, su pulgar fue hacía abajo. Los reds habían ganado su primer título europeo.



Dicen que al final del partido los kopites que estaban en el estadio no se quisieron olvidar de aquella persona que puso la primera piedra y "Shankly-Shankly" comenzó a sonar en las voces de los Reds y después, además, cantaron a su nuevo emperador, Paisley. También se quiso despedir la afición con cánticos de Keegan (los problemas económicos hicieron que el gran Keegan tuviera que aceptar la propuesta del Hamburgo, pero no pasó nada, Paisley tenía en la cartera al gran Kenny Dalglish). Trece años de perseverancia daban consigo el gran título europeo.

Tommy Smith “La Copa de Europa de 1977 fue la primera vez que me di cuenta de la multitud que nos acompañaba. Fuimos a mirar lo que pasaba en el estadio de Roma y nos dimos cuenta que tres cuartas partes eran reds”

Cuando finalizó el partido, Bob Paisley volvió a recordar sus años en el ejército, liberando Europa y como sería la fiesta posterior al triunfo “Esta es la 2º vez que he vencido a los alemanes aquí...la 1º vez fue en 1944. Fui a Roma en un tanque, cuando la ciudad fue liberada. Si alguien me hubiera dicho que estaría de vuelta aquí para ver ganar la Copa de Europa 33 años después, les habría dicho que están locos. Pero quiero saborear cada minuto, es por eso el porqué no voy a beber esta noche. Sólo bebo en ocasiones”


Callaghan y Tommy Smith dos de los veteranos y almas de aquel Liverpool.

En Liverpool, el gran capitán Emlyn Hughes cantó algo que le costaría posteriormente los cristales de su casa: “Liverpool are magic, Everton are tragic”. Sí. Más tarde los aficionados  evertonians le rompieron las ventanas de su casa

Al igual que Star Wars hace 40 años comenzaba una saga, también el Liverpool ponía ese granito de arena para su saga.

Cuando el árbitro pitó el final se escuchó esto de los kopites:

We're on our way to Roma (Estámos camino de Roma)
On the 25th of May (El 25 de Mayo)
All the Kopites will be singing (Todos los Kopites estarán cantando)
Vatican bells they will be ringing (Las campanas del Vaticano sonarán)
Liverpool boys they will be drinking (Los Liverpool boys estarán bebiendo)
When we win the European Cup (Cuando ganemos la Copa de Europa)




-FICHA DEL PARTIDO-.

25 de Mayo del 1977.

Liverpool 3-1 Borussia Mönchegladbach

LIVERPOOL: Ray Clemence, Phil Neal, Joey Jones, Tommy Smith, Emlyn Hughes ©, Ray Kennedy, Jimmy Case, Steve Heighway, Ian Callaghan, Terry McDermott, Kevin Keegan.

Entrenador: Bob Paisley.

BORUSSIA MÖNCHENGLADBACH: Wolfgang Kneib, Berti Vogts ©, Hans Klinkhammer, Wittkamp, Rainer Bonhof, Horst Wohlers (Hannes 79’), Simonsen, Wimmer (Kulik 24’), Uli Stielike, Schäfer, Jupp Heynckes.

Entrenador: Udo Lattek.

GOLES:

1-0 Terry McDermott  min.28.
1-1 Allan Simonsen min.52.
2-1 Tommy Smith min.64
3-1 Phil Neal (p) min.82

ARBITRO:  Robert Wurtz (Francia) .

ESTADIO: Estadio Olímpico, Roma, 52,078 espectadores.

Bibliografía @LFCHistory 
Fotos @angelcakephotos, @LiverpoolEcho


Ya os contaremos más historias alrededor de está final, estar atentos.

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